MEMORIA MÉTRICA

Miscelánea del escritor JOSÉ MIGUEL DOMÍNGUEZ LEAL

domingo, 16 de septiembre de 2018

REVISTA DE PRENSA





La actualidad viene marcada por el escándalo de la tesis doctoral del actual presidente de gobierno partidocrático, tras el de los másteres ad hoc de miembros del otro principal partido del régimen. Así, medios como OKDiario y ABC afirman que parte de la tesis del susodicho fue redactada por la propia directora de tesis y miembros del tribunal que la juzgó, y que éste fue confeccionado a la carta para beneficiar al candidato. Desgraciadamente, esto no debe sorprender. Así, hasta los años 80 los tribunales de titularidades y de cátedras en las universidades españoles eran elaborados por sorteo por el Ministerio de Educación. Después de la Ley de Reforma Universitaria esta facultad pasó a corresponder a los departamentos universitarios, dando pie a la espantosa endogamia existente en nuestras universidades, a la postergación de candidatos de currículum más sobresaliente frente al protegido de turno (que se ve ante un tribunal en que es el único candidato a la plaza en cuestión), y, en fin, a la soberbia y la impiedad con que se conducen los beneficiarios de esta corrupción institucionalizada correlativa de la política de la que ya hablamos aquí.

El tema de la inmigración ilegal sigue siendo un factor de división en la UE, entre la visión nacionalista de Salvini y la globalista de Macron, según indica The Spectator, y que marcará el futuro de Europa a partir de las próximas elecciones al parlamento europeo. En Italia, entretanto, como indica Il Sole y en España las cifras de emigrantes nacionales jóvenes con nivel de instrucción supera las cifras de la postguerra. ¿Cómo puede decirse entonces que hacen falta tantos inmigrantes? ¿Cómo puede decirse que van a pagar nuestras pensiones personas que van con un expediente de expulsión pegado a la espalda y condenadas a la economía sumergida, la explotación y el trabajo en negro? Incluso ONGs beneméritas colaboran en presentar como una emergencia humanitaria lo que no es más que un trasiego incontrolado de inmigrantes -que no refugiados- ilegales, sin que a nadie le importe lo que le pase a estas personas. Pagarles un billete para una gran ciudad esperando que ésta se los trague no es ninguna solución, sino una fuente de seguro conflicto. Así, Ilya U. Topper en un magnífico artículo en Mediterráneo Sur insiste en el engaño y la trampa en que se ven atrapados estos inmigrantes:

"Cada uno de los dos millones de inmigrantes y refugiados que llegaron a Europa en 2015 podría haber venido con tres mil euros en el bolsillo si se le hubiera permitido subirse a un avión de línea con un visado electrónico en el pasaporte. Bastante más de lo que han llevado encima muchos de mis amigos que se fueron de Cádiz a Londres a fregar platos. Un capital que se hubiera podido completar – clases de idiomas, asesoría – con el dinero que Bruselas ha dedicado al Frontex: 140 millones en 2015, 251 millones en 2016.
Claro que viendo las condiciones que una fábrica alemana está dispuesta a ofrecer a sus trabajadores, muchos de estos inmigrantes hubieran preferido cogerse el avión de vuelta para invertir los tres mil euros en algo más inteligente. En un negocio, una empresa local. Ahora no pueden. Atrapados en la espiral de la droga que es la inmigración ilegal – mortífera y creadora de mafias como cualquier narcótico ilegal – ni siquiera pueden hacerlo quienes, tras años de sudores, consiguen un empleo en Europa, pagan sus deudas, viven razonablemente bien. No. El paraíso artificial que han creado a ojos de su familia, allá en el pueblo, es tan alucinógeno que no tienen más remedio que gastarse todos los ahorros en un coche de segunda mano, preferiblemente de gama alta, cargarlo de regalos inútiles y viajar en verano al pueblo – en el Rif pueden verlo ustedes – para fardar de ser ganadores. Para enganchar al próximo pardillo.
A Europa le funciona. Nunca le faltará mano de obra esclavizada. La izquierda que salva vidas y la derecha que le recrimina que salve vidas – hipócritamente: sabe que necesita a estos inmigrantes – se complementan a la perfección. Salvamos vidas, ellos nos necesitan, ellos son pobres, nosotros somos buenos, somos generosos, demasiado generosos, despilfarramos recursos públicos en una Europa en crisis, ellos comen nuestro pan, moros fuera.
Ellos no nos necesitan. Nosotros necesitamos a ellos. Desesperadamente. Observe usted una curva de la población europea. La que muestra el número de personas en edad de trabajar y de pagar impuestos y la de personas con derecho a recibir una jubilación del Estado. Asústese.
Y no me diga que no hay trabajo. Lo que no hay son ganas de utilizar el dinero público en pagar trabajos para el bien común en lugar de usarlo para rescatar bancos. Ni ganas de obligar a utilizar el dinero privado en pagar a los trabajadores. ¿Ha intentado alguna vez visualizar en fajos de billetes las cifras que cada trimestre comunican las grandes corporaciones bajo el epígrafe de “beneficio neto”?"
El diario El País anuncia la intención del gobierno de crear una Comisión de la Verdad como una "contribución a la construcción colectiva de la memoria democrática española". Todo lo cual parece un paso más en el absurdo del concepto de "memoria histórica" ya refutado por el filósofo Gustavo Bueno:

La memoria histórica personal es el recuerdo del mundo histórico que a cada cual, o a su grupo, le ha tocado vivir, especialmente en un sentido activo. El peligro por tanto de la pretensión de convertir las memorias personales (o del grupo de personas), necesariamente parciales (partidistas), en memoria histórica objetiva o total es evidente. En realidad se trata de una pretensión reivindicativa. ¿Qué quiere decir la «memoria histórica» de los sucesos de octubre de 1934 en Asturias? ¿Qué es «memoria histórica» del proyecto de invasión de las guerrillas, a través del Pirineo, en 1945? ¿Qué es «memoria histórica» de la transición democrática? ¿Quién se atrevería a afectar imparcialidad científica en esta «memoria histórica» por antonomasia, para los españoles del presente?
La memoria histórica, en cuanto memoria personal, subjetiva o de grupo que es, tiene siempre un componente reivindicativo. Y no digo que la reivindicación no deba hacerse, digo que no debe hacerse en nombre de una «memoria histórica universal», común y objetiva, puesto que la memoria histórica es siempre memoria individual, biográfica, familiar o de grupo. Y esto explica por qué la llamada «memoria histórica» se oculta: porque no es memoria sino selección partidista. La memoria histórica es a la vez damnatio memoriae. Por ejemplo, la memoria histórica, que contradictoriamente, propone borrar un retrato de Girón, ministro de Franco, de la Universidad Laboral de Gijón. Que propone retirar del callejero de una ciudad los nombres de los «golpistas» que se alzaron contra la República; una memoria histórica que por otra parte no pide eliminar los nombres de otros golpistas contra la República, los de octubre de 1934, como lo fueron Ramón González Peña o Belarmino Tomás.
Por tanto, las reivindicaciones de las memorias personales, contra todo tipo de amnesia y de amnistía, no debe hacerse en nombre de la memoria histórica común, sino en nombre o bien de la memoria individual o familiar, o bien en nombre de planes y programas políticos o científicos. Esto explica por qué la llamada «memoria histórica» no es propiamente memoria, sino selección partidista; por qué se eclipsa de modo funcional, y por qué la «memoria histórica», paradójicamente, derriba las estatuas de Lenin o de Franco. Dicho de otro modo, la memoria histórica sólo puede aproximarse a la imparcialidad cuando deje de ser memoria y se convierta simplemente en historia.




Imagen: Jacobus van Looy

domingo, 9 de septiembre de 2018

ADONIS Y ATALANTA





Amigo lector:

Han pasado varias semanas desde mi última carta abierta. Debo reconocer que este verano ha sido particularmente movido, y ha puesto a prueba mis nervios, más templados de los que yo creía al principio. Mi participación en las asambleas de julio del MCRC y mi elección como vocal de la Junta Directiva de dicha asociación, -sorprendido aún por la actitud de los traidores al pensamiento de Antonio García-Trevijano que pretenden destruir el movimiento creado por él-, un grave problema familiar que me ha dado quebraderos legales de cabeza hasta que ha quedado encauzado, algún problema de salud, y una obra en casa han configurado la carta sísmica de mi ánimo. Espero, amigo, amiga, que a ti te haya ido mejor, aunque hay que desconfiar de las Tebaidas veraniegas, que, al poco de volver al trabajo, se desvanecen en el olvido, o peor en quejumbroso recuerdo. Seré muy raro, pero no para mí no supone ningún trauma volver a mi trabajo. Yo lo elegí, y hay millones que no lo tienen, los parados, que han desaparecido si os fijáis de los discursos políticos. Por otra parte, es cierto que mi colectivo, el de los profesores de secundaria, es uno muy machacado a la par que sumiso, y eso puede explicar muchas actitudes. Pero la verdad y la dignidad siempre por delante, y las cosas no serán lo mismo, os lo aseguro.

En un reciente desplazamiento en coche por la provincia, me vino el recuerdo de viajes similares realizados siendo niño en autos de familiares: el sol de la tarde que restallaba vivaracho o ya moribundo en los campos baldíos y cansinos, los meandros de la ruta colgados de la espera tediosa, el tropel de imágenes que eso desencadenaba en mi mente vagarosa: espejos, mujeres, más carreteras, ansias de infinito, cursos de agua, indefinida angustia... Nunca he hecho uso de mi carnet de conducir, y la carretera a veces me vuelve a colocar en ese estado de trance inane pero conmovedor al cabo. ¿Qué más podría esperar, yo, pobre sombra rodada?

En mi mesilla de noche me ha acompañado parte de este verano el libro décimo de las Metamorfosis de Ovidio. Siempre da éste la impresión de utilizar el leit-motiv de las transformaciones según el hilo temporal de la cronología mítica, tan determinada en la Antigüedad para ilustrar tabúes sexuales como la transexualidad en el caso de Ifis (aunque este mito pertenece al final del libro noveno, vv. 704-797), la pederastia en el Orfeo desencantado por el suceso de Eurídice (Ille etiam Thracum populis fuit auctor amorem / in teneros transferre mares citraque iuuentam / aetatis breue uer et primos carpere flores [10, 83-85]), quien será el encargado de cantar los amores homosexuales de Júpiter y Apolo por Ganímedes y Jacinto, el fetichismo de Pigmalión, el ansia incestuosa de Mirra, el peor de los pecados, -la prohibición universal señala por Lévi-Strauss que impedía el intercambio de mujeres entre las poblaciones primitivas-así afirmado por el propio Orfeo (...Scelus est odisse parentem; / hic amor est odio maius scelus... [10, 314-315]), de acuerdo con la sobria y conceptuosa expresión poética del poeta sulmonense, tendente al paralelismo, y a la construcción quiástica; también canta Orfeo al fruto de ese amor prohibido, Adonis, condenado a un triste final, así como la bella y veloz Atalanta, víctimas de la imprudencia y de la impiedad.





Imagen: Bartholomeus Breenbergh, Venus mourning the death of Adonis, 01646

domingo, 26 de agosto de 2018

FRAGMENTOS DE MI TRADUCCIÓN DE "BALDO" V: La burla maloliente de Cíngar contra Zambello (7, 428-613)




Cíngar, siguiendo su venganza contra los instigadores del encarcelamiento de su amigo Baldo, decide hacerle una burla maloliente al hermanastro de aquél, Zambello, que se puso a cagar en la puerta de su desamparada cuñada, Berta. Véase aquí.

domingo, 19 de agosto de 2018

REVISTA DE PRENSA




En la prensa española se levantan voces contra el régimen partidocrático nacido en la llamada Transición, o más bien Transacción entre los oligarcas del Franquismo y los nuevos aspirantes de la presunta oposición, que optaron por el pactismo y el consenso -la muerte en sí de la libertad de pensamiento-, y no por la ruptura democrática. Así, José Antonio Gómez en Diario 16, aunque realiza algunas afirmaciones erróneas como la de que los ciudadanos eligen a su primer ministro, acierta en señalar que "España sigue cumpliendo la voluntad del dictador Francisco Franco en lo referente a la Jefatura del Estado. La Monarquía fue impuesta de manera torticera a los españoles porque jamás se ha preguntado al pueblo por el modelo de democracia que quieren. En el referéndum de la Constitución, que ahora va a cumplir 40 años, se obligó a votar el texto completo en el que se imponía a un Rey sin que los ciudadanos pudieran determinar si estaban de acuerdo o no con ello. Fue un trágala en toda regla: «si queréis una Carta Magna que reconoce al pueblo derechos y libertades hay que tragar con los Borbones». Si en 1.978 los ciudadanos se hubiesen rebelado y votaran en contra de la Monarquía estaban impidiendo la aprobación de la Constitución. Por tanto, por más que los defensores de la Monarquía afirmen que Felipe VI o Juan Carlos I fueron elegidos por el pueblo, la realidad es que no es así, sino que el propio aparato del Estado determinó que los españoles debían tragar con la voluntad de Franco si deseaban que se les reconocieran los derechos y libertades de los que disponían los ciudadanos de los países democráticos." Señala, asimismo, el autor del artículo que la presunta función moderadora de la Monarquía no es más que una forma de aquiescencia a la corrupción del régimen. El otro aspecto que según el articulista adultera la democracia española -pues no parte del hecho de que esto que hay en España no es una democracia, pues no hay separación de poderes ni principio de representación política- es La ley de Amnistia, que impidió condenar los crímenes del Franquismo. No entiende el autor que las llamadas a la concordia y a la reconciliación -piénsese en lo ocurrido en Francia tras el Terror- son las propias de la oligarquía que sucede a una dictadura, para asegurarse el reparto de las prebendas del Estado.

A vueltas con la Carta Otorgada del 78, Manuel Pulido Mendoza indica en Disidentia algunos de sus graves defectos como el concepto de nacionalidades, introducido por los oligarcas redactores para contentar a sus correligionarios nacionalistas vascos y catalanes, el cambiar el nombre de la lengua común de 'español' a 'castellano', idiotez monumental como la de llamar al italiano toscano, con el mismo objetivo de obsequiosidad hacia los corruptos nacionalistas pequeñoburgueses, y, finalmente, la creación del inaudito "Estado de las Autonomías", máquina multiplicadora del gasto público, despilfarradora y fuente de gabelas clientelares para los partidos del régimen. En cambio, las reformas constitucionales que propone el autor sin un cambio del sistema político a través de un periodo de libertad constituyente no parecen más que meros parches.

Por otra parte, el predominio del sentimentalismo sectario y la inintelectualidad en el discurso de lo políticamente correcto está llevando, como revela Marilisa Palumbo en el Corriere della Sera, a algunas universidades norteamericanas a organizar cursos de "debate civil", para enseñar a los jóvenes a enfrentarse a ideas diversas sin enrocarse, agredir o exigir su censura por considerlas ofensivas para determinadas personas o colectivos.

En este aspecto, podría incluirse la polémica surgida en Gran Bretaña en torno a las declaraciones del político Boris Johnson, quien, después de criticar la reciente decisión del gobierno danés de prohibir el burka en los espacios públicos, atacaba al tiempo el carácter opresivo de estos ropajes, la presión de algunos hombres musulmanes para su porte, y defendía la libertad de cada institución de exigir a sus alumnas no acudir a sus centros vestidas como "ladrones de bancos" o "buzones de correos". Brendan O'Neill en The Spectator considera que las acusaciones realizadas contra Johnson de "islamófobo", nazi y racista son, en realidad, un retorno por la puerta de atrás de las leyes contra la blasfemia, creando un campo de fuerza moral en torno a la religión para protegerla de la crítica y del escepticismo. Afirma el autor que esto también apunta a una profunda confusión entre libertad y tolerancia entre los usuarios de los modernos medios de comunicación y expresión: "Parecen pensar que la sociedad no tiene sólo la responsabilidad de garantizar la libertad de fe de sus ciudadanos, sino que tiene también que respetar lo que sus ciudadanos creen. Esto es un craso error. En una sociedad libre, la gente debe tener el derecho de adoptar las convicciones religiosas o morales que consideren mejores, pero el resto de nosotros debemos tener el derecho de criticar o incluso ridiculizar estas convicciones. Eso es libertad en acción".


Imagen: John Williams

domingo, 5 de agosto de 2018

REVISTA DE PRENSA





En el diario ABC se indica que la Comisión Europea considera al sistema autonómico como el principal problema de España: la maraña legislativa interautonómica, propia de regímenes feudales y de nostálgicos de los derechos de portazgo, y la limpieza lingüística ejercida sobre el idioma español en ciertas autonomías dificultad el desarrollo y la movilidad de empresas y trabajadores. Todo responde a la dinámica de la oligarquía de partidos estatales de jibarizar a la sociedad civil haciéndola cada vez más dependiente del poder del Estado que ellos monopolizan.

En Francia el diario Marianne se hace eco del hashtag divulgado en Marruecos "sé un hombre, y cubre a tu mujer", que resulta una prueba añadida de que los islamistas quieren convertir el velo en la mortaja de los derechos civiles de las mujeres, algo imposible de aceptar en una República Constitucional; una legislación igualitarista en cuestión de derechos y laica impediría las ensoñaciones racistas de la petición de homogeneidad del sujeto constituyente. En este sentido, la negación de entidad sustantiva y cerrada que hace Gustavo Bueno de las llamadas esferas culturales, a las que atribuye una unidad fenoménica, contribuye a disipar esta ilusión totalitaria:

No cabe hablar, según lo que hemos dicho, por tanto, de conflictos de culturas, o de conflictos de civilizaciones; tampoco cabrá hablar de integración o de expansión de culturas. Todas estas expresiones habrían de ser reexpuestas en términos de conflictos de elementos culturales, o de integración, o de difusión de elementos o rasgos culturales. Por ello, quien considere a un elemento cultural (pongamos por caso, el sistema democrático) como universal, no podrá sin más ser acusado de etnocentrismo. Menos aún podrá ser acusado de etnocentrismo (o de monismo cultural) quien reconozca y defienda la universalidad del teorema de Pitágoras, como elemento desprendido, no ya de la cultura griega, sino de toda cultura, como estructura válida para todas las culturas, por encima de cualquier relativismo.


En Corriere della Sera Mario Garofalo analiza la propuesta de democracia directa del partido Cinque stelle a través de la plataforma digital Rousseau. El autor recuerda la afirmación de Norberto Bobbio de la imposibilidad de trasladar el sistema de democracia asamblearia directa de la Atenas periclea, integrada por unos seis mil individuos a las grandes naciones-estado actuales. El mismo Rousseau -afirma- negaba la posibilidad de la existencia de una democracia directa, al tiempo que negaba la democracia representativa, que debía residir, como recordaba Antonio García-Trevijano, en el proceso de deliberación. Por otra parte, esta increencia en el principio de representación afecta al propio autor del interesante artículo, quien, no consciente de su imposibilidad en el sistema electoral proporcional de listas cerradas o abiertas, considera que la demanda del partido Cinque Stelle del establecimiento del mandato imperativo, que llevaría a que los diputados que no cumplan el programa por el que fueron elegidos fueran revocados, como pedía también García-Trevijano, "es un peligro para la democracia por un simple motivo: vuelve a los parlamentarios controlables, no libres de actuar según el interés general". Es, ciertamente, la sombra del abate Sièyes la que sigue planeando sobre la intelectualidad europea, prorrogando en el tiempo la traición de la clase política al electorado como afirmaba el propio García-Trevijano:


Si una causa particular tuviera que explicar la traición general de la clase política al electorado, no podría ser otra que la prohibición del mandato imperativo. La Constitución es tan irresponsable que, desconociendo los fundamentos históricos de esa prohibición, la tomó de viejos textos constitucionales, sin darse cuenta de que la nueva representación proporcional se basa en el mandato imperativo de los jefes de partido. A quienes nada les importa que sean nulas todas las leyes emanadas del Congreso, por vulnerar esta prohibición constitucional.
La prohibición del mandato imperativo tuvo, en su origen, sentido revolucionario. Y hoy lo tiene completamente reaccionario. A finales de julio de 1789, Sieyès proclamó que la cuestión del mandato imperativo había quedado resuelta en la Asamblea Nacional de 17 de junio, porque la Nación no recibe órdenes de nadie. A esta razón teórica se unió la razón práctica de que el mandato imperativo que recibían sus representantes en los “cahiers de doléances” (Reforma), no contemplaba la Declaración de Derechos ni la separación del ejecutivo y el legislativo (Revolución). El sentido jurídico del viejo mandato representativo fue transformado en libre representación política, sin mandato ni delegación, es decir, en “soberanía representativa”, por utilizar la misma expresión que Sieyès.
En la cátedra española se enseña la falsedad de que la prohibición del mandato imperativo obedece a la necesidad de respetar la independencia de los legisladores, cuando jamás ha tenido esa motivación. En su origen, la prohibición fue concebida como una improvisación, para permitir la Revolución de la libertad y la separación de poderes, no previstos en los mandatos del electorado. Ahora se proclama la prohibición para impedir el mandato revolucionario de los electores; y se deroga en la práctica para mantener la dependencia del poder legislativo respecto del gobierno.


Imagen: Albert Engstrom

domingo, 29 de julio de 2018

BRUJA SANLUQUEÑA





Amigo lector:

Llevo ya algunos años veraneando algunos días en Sanlúcar de Barrameda, localidad gaditana por la que mi mujer y yo sentimos debilidad. A pesar de ser muy visitada en verano, no está masificada, y siempre que estoy allí le descubro algún aspecto nuevo. La gente allí es muy amable, no he estado en ningún sitio en el que haya comido mal, y tiene una luminosidad muy particular que se me antoja la mariposa de un paraíso impalpable. Olores y sabores de manzanilla y productos del mar te envuelven desde su Barrio Alto hasta Bajo de Guía, y te hacen soñar con vivir en el apacible trajín de sus calles.

El año pasado asistimos a la presentación de la edición española de "La bruja de Sanlúcar" escrito por el alemán Hans Krüger-Welf en 1925, autor semidesconocido que aparentemente pasó por la ciudad. 



Desgraciadamente perdí el libro en Cádiz, y, el penúltimo día de mi estancia, reconocí en "La herrería", una de esas tabernas recónditas del Barrio Alto que se debe visitar, al cotraductor de la obra, Per Kühne, residente en Sanlúcar, quien me indicó amablemente que el editor de la obra, Juan Alcón Atienza, propietario de Forum Libros, podía contarme con detalle la historia del libro original.



Ese mismo día fui a verlo para reponer mi libro perdido, y amablemente me mostró un ejemplar del libro original en alemán (Die Hexe von San Lucar) que posee, y que le estimuló a realizar la edición; concienzudamente se trasladaron de una edición a otra las xilografías originales de estilo expresionista, y resultó en un bello y cuidado libro. Queda ciertamente en el misterio la mayor parte de la vida de este autor, traductor al alemán de Bécquer, que debió pasar alguna temporada en Sanlúcar en esos ya remotos años veinte, y de donde se inspiró para escribir esta novela breve en la que confluye, como afirman los traductores, los "mitos de Eros y Tánatos".

Espero que la historia de esa bruja te resulte, amigo lector, como para mí, promesa de vivencias e intuiciones futuras que estoy seguro que esta ciudad me va a regalar.



Imagen: George Krause

domingo, 22 de julio de 2018

REVISTA DE PRENSA





La actualidad candente está marcada por la victoria más bien inesperada del candidato alternativo al oficialista en uno de los dos partidos principales de este Estado de Partidos. El País lo saluda como un giro a la derecha en el partido creado por el prócer franquista Manuel Fraga, y otros como Libertad Digital lo entienden como una rebelión del propio partido ante el proceder soberbio, laminador e ideológicamente socialdemócrata de la candidata del aparato. Antonio García-Trevijano, hablando de la lucha por el poder -pues al fin y al cabo se trata de eso- entre Errejón y Pablo Iglesias señalaba que las diferencias en el seno de un partido tienen siempre una impronta ideológica. Tal vez esa cierta carga ideológica unida al rechazo personal, y al afán de acceder a nuevos cargos a la sombra del nuevo jefe ha hecho inclinar la balanza en contra de la frustrada heredera del oligarca partidocrático Mariano Rajoy, ayuno, como todos los de su casta, de cualquier interés por sus ilusos votantes.

Siguen levantándose voces, afortunadamente, contra la pretensión de la sectaria ministra del nuevo gobierno partidocrático que pretende convertir al llamado lenguaje inclusivo, ya prohibido en la administración francesa, en la neolengua oficial, trasladable a la Carta Otorgada de 01978. Así, la académica de la Academia Mexicana de la Lengua, Concepción Company, lo califica de tontería inútil para avanzar en la igualdad entre los sexos, aunque no es capaz de ver el verdadero objetivo de éste que es marcar una relación de amigo / enemigo a lo Carl Schmitt entre quienes lo usan y no, y de cuya imposición en la Enseñanza Pública ya he hablado aquí. La oposición de la ministra al masculino como término no marcado en la oposición de género gramatical en plural porque no permite "visibilizar" a las mujeres es síntoma de una postura superficial, epidérmica que reduce los auténticos problemas de discriminación sexual a una cuestión de mera imagen sin sustancia, y ha obtenido el esperado rechazo de la RAE.

Por otra parte, el nuevo gobierno se está viendo frustrado en uno de sus proyectos más necesarios, la exhumación del cadáver de Franco¡Qué pena! los del partido que pactaron con los veterofranquistas el reparto oligárquico del poder del Estado, secuestrando la representación política, es decir, la capacidad de los ciudadanos, perdón, súbditos de elegir a un verdadero representante político y no las marionetas de las listas de partidos, ahora se ven entorpecidos en este gesto freudiano de matar al padre; padre con el que nunca quisieron hacer una verdadera ruptura democrática, sino heredar el poder absoluto, pues en España, gracias a estos miserables y sus hermanos azules, no hay separación de poderes. ¿Qué tal que coincida con el Día de la Victoria? será por fechas...

Esto entra en relación con el cacareado desengaño de Corinna respecto a las promesas del rey emérito, incluso de matrimonioPalabra de Rey... también dijo que traía la democracia, y era mentira; lo que patrocinó el sucesor de Franco a título de Rey fue un régimen de partidos donde no hay separación de poderes, ni posibilidad de que sus súbditos elijan un verdadero representante que no sea uno de los paniaguados de obediencia debida de las listas electorales. Una continuación del franquismo donde el partido único ha pasado a ser dos, con aspirantes colaterales.

Sin salir, finalmente, de este ejemplarizante ámbito, ha levantado cierto revuelo la noticia de que miles de euros de la Junta de Andalucía se gastaron en prostíbulosCon ese dinerito se pagarían, por ejemplo, más auxiliares de conversación para colegios bilingües, más profesorado de apoyo para alumnos con necesidades educativas especiales, y examinadores para que las "pruebas externas" educativas, como el BACHIBAC, que convoca la Junta lo sean en realidad.


Imagen: fotograma de All the President's men (01976)

domingo, 15 de julio de 2018

ICONOGRAFOLATRÍA




Amigo lector:

Esta palabra, iconografolatría, la he leído en el libro Asturias: catorce meses de guerra civil (01975) del semiolvidado escritor y periodista asturiano Juan Antonio Cabezas, donde el autor la empleaba para hacer referencia a los personajes de actualidad que aparecían en los semanarios gráficos de la época, cuando él, condenado a muerte, se encontraba en la presión madrileña de Porlier trabajando como redactor para la publicación carcelaria, Redención, gracias a lo cual consiguió salvar su vida de chiripa. El libro es de un extraordinario mérito literario y testimonial en la evocación de esos meses de guerra en Asturias, en el retrato de personajes y actitudes de los dos bandos, y en la descripción de la suerte de los presos republicanos, así como de la angustia de la muerte inminente. Es, ciertamente, una lástima que libros como éste no se reediten (me lo prestó un amigo que lo tenía en un destartalado chalet familiar), en estos tiempos aparentemente paradójicos de Memoria Histórica. Quizás su lirismo, su bonhomía, y su equidad no casen con la necesidad de modelos maniqueos que la partidocracia actual, hija vergonzante del franquismo, quiere imponernos para hacernos olvidar su verdadera naturaleza y origen.

En 02015 escribí un texto en Facebook sobre la crisis griega que me parece interesante recuperar:

Dentro del tumultuoso asunto de la crisis griega, se oyen opiniones despreciativas hacia la nación griega, como presunto subproducto del imperio turco, sin verdaderos lazos con el occidente europeo. Me indigna tanta ignorancia y tanto desprecio. Grecia -o mejor dicho, la Hélade, el conjunto de los territorios griegos en el continente europeo y la antigua Asia menor- mantuvo vivo el milenario imperio romano de Oriente hasta la desgraciada caída de la capital del menguado imperio, Constantinopla, abandonada a su suerte por Occidente a mediados del siglo XV, a manos de los turcos, que jamás produjeron culturalmente nada comparable a lo griego. Es cierto que casi durante 5 siglos vivieron bajo la bota turca, y no conocieron ni el Renacimiento ni la Ilustración (pero tampoco los conoció Rusia y nadie la desprecia culturalmente), aunque fue precisamente el legado clásico conservado por los bizantinos el que promovió el Renacimiento europeo, como es sabido, y ya antes de la toma de Constantinopla, como señalaba Steven Runciman; y, por otra parte, el espíritu griego resistió la dominación de los invasores, y luchó tan heroicamente por su independencia que creó un movimiento de apoyo en Europa que venció a los intereses geoestratégicos de las naciones de entonces, dadas a la no intervención (recuérdese, pues, la muerte de Byron, yendo a Grecia para sumarse a los luchadores por su independencia). Se critica, asimismo, enormemente el presupuesto militar griego, pero todos esos desinformados obvian la difícil historia con su conflictivo vecino, y antiguo explotador. No se puede despreciar la cultura griega, por tanto, sin ser un ignorante o un miserable (o las dos cosas al tiempo); así, nombres como los de Cavafis, Theodorakis o Xenakis deben sonar a cualquier persona medianamente culta. Que viva Grecia, y la perdida Hélade.

Cuando tienes varios intereses operando al mismo tiempo, si te llega un golpe grande, su efecto queda aminorado, por esa misma diversificación de la atención, lo que te impide, en fin, caer en la narcisista obsesión depresiva.

Vale.


Imagen: Conda da Satriano, Narcissus.

domingo, 1 de julio de 2018

HIPOCRESISTAS





Amigo lector:


El fin de curso ha llegado y no tengo nada de especialmente dramático que contarte. Es verdad que se llega cansado, pero si puedes organizar bien tus tiempos, puedes sobrellevarlo. Yo procuro no bajar la guardia y mantenerme activo y alerta hasta el último día, y así no tienes que soportar la frustrante espera de que todo acabe... que acabe, es falso también, pues el verano es un paréntesis ilusorio que se olvida apenas vuelves al trabajo.

Uno de mis alumnos de francés escribió en un examen la palabra hypocresiste en lugar de hypocrite, creando un palabro o monstruo lingüístico que no deja de tener su mérito como posible neologismo que funde la progresía con la hipocresía. Hipocresistas hay muchos, como los que utilizan problemas como los de la inmigración ilegal para hacerse campañas de imagen. Hace unos días, colaborando con la Cruz Roja como traductor atendí, junto a otros compañeros, a un contingente de mujeres que llegaban literalmente con lo puesto, y a las que se les pedía sus datos, se preguntaba por su destino en España, y se les entregaba, absurdamente en mi percepción, la ley de protección de datos para que la firmaran (algunas hacían un garabato, pues su analfabetismo era evidente). A diferencia de los hombres, la mayoría de ellas decía no tener donde ir (alguna dijo: Ma destination est ici, "mi destino está aquí") y, no obstante, debían dar alguno antes del día siguiente, pues lo único que podía hacer la Cruz Roja era pagarles un billete adonde indicaran. Una de las voluntarias expertas me dijo que seguro que a la mañana siguiente indicarían un destino, pero no pude evitar marcharme apenado pensando en cuántas de ellas caerán en manos de alguna red mafiosa de explotación.

He intervenido en un programa de LCTV, la televisión del MCRC. Ha sido un honor poder colaborar en la difusión del movimiento creado por Antonio García-Trevijano quien, a pesar de no ser filósofo, ha conseguido la ambición de cualquiera de éstos, crear un sistema de pensamiento que pueda dar cuenta de la realidad, pues la política, como decía el maestro, es la síntesis de todo.


Vale. 



Imagen: Paul Cadmus, Conney Island, 01934