MEMORIA MÉTRICA

Miscelánea del escritor JOSÉ MIGUEL DOMÍNGUEZ LEAL
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domingo, 24 de marzo de 2019

EL NIÑO Y LA LUNA



Andrew Wyeth


A Óscar Domínguez




La luna oculta sus cicatrices lechosas al niño.

Ella, esquiva, rechaza mostrarse en el telescopio.

Erguido en sus plantas el niño orienta el instrumento,

mientras la bola luciente se embarca en distantes tejados.

No cabe ya ladrarle ni mirar ningún dedo,

sólo esperar que la vieja burlona se muestre otro día.

El niño aprende que lo que está no está por buscarlo,

y lo que se busca no vemos si la ilusión no acompaña.

domingo, 6 de enero de 2019

NOCHE DE REYES






Recuerdos de frías mañanas,

de arrebujarse en las sábanas

de la inocencia menguante.

El mágico recorrido

por la casa, por un momento

ya no familiar, sino encantada,

hasta dar con los paquetes,

ausentes ahora en la memoria,

desgarrados sin miramientos

bajo la mirada inadvertida

y nostálgica de los padres.


domingo, 30 de diciembre de 2018

QUEQUI





Echo mucho de menos tu muda presencia elocuente,

tu mágica capacidad de dar alegría y sentido

a la rutina diaria que tú sin saber sostenías,

y yo tampoco sabía, de tanto que me sorprende

ahora el vacío desolador que dejas en casa.

De tu mirar incansable se alejan las constelaciones,

y el mundo ya se desentiende de tu pasear cauteloso.

Máquina de querer, a pesar de la muerte inminente

que se ha llevado tu vida de escala menor que la mía,

querías tú persistir en tu ser, como todos nosotros;

tanto fue el amor que te di, que quizás esperabas

que siempre te protegiera, ¿o era yo quién lo hacía?

Llevaste tu propio final con más dignidad que tu amo,

ansioso por retrasar el efecto del mal incurable.

Me siento morir en ese pasado que eres ahora:

Llorar por ti ha sido también llorar por mi mismo.

domingo, 9 de diciembre de 2018

"ELEGÍA EN LA MUERTE DE UN PERRO", MIGUEL DE UNAMUNO




La quietud sujetó con recia mano
al pobre perro inquieto,
y para siempre
fiel se acostó en su madre
piadosa tierra.
Sus ojos mansos
no clavará en los míos
con la tristeza de faltarle el habla;
no lamerá mi mano
ni en mi regazo su cabeza fina
reposará.
Y ahora, ¿en qué sueñas?
¿dónde se fue tu espíritu sumiso?
¿no hay otro mundo
en que revivas tú, mi pobre bestia,
y encima de los cielos
te pasees brincando al lado mío?
¡El otro mundo!
¡Otro... otro y no éste!
Un mundo sin el perro,
sin las montañas blandas,
sin los serenos ríos
a que flanquean los serenos árboles,
sin pájaros ni flores,
sin perros, sin caballos,
sin bueyes que aran...
¡el otro mundo!
¡Mundo de los espíritus!
Pero allí ¿no tendremos
en torno de nuestra alma
las almas de las cosas de que vive,
el alma de los campos,
las almas de las rocas,
las almas de los árboles y ríos,
las de las bestias?
Allá, en el otro mundo,
tu alma, pobre perro,
¿no habrá de recostar en mi regazo
espiritual su espiritual cabeza?
La lengua de tu alma, pobre amigo,
¿no lamerá la mano de mi alma?
¡El otro mundo!
¡Otro... otro y no éste!
¡Oh, ya no volverás, mi pobre perro,
a sumergir los ojos
en los ojos que fueron tu mandato;
ve, la tierra te arranca
de quien fue tu ideal, tu dios, tu gloria!
Pero él, tu triste amo,
¿te tendrá en la otra vida?
¡El otro mundo!...
¡El otro mundo es el del puro espíritu!
¡Del espíritu puro!
¡Oh, terrible pureza,
inanidad, vacío!
¿No volveré a encontrarte, manso amigo?
¿Serás allí un recuerdo,
recuerdo puro?
Y este recuerdo
¿no correrá a mis ojos?
¿No saltará, blandiendo en alegría
enhiesto el rabo?
¿No lamerá la mano de mi espíritu?
¿No mirará a mis ojos?
Ese recuerdo,
¿no serás tú, tú mismo,
dueño de ti, viviendo vida eterna?
Tus sueños, ¿qué se hicieron?
¿Qué la piedad con que leal seguiste
de mi voz el mandato?
Yo fui tu religión, yo fui tu gloria;
a Dios en mí soñaste;
mis ojos fueron para ti ventana
del otro mundo.
¿Si supieras, mi perro,
qué triste está tu dios, porque te has muerto?
¡También tu dios se morirá algún día!
Moriste con tus ojos
en mis ojos clavados, 
tal vez buscando en éstos el misterio
que te envolvía.
Y tus pupilas tristes
a espiar avezadas mis deseos,
preguntar parecían:
¿Adónde vamos, mi amo?
¿Adónde vamos?
El vivir con el hombre, pobre bestia,
te ha dado acaso un anhelar oscuro
que el lobo no conoce;
¡tal vez cuando acostabas la cabeza
en mi regazo
vagamente soñabas en ser hombre
después de muerto!
¡Ser hombre, pobre bestia!
Mira, mi pobre amigo,
mi fiel creyente;
al ver morir tus ojos que me miran,
al ver cristalizarse tu mirada,
antes fluida,
yo también te pregunto: ¿adónde vamos?
¡Ser hombre, pobre perro!
Mira, tu hermano, 
ese otro pobre perro,
junto a la tumba de su dios, tendido,
aullando a los cielos,
¡llama a la muerte!
Tú has muerto en mansedumbre,
tú con dulzura, 
entregándote a mí en la suprema
sumisión de la vida;
pero él, el que gime
junto a la tumba de su dios, de su amo,
ni morir sabe.

Tú al morir presentías vagamente
vivir en mi memoria,
no morirte del todo,
pero tu pobre hermano
se ve ya muerto en vida,
se ve perdido
y aúlla al cielo suplicando muerte.

Descansa en paz, mi pobre compañero,
descansa en paz; más triste
la suerte de tu dios que no la tuya.
Los dioses lloran,
los dioses lloran cuando muere el perro
que les lamió las manos,
que les miró a los ojos,
y al mirarles así les preguntaba:
¿adónde vamos?

via
Imagen: Richard Müller.

domingo, 7 de octubre de 2018

CORPOSIDAD





 Nils Dardel, The dying dandy [Weimar art]




Alfiletero es el cuerpo de malestares nocturnos,

¡lejos de mí el dolor y sus fuentes de agua maldita!

El cuerpo enfermo es el rey que impone sus normas atroces:

barre la esperanza, la reflexión y los goces,

destruye la ilusión del yo y sus falsas raíces.

La muda materia dicta el discurso de lo patético.

La vida es enfermedad que exulta en suicidio bastardo.



domingo, 12 de agosto de 2018

EL NADADOR





El hombre que surge en bañador del bosque pautado

es un salvaje de la  memoria perdida y buscada

en los meandros del olvido crecido y piadoso.

Son las piscinas que se empeña en nadar discontinuos

círculos del infierno de la verdad sumergida,

que emerge en andas de la conciencia del tiempo perdido.












Imágenes: fotogramas y carteles de la película The swimmer (01968), protagonizada por Burt Lancaster. Algunos de estas imágenes aparecen en el vídeo de la obra audiovisual B-movie (Ballardian Video Neuronica) de John Foxx sobre los minutos 15'20'', 19'49'', y 25'05''




sábado, 10 de marzo de 2018

LA MUERTE DE ADÁN





Piero della Francesca, "La muerte de Adán" (detalle)






El viejo imposible ya no respira, ya no se mueve.

Los jóvenes semidesnudos que lo rodean se agitan;

las hembras lloran sin saber muy bien el motivo,

los hombres miran absortos el cuerpo escarificado,

las pieles que cubren el gigantesco pecho menguado,

y elevan la vista a las cañas que tejen la mísera choza,

mientras una angustia indecible trabaja sus mentes,

igual que el viento que azota sus cuerpos en el labrantío.

Sienten pavor de pensar que nunca más sus oídos

oigan esa voz primordial que llenó de palabras

y nombres la pertinaz soledad del mundo reciente.

Vuelven entonces los ojos hacia la madre de todos,

la del doliente misterio, la de los ojos hermosos:

ella sale, y les señala la tierra compacta

que debe guardar el secreto de su gigante dormido.




viernes, 29 de septiembre de 2017

TRAUMWÖRTER





Sueño no hay sin palabras, ni vida que no las olvide.

Marcho sobre las señales del desenlace previsto.

La agenda impone la acción optimista frente al pesimismo

de la inteligencia, que corta las alas de mis pasiones

añejas, antimateria de mi existencia pautada.

Sigo siendo un niño que teme no ser aceptado,

y hace sus gracias porque le perdonen ser diferente,

que quiere integrarse, adaptarse, mimentizarse, venderse

a aquel postor que le deje pasar, sin pensar, sobre abismos.

Y de la noche en las travesías suenan los ecos

de las sirenas que esquivas se alejan de sus oídos.




Imagen: Fritz Schwimbeck

viernes, 27 de enero de 2017

ÚLTIMAS HORAS DE MAÏAKOVSKI





La vista se cansa

bajo la pluma el papel se desgarra garabateado

la pantalla del ordenador ni seduce ni incita

los gestos, antaño preparatorios, sólo alimentan

sospechas, ahora, de sinsentido, payaso del tedio:

el arte ya no espesa el vacío,

ni las envidias propias y ajenas bruñen espejos.

Es la pistola metáfora aguada, coda irreversible,

fiel y brutal corrector de la desolación programada.





Poema publicado por primera vez en la revista "Voladas" nº 6, a la que rindo homenaje.

Imagen: retrato de Vladimir Maïakovski por Aleksandr Rodchenko, 01924


sábado, 22 de agosto de 2015

"TODESFUGE" DE PAUL CELAN




Todesfuge, "Fuga de muerte" es uno de los poemas más conocidos de Paul Celan, poeta judío germanoparlante (01920-01970), nacido en territorio entonces rumano. Esta composición, datada por su autor en 01945, fue recogida en su primer libro publicado en Alemania, Mohn und Gedächtnis (01952), y asimismo incluida en una antología poética realizada por el autor y publicada en Alemania en 01968 bajo el título de Ausgewählte Gedichte. Esta antología fue reproducida, traducida y anotada para Gallimard por Jean-Pierre Lefebvre en 01998 con el título de Choix de poèmes réunis par l'auteur.
El poema, que tiene un contenido autobiográfico (la familia del poeta fue exterminada por la Alemania Nacionalsocialista, y él mismo penó en un campo de trabajo hasta su liberación) adopta cierta estructura metafórica, la de la fuga, hecho inusual en la creación celaniana, que tenderá progresivamente al hermetismo semántico, y, en mi percepción, a la dislocación cubista de su imaginería, como tal vez tenga ocasión de ilustrar en el futuro.
El sujeto de la fuga -que se repetirá con mutaciones, siguiendo el ejemplo musical- aparece en el primer agrupamiento estrófico de versículos: Schwarze Milch der Frühe wir trinken sie abends / wir trinken sie mittags und morgens wir trinken sie nachts / wir trinken und trinken. El beber noche y día la leche negra del alba, como la hez de un cáliz, es inseparable del hecho de cavar (wir schaufeln) -trabajo forzado que cumplió Celan-, de cavar una tumba en el cielo donde no se está apretado (ein Grab in den Lüften da liegt man nicht eng), bajo la mirada del hombre que vive en la casa, juega con las serpientes, y escribe, y escribe cuándo oscurece en Alemania (Ein Mann wohnt im Haus der spielt mit den Schlangen der schreibt / der schreibt wenn es dunkelt nach Deutschland...).
Cavar (schaufeln) y escribir (schreiben) son dos actividades obsesivas de esta época para el poeta, que el editor francés considera manifestaciones de su voluntad de sobrevivir.
Es introducido al final del último verso citado un contratema o contrasujeto (dein goldenes / Haar Margarete), en forma de vocativo femenino, "tu pelo dorado, Margarita") cantado por una voz desesperada, a cuya aparición imprevista contribuye la falta de puntuación diacrítica.
El hombre de la casa silba (acción que no deja de ser musical) a sus perros, y silba a sus judíos para que excaven una tumba en la tierra (su cruda realidad), y les manda que toque para el baile: er pfeift seine Rüden herbei / er pfeift seine Juden hervor lässt schaufeln ein Grab in der Erde / er befiehlt uns spielt auf nun zum Tanz).
En los siguientes grupos estróficos siguientes se repite el sujeto, con la introducción de mutaciones. Así, en la segunda estrofa se introduce un nuevo contrasujeto en forma de vocativo (Dein aschenes Haar Sulamith), "tu cabello color de ceniza, Sulamita"), referencia al Cantar de los Cantares bíblico, y, por consiguiente, a los orígenes judíos del autor, que se contraponen a los ojos azules del hombre de la casa (seine Augen sind blau), que insiste en hacerlos cavar, cantar y tocar para la danza.
En la tercera estrofa aparecen los dos vocativos seguidos en un in crescendo dramático y absurdo, junto a una insistencia en el elemento musical al explicitarse el elemento de la muerte: Er ruft spielt süsser den Tod der Tod ist ein Meister aus Deutschland. El comandante nazi les grita que toquen con más dulzura la muerte, que es un Maestro en Alemania.
La última estrofa marca una apoteósis de dramatismo mediante la dislocación y superposición de los elementos del tema inicial con la repetición por dos veces del medio verso der Tod ist ein Meister aus Deutschland, cuyo ojo es azul (sein Auge ist blau). Por otra parte, la repetición y distinta distribución de los versos hace pensar en la poesía combinatoria, tal como la cultivó en España Juan Eduardo Cirlot, de primera inspiración surrealista igual que Celán.
El poema se cierra majestuosamente con una coda formada por dos versos que son los dos vocativos femeninos ya citados, opuestas figuras femeninas, quizás sentidas como contraparte, o, tal vez, trasunto de la muerte.


Ilustración: Felix Nussbaum (01904-01944), "Autorretrato con el carnet de identidad judío". Vía Weimar blog.

sábado, 18 de julio de 2015

BALDO, libro I, vv. 1-63





Introducción, y descripción del país de las Musas macarrónicas.



La fantasía1 a mí me vino más que fantástica
de la historia de Baldo2 cantar con grasientas3 Camenas,
ante la cuya fama altísona y nombre gallardo
tiembla la tierra, y de miedo se caga ahora el Infierno.
Antes, empero, vuestro favor invocar es preciso,
¡oh, las Musas fuente del macarrónico4 arte!
¿Acaso podrá del mar pasar mi góndola escollos,
si de vuestra ayuda no se ve protegida?
A mí ni Melpómene, ni Talía5 bobalicona,
ni Febo el guitarro rascando a mí me dicten de versos;
pues cuando pienso en las dimensiones de mi barriga,
no del Parnaso la cháchara viene bien a mi gaita.
Sólo las Musas panzudas y las doctas hermanas,
Gosa, Comina, Maga, y Mafelina, Toña, Pedrala6
vengan la boca a llenar al poeta de macarrones7,
y de polentas denle cinco u ocho bandejas.
Son las famosas diosas grasientas, ninfas untuosas,
cuya morada8, región y su territorio exclusivo
recóndito queda en cierto rincón remoto del mundo,
que aún no conoce de los españoles la carabela.
Magna álzase allá montaña hasta las botas de diosa Luna,
que si alguien compara con el Olimpo desmesurado,
colina tendrá que llamar al Olimpo mejor que montaña.
No del Cáucaso cuernos allí, ni el dorso marrueco9,
ni el monte Etna que sulfurosas llamas escupe,
ni allí la montaña de Bérgamo saca piedras redondas,
que ves girar en cuanto el molino muele la avena.
Nosotros allí de fresco, curado, y de semicurado
queso formados unos Alpes hemos pasado.
Creedme, porque lo juro, decir ni una sola mentira10
podría, por los tesoros todos que esconde la tierra:
de allí a hondos valles corren ríos de brodio11,
que un lago de sopa producen, y un mar profundo de salsa.
Hechas aquí de relleno de tortas por miles ver puedes
ir y venir balsas, barcas, y bergantines veloces,
en los cuales las Musas manejan lazos y redes
de salchichas, en tripas de ternera cosidas,
pescando gnocchi, buñuelos y tomacelle12 doradas.
No es conocida13, empero, la tempestad en el lago,
que del cielo baña la bóveda con rudas olas;
no tan grande jaleo provocas, ¡oh, lago de Garda!
cuando los vientos aúllan en torno al hogar de Catulo14.
Costas hay allá de fresca y tierna manteca,
donde cien calderos llenan el cielo del humo
de casoncelli, de macarrones, y tagliatelle15.
Tales ninfas moran del alto monte la cima,
queso rallando sin pausa con ralladores calados.
Otras se ocupan de amasar tiernos gnocchi a mano,
que en masa compacta ruedan por entre el queso rallado,
y girando desde la cima del monte abajo,
vuélvense como cubas de las de gruesa panza.
¡Oh, cuán necesario resulta que den de sí las quijadas,
si alguien quiere llenarse la panza de tan grande gnocco!
Cortando otras la pasta, y unas cincuenta marmitas
llenar vieras de pappardelle16 y de grasientas lasagne.
Y otras, si la sartén por el fuego harto vivo crepita,
de allí retiran los tizones y dan soplidos adentro,
pues del caldero por fuego tan grande desbórdase el brodio.
En suma, todas se ocupan de preparar su pitanza,
conque es posible ver humeantes mil chimeneas,
y mil borbotean calderas de unas cadenas colgadas.
Aquí el mejor pescador fui del arte macarronesca,
aquí Mafelina de mí ha hecho un pancipoeta17.








Ilustración: xilografía aludida en nota 7 





1Phantasia mihi plus quam fantastica venit. La magna obra de Folengo se abre con una parodia de la protasis propia de la poesía épica grecorromana, compuesta de propositio (exposición del argumento) e invocatio a las Musas, presente también en la épica caballeresca como recuerda Mario Chiesa.
2Los 25 libros del poema contarán, efectivamente, las peripecias de Baldo, paladín neocarolingio, hijo natural de Baldovina, hija del rey de los francos, y de Guidón, caballero descendiente del legendario Reinaldo de Montalbán, uno de los doce Pares de Francia, desde su nacimiento hasta su particular descensus ad inferos. Recuérdese la libérrima adaptación del Baldus de la redacción Toscolanense que aparece en la primera parte del Quarto libro del esforçado cauallero Reynaldos de Montaluán, que trata de los grandes hechos del inuencible cauallero Baldo y las graciosas burlas de Cingar, sacado de las obras del Mago Palagrio en nuestro común castellano, (Sevilla, 01542) dentro de una casi desconocida serie caballeresca.
3Historiam Baldi grassis cantare Camoenis. La hipóbole, en expresión feliz de Ivano Paccagnella, se muestra elemento esencial de la parodia -que no irrisión- que ejecuta Folengo de sus modelos clásicos y caballerescos. De tal suerte rechaza a las gráciles Musas tradicionales para optar por otras de su cosecha, gruesas, bastas y llenas de pringue. Las Camenae eran el equivalente mitológico latino de las Musas griegas.
4El etymon del género procede del título de la obra de su iniciador, la Macaronea de Tifi Odasi (circa 01490), poema de unos 700 hexámetros, donde se cuenta de una macaronea secta paduana, dedicada al consumo desaforado de macaroni y a la frecuentación de putas de tres al cuarto.
5Musas, respectivamente, de la tragedia y de la comedia.
6"Los nombres de las Musas retoman nombres femeninos difundidos en Lombardía y especialmente en el territorio bresciano (L. Messedaglia, Vita e costume della Rinascenza in Merlin Cocai, pp. 48 y 91)" (Chiesa). A este autor recurrirán, como es de rigor, -y yo mismo hice cuando redactaba mi tesis doctoral- los edd. Faccioli y Chiesa para notas de realia concernientes a la vida popular coetánea a Folengo.
7Imbocare suum veniant macarone poêtamPreferentemente en plural, los macaroni de Tifi o macarones de Folengo designaban -como indica Messedaglia-, no los maccheroni o macarrones napolitanos de hoy en día, pasta hueca o rellena de varias formas y tamaños, sino los gnocchi, de los que el propio Folengo da una receta al mismo tiempo que un programa poético en la Apologetica in sui excusationem de la redacción Toscolanense (01521). Como prueba definitiva de la indiferenciación de macaroni y gnocchi en Folengo, reproduce Luigi Messedaglia (o.c., p.176) una xilografia que aparece por primera vez en la red. T, donde Merlín aparece sentado sobre una cubeta, con una botella de vino en la zurda, y la diestra sobre el borde de una fuente llena de gruesos gnocchi: Zana, una de sus musas inspiradoras, le emboca un voluminoso gnocco, ensartado en un palito; Togna, otra musa macarrónica, toca la gaita.
8Del v. 18 al 63 se extiende una digresión en forma de descriptio del país de las Musas. Sobre este país de Cucaña “versión popular del mito humanista de la Edad de Oro (en España, La tierra de Jauja, según el paso de Lope de Rueda)” (cf. F. Márquez Villanueva, Fuentes litearias cervantinas, p. 291) y su identidad con el país de Bengodi descrito por Boccaccio, Decameron, VIII, 3: “et eravi una montagna tutta di formaggio parmigiano grattugiato, sopra la quale stavan genti che niuna altra cosa facevan che far maccheroni e raviuoli, e cuocergli in brodo di capponi, e poi gli gittavan quindi giú, e chi piú ne pigliava piú n'aveva” cf. L. Messedaglia, o.c., pp. 187 y 427-428 y G. Cocchiara, “Il paese di Cuccagna: l'evasione dalla realtà nella fantasia popolare”, Il paese di cuccagna e altri studi di folklore, Boringhieri, Torino, 01956.
9Non ibi Caucaseae cornae, non schena Marocchi. Referencias respectivas a los agudos picos de la cadena caucásica (Faccioli) y a la cadena del Atlas.
10Credite, quod giuro, neque solam dire bosiam. El macarronismo final de verso aparece en la macarronea de Juan de Vergara (ca. 01522) (Bald.),la primera española, y su añadido espurio (Spur.): Ac.pl.: bŭsīas Bald. 47, 55 ac.sing.: bŭsīam Spur. 17, tomado de la redacción Toscolanese. Este macarronismo ofrece una forma alternante: bŏsīa, la única presente en las macarroneas menores (cf. glosario ed. Zaggia s.v.), y la que predomina absolutamente en Baldus P(aganini) y T, salvo en una sola ocasión, Baldus T III 27: “vultis ego videam si vera est ista #busia#”, donde la variante es justificada en una glosa marginal: “ ‘busia’ et ‘bosia’, sicut ‘forca’ et ‘furca’, haec autoritas poetis conceditur ad maiorem carminum decorem”. Vergara ha optado por este hipermacarronismo por mor de una mayor expresividad. Este hecho puede asegurar también su dependencia textual de la red. T. El autor de Spur. toma esta lectura de Bald.
11Illic ad bassum currunt cava flumina brodae. Por su semejanza, traduzco el brodae folenguiano por el esp 'brodio' (sust.: “El caldo con algunos trozos de legumbres y sobras de la olla, que de ordinário se dá à los pobres en las porterías de los Monastérios y otras Comunidades. Viene del Italiano Brodo, que significa caldo. Algunos dicen Bódrio, pero se debe escribir Bródio por razón de su origen [...] También se toma vulgarmente por qualquier comida picada, y revuelta con otros ingredientes, quando no está bien guisada ni sazonada" (Diccionario de Autoridades. s.u. ‘brodio’). Dicho término es usado por Diego Sánchez en su Epístola Macarrónica (01533): Nam brodium primum ei datur qui est in cabecera (v. 47) y Quis poterit semper manus barbasque fricare / Per brodij grassam antiquam de tota semana? (vv. 55-56)

12Piscantes gnoccos, fritolas gialdasque tomaclasTomaclas (ac. pl.) (del lat. tomaculum) designa una "suerte de croquetas confeccionadas con hígado de cerdo y vísceras varias, huevos, queso y especies, sobre todo azafrán -de donde su color amarillo-, envueltas en redaño, y fritas" (Faccioli).
13Res tamen obscura est, quando lagus ille travaiat. La existencia de un calco ovidiano (OV. Met. 6, 319 -20: Res obscura quidem est ignobilitate uirorum, / mira tamen. Vidi praesens stagnumque locumque), me lleva a apartarme del sentido de las traducciones ofrecidas por Faccioli (Ma le faccende si mettono male quando quel lago è in tempesta) y Chiesa (È però una cosa tremenda quando quel lago è in tempesta).
14Quando cridant venti circum casamenta Catulli. El poeta Catulo poseía una villa en Sirmione, a la ribera del lago de Garda, en los Alpes italianos. Ciertas ruinas aún visibles son atribuidas tradicionalmente a tal villa.
15Plena casoncellis, macaronibus atque foiadis. Los casoncelli son un tipo de pasta rellena todavía común en Brescia (Faccioli), y la foiada es una especie de tagliatelle (Chiesa).
16Pampardis videas grassisque implere lasagnisPampardis, forma reducida de pappardelle o pampardelle, es un tipo de lasagna ancha (Faccioli).
17Hic me pancificum fecit Mafelina poëtam. El poeta se vuelve panzudo como las Musas bajo cuya advocación se coloca (cf v. 13). Se cierra así esta hipóbole programática, en la que el piadoso monje benedictino Teófilo Folengo, la primera persona macarrónica, en la afortunada expresión de Luca Curti, ofrece un retrato antifrástico de sí mismo gracias a su sosias macarrónico, Merlín Cocayo, la segunda persona macarrónica.


sábado, 28 de junio de 2014

HÖLDERLIN



Denn mein Herz gehört den Toten an!

"Mi corazón pertenece a los muertos", dijo el poeta;

el mío no tiene siquiera sustancia que ser transmitida.

Los muertos egregios son literatura, espejo de cuervos,

y honra de horas petrificadas en vaso de cieno.

En cambio, mi yo vagaroso se queja del mínimo mundo,

de sus certezas de voces unánimes hacia la nada.


Ilustración: Gianni De Conno

sábado, 31 de agosto de 2013

RECUERDOS DEL JAPÓN (III)


“Bosque de árboles secos”. Frente al muro, los ojos
entrecerrados, sentía la inmovilidad de mi nuca,
dolores de mis rodillas, desaparición de mis piernas.
Oía el roce definitivo de la madera
contra la áspera tela de las túnicas negras.
El palmetazo en la espalda a hueco de mundos sonaba.
En el silencio ensordecedor se acolchaba la mente.
Se diluía mi yo sin palabras a que aferrarse.
Me hundía en la mismidad del rumor de la calle y los pájaros,
cuyo trino pausado eterno vibraba en mis huesos.
Paz y olvido más acá de la muerte presente
entre esas cuatro paredes, trasunto del Universo.
Insoportable de nítida la realidad resultaba
mientras abría los ojos, y el mundo y sus signos fraguaban
de nuevo; lo más lejos era que un hombre sin Dios llegaría.

(2008)


Imagen: zazen

domingo, 14 de abril de 2013

VIAJE AL NO-CENTRO


El verde, marrón y amarillo perduran al paso fugaz
del bus que atraviesa el paisaje del atardecer laborioso.
La vida, y su máscara, el brillo de la materia huidiza
que se alfombra en fractal alredor de un viaje que es tiempo
más que espacio, el recuerdo de mil otras rutas pasadas,
vivo en cuanto se deja verter en el falso presente,
pasan y pasan, heraldos fallidos de lo insondable.



viernes, 7 de septiembre de 2012

QUID EST VERITAS?



¿Qué es la verdad?, pregunta Pilato
a la figura humillada y distante,
distancia de siglos, inútil victoria:
la angustia crece pareja a las sombras.
Vivir de espaldas a la verdad,
¿qué verdad? ¿acaso opinión?
La verdad es la verdad,
mas ¿qué es la verdad?, preguntaba Pilato,
eximio representante de Roma,
la cosa real, el Estado de gracia,
la muerte y la conformidad a las leyes;
¿qué es la verdad?, pregunta Pilato;
el pragmatismo lo es para él,
y esa extraña figura, ¿qué era?,
¿acaso la propia verdad disfrazada,
vestida de hombre humillado y preso,
víctima de las verdades ajenas?
¿qué es la verdad?, pregunta la gente,
y nadie queda a quien acusar de nuestra ignorancia.

Imagen: Exposición Rodin en Cádiz

viernes, 24 de febrero de 2012

BENAOCAZ, 1960


Las calles reptan bajo un sol sin ganas,

preseas de un futuro ya anodino;

las ovejas que pacen orillean

las casas encaladas y filosas,

mientras el viento bate los collados,

y estremecen su verde los matojos.

Espejismos, ardores, soledad

acosan la memoria envejecida

del temor al olvido que promete

la sierpe silenciosa de la sierra,

ya túmulo terroso de horizontes.

martes, 14 de febrero de 2012

HÉCTOR ANTE LAS PUERTAS

A Agustín García Calvo


Héctor ante las puertas espera a pie firme a Aquiles;

desde lo alto de las murallas sus padres lo llaman,

suplican que entre deprisa al recinto belmurallado,

último él por cubrir a las tropas en desbandada;

ausentes están su mujer y su hijo que acaso pudieran

hacer flaquear su determinación a su vista y lamentos.

Culpable de la derrota se siente de los Troyanos

ante el Aquiles reaparecido por mor de venganza;

sólo cree poder redimirse con la victoria

sobre el superior enemigo, o con la muerte en combate,

víctima sobrevenida del vértigo de lo vacío.
 
 
Imagen: "Guerrero" de David Aronson (Museo Sefardí de Toledo)

martes, 6 de septiembre de 2011

HIJO DE J. S. BACH




Bach tuvo un hijo negado para

la música. Su oído era duro

como una piedra de toque.

Pasó su remansada vida entre

el silencio y el ruido absorbente

de lo cotidiano amplificado.

Y heredó partituras que a veces

colgaba del revés de cordeles,

en edípico homenaje

a la belleza altiva y severa

que lo había engendrado del limbo

piadoso de la mediocridad.
 

 
Imagen: Johannes Grützke.

jueves, 25 de agosto de 2011

BALANCE CONTABLE


Perdimos, perdiste, perdieron.

Palinódicos esfuerzos.

Queda la justificación,

para hacer caja y cerrar balance.

Comiste del tiempo y bebiste

del cáliz inadvertido

de los afanes especulares.

Te conformaste con lo posible,

y ahora te angustia lo probable,

por haber descartado lo imposible.


Ilustración:  "Viejo rey" de Georges Rouault.

viernes, 10 de junio de 2011

EL CÍCLOPE


El cíclope arrastra su melancolía

entre los ganados que triscan al alba.

Nada parece afectarle del mundo

minúsculo de los humanos que arriban

escasos y náufragos a sus dominios;

bocado propiciatorio resultan,

ellos mismos literatura,

del ojo inmenso, de párpado lento,

cansado de ser el ensueño de un ciego.
 
 
Imagen: Detalle de las pinturas realizadas por Javier Molina para la biblioteca del IES La Caleta.