MEMORIA MÉTRICA

Miscelánea del escritor JOSÉ MIGUEL DOMÍNGUEZ LEAL

viernes, 28 de octubre de 2016

REVÁLIDAS




No veo del todo claro lo de las reválidas. Aquí en España fue Franco quien eliminó las reválidas con la ley de educación de 1970 del ínclito Villar Palasí, el que decía "más gimnasia y menos latín", gimnasia tipo OJE, claro. Luego llegó el PSOE con la rebaja, y el PP con sus templagaitas. En Francia existe el examen final de Bachillerato, el Baccalauréat, y no se cuestiona, y en Alemania creo que existen también pruebas de este tipo. Tengo, pues, mis dudas con respecto al rechazo frontal a las pruebas externas que, bien entendidas, deberían ser un medio de control de la calidad del sistema educativo.

El afirmar que los niños se juegan su futuro a una carta con este tipo de pruebas, supone pensar que se les abandona a su suerte, pues se presupone así que los profesores son incapaces de prepararles para tales pruebas, y yo me niego a aceptar eso. La reválida de cuarto puede resultar exagerada, pero no peor que el espectáculo de las sesiones de evaluación de 4º de ESO en las que se acaba votando si un alumno promociona o no (como si la cualificación fuera una cuestión de democracia); esta realidad, así como el rechazo sentimental de las pruebas externas, encajan con el espíritu de las leyes educativas de gobiernos que pretendían prometer a los padres que su hijo entraría en el sistema con 3 años y saldría de él con el título de secundaria bajo el brazo. Esto ha incidido en la degradación de la valoración social de nuestra profesión y se manifiesta en la actitud cotidiana de muchos padres y alumnos que actúan como si se estuviera obligado a aprobarles casi porque sí.



Ilustración: Carlo Farneti vía Feuilleton blog

domingo, 2 de octubre de 2016

CONFERENCIA DE DON ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO EN SANLÚCAR DE BARRAMEDA




El pasado lunes 26 de septiembre de 02016, D. Antonio García-Trevijano Forte impartió una conferencia titulada "El inevitable fraude electoral" en el salón de actos de la Fundación Casa Medina Sidonia, sito en el Palacio Ducal de Medina Sidonia. El acto fue presentado por D. José Luis Escañuela, Presidente del Ateneo Republicano de Andalucía y organizador del evento, flanqueado por Dña. Liliane Dahlmann, Presidenta de la Fundación Casa Medina Sidonia. Me cupo el honor de ser invitado a la mesa presidencial como representante del Movimiento de Ciudadanos hacia la República Constitucional (M.C.R.C.) en Cádiz, y el de cerrar el acto animando a los presentes a interesarse por el movimiento y con un agradecimiento al organizador y a la Presidenta de la Fundación que tan amablemente cedió su salón de actos para la disertación de D. Antonio, que ante una sala abarrotada expuso los principios del MCRC que él fundó y preside, incidiendo en la inexistencia de una democracia formal en España, caracterizada por la división de poderes y la representación política basada en el sistema electoral mayoritario, secuestrada por el sistema proporcional de listas de partido del régimen neofranquista y partitocrático salido de la llamada Transición, basado en la corrupción, la relegación del sentimiento nacional en favor del estatalismo, y el reparto de prebendas que ha llevado a España al desastre actual. Fue un honor y un orgullo ver la energía desplegada por D. Antonio, ya casi nonagenario, en su disertación y en sus respuestas a sus asistentes, y la fuerza de sus principios basados en que el convencimiento en la verdad nos redime y justifica a pesar de la dificultad de conseguir su triunfo.


domingo, 4 de septiembre de 2016

CIRCOS




La célebre canción infantil hablaba de un mundo de color, alegria e ilusión. Pero para mi niñez el circo no fue una experiencia alegre, sino más bien lo contrario. En aquellos años no era raro que en la tele proyectaran espectáculos de circo, y,  en lo que a mí respecta, era una ocasión para la melancolía. Ese mundo chocarrero de colores chillones, de payasos de sonrisas pintadas, de fútiles prodigios, de fieras llevadas a golpe de látigo, y de intrascendentes riesgos asumidos para solaz de los instintos primarios del público se me antojaba extremadamente triste.
En el comienzo de su Así habló Zaratustra, Nietzsche sitúa el primer discurso de éste en una plaza pública ante la gente que contempla el espectáculo de un volatinero. En un momento dado éste cae mortalmente, lo que provoca el pánico de la multitud que se dispersa. Sólo quedan en escena Zaratustra y el moribundo, que confiesa que siente que su vida no ha valido nada. Zaratustra le replica diciéndole que, al contrario, su vida ha sido plena, porque ha estado basada en el peligro, y que por eso lo enterrará con sus propias manos.
Esa exaltación programática del riesgo en una encarnación social ínfima frente a la medrosa masa aburguesada de los dormidos a lo heracliteo, se contrapone o complementa, quizás, a la experiencia gozosa de artistas como Chagall que vivió con gran intensidad ese mundo de lo efímero, ilusorio y arriesgado tan cercano, en cierto modo, a la experiencia amorosa.


Ilustración: Antonio Donghi  vía Weimar Art.

domingo, 28 de agosto de 2016

FRAGMENTOS DE MI TRADUCCIÓN DE BALDUS V: EL CABALLERO SORDELLO CONTRA LOS ESBIRROS (III, 489-567)




Baldo, después de haber dado muerte al esbirro Lanzarote, es capturado por los esbirros de la justicia en presencia de su madre, que muere de la impresión; en el camino topan con el caballero Sordello de Goito,trovador en lengua provenzal del siglo XIII, nacido en Goito, y también conocido por sus hazañas caballerescas, quien después de oír al niño ordena a los esbirros que lo liberen; éstos se niegan una primera vez, y Sordello dirige a los presentes una atrabiliaria arenga contra aquéllos, que hace que suelten a Baldo, quien pasa bajo la protección del noble mantuano.

Véase aquí.

domingo, 21 de agosto de 2016

FIRE ISLAND




He conocido dos referencias literarias en la literatura a  Fire Island, la famosa isla neoyorquina, conocida como bastión veraniego de la comunidad gay se dice que desde los años 60 del siglo XX. Sin embargo, en Tristes Tropiques de Claude Lévi-Strauss (01957), remontándose a sus recuerdos de finales de los años 30, ilustra ya este carácter. El sabio francés habla del "absurdo geográfico siniestro" que supone la isla, "flecha de arena desprovista de vegetación que se extiende a lo largo de Long Island", enfrentada a un violento mar, y a la que llama "Venecia al revés", dada la inestabilidad del terreno, que obligaba a sus habitantes a usar una red de pasarelas de madera formando una carretera sobre pilares. Señalaba, Lévi-Strauss que estaba habitada por parejas masculinas "atraídas quizás por la inversión general de todos los términos", cuyo única fuente de habituallamiento era el colmado situado al pie del embarcadero, en el que llenaban sus carritos de niño, único vehículo que podía superar la estrechez de las vías, llenos de las botellas de leche del fin de semana "que ningún bebé beberá".
50 años después, Fire Island se convierte en uno de los escenarios principales de The dancer from the dance, famosa novela de Andrew Holleran publicada en 01978, traducida espléndidamente al español tres años después por Antonio Samons con el título de "El danzarín y la danza" para Argos Vergara. Como se ha señalado en una reciente entrevista, fue la primera vez en que personajes gays interactúan dentro de una comunidad gay más amplia desde Jean Genet, en unos felices tiempos preSIDA. Al comienzo de dicha novela, uno de los personajes rememora en la isla en otoño, de la que una tormenta ha barrido su apariencia veraniega, las fiestas celebradas en bungalows y en mansiones con piscina, y el bosquecillo donde se ejercía el amor de media tarde, especie de paraíso barrido poco después por la terrible plaga. Para mi experiencia de lector adolescente, me resultaba inusitada tanto la temática homosexual como el vocabulario contemporáneo, pues no había leído hasta entonces novelas ambientadas en la actualidad. La modélica traducción de Samons proponía así traducciones como "programador de discos" para el término disc-jockey, que no ha prevalecido frente a otros como el castizo "pinchadiscos" o el ininteligente actual "dj" (diyi), que aparecía recurrentemente en las descripciones de las fiestas de los protagonistas, víctimas de "los pecados de ojos", a decir de uno de los personajes, lector de san Agustín.






Imagen 1: Andy Warhol, Fiesta en Fire Island, 01982, vía Art Blart.
Imagen 2: Tom Chianti, Fire Island Pines. Polaroids 1975-1983, via Feuilleton blog.

The Temptations, Law of the land; Barrabas, Woman; Patti Jo, Make me believe in you.

domingo, 14 de agosto de 2016

ESTRELLAS





Se habla mucho estos días de las estrellas fugaces, ese enjambre de meteoritos visibles conocidos como Perseidas. Dada la llamada contaminación lumínica de las ciudades, es necesario ir a un descampado para observarlas en su fugaz esplendor. También pueden observarse desde un barco en alta mar; ver un cielo estrellado en la casi más profunda oscuridad fue una de mis mejores experiencias de un crucero que realicé años ha. La proa estaba completamente a oscuras, con algunos escasos pasajeros sentados en hamacas contemplando ese helada negrura tachonada de miríadas de puntos luminosos de sobrecogedora belleza.
Hubo un tiempo en que me interesaba mucho por las constelaciones. Compré, pues, hace poco, los Astronomica de Manilio de la Loeb Classical Library, y sigue en la lista de espera de mis lecturas latinas, pues sigo saborendo el Lucrecio de Agustín García-Calvo. Últimamente, empero, ese decorado fijo que luce sobre mi terraza me atrae menos en su absurdamente lejana certitud. Abismáticas distancias que hacen ociosa cualquier consideración sobre visitas de OVNIs. Dice Claude Lévi-Strauss en sus Tristes Tropiques que la humanidad sólo viviría una experiencia similar a la del descubrimiento de América si se descubriera vida inteligente en algún planeta. La gran diferencia -afirma- está en que esas distancias son teóricamente superables, mientras que los hombres de Colón temían dar con la nada exterminadora. Por otra parte, C. S. Lewis en su libro Los milagros defendía que el descubrimiento de vida racional en otro planeta no invalidaría el principio de la Redención: sólo probaría, en su opinión, que la Providencia divina habría dispuesto de otra forma de Salvación para estos seres. Retruécanos del ingenio o no, ese tan deseado giro copernicano de la humanidad no le serviría de mucho a un planeta tan alejado en siderales años-luz de cualquier posibilidad de contacto, dejándonos durante siglos aún en nuestra prístina deriva solitaria, enamorados, a la par que hastiados, de nosotros mismos y de nuestra angustia exploradora.





Imagen: Joseph Cornell, 01954, vía Art Blart blog.

sábado, 6 de agosto de 2016

OSCURIDAD




De niño me fascinaba la oscuridad de las calles parcheada por las mortecinas luces amarillentas del alumbrado público, y ahora sólo llego a rozar esas sensaciones en el territorio fluctuante de los sueños, esa otra patria nuestra que disputamos a la vigilia a tiros de una memoria siempre escasa de municiones.
Presentía, quizás, que es en esa zona de penumbra donde el arte, ese don impreciso que nos salva de la adoración de las moscas, tiene su germen.




Imagen: André Kerstész