MEMORIA MÉTRICA

Miscelánea del escritor JOSÉ MIGUEL DOMÍNGUEZ LEAL

domingo, 8 de abril de 2018

APÓSTROFES





Amigo lector:

En la literatura antigua era común el apóstrofe, la apelación directa al lector, de suerte que en la poesía épica latina, por ejemplo, eran comunes formas como uideas, uideres "verías, habrías visto, vieras" que servían para implicar lo emocionalmente de un modo más profuso en algún pasaje especialmente patético, curiosamente a través del órgano visual, de inmediatez perceptiva. Progresivamente, ese apóstrofe quedó relegado a partes externas al texto, como el prólogo, cual captatio benevolentia, al principio, y luego, principalmente, como declaración de intenciones. De tal manera es así que los traductores modernos se encuentran incómodos ante esos uideas, y tienden a trasladarlos de modo impersonal ("se vería"), traicionando -ahora sí- ese antiguo espíritu de complicidad entre autor y oyente devenido pronto lector, que ahora sólo se concibe como transacción anónima a través del objeto físico del libro.

Parecía, empero, que la escritura digital a través de instrumentos de comunicación como el blog o "libro de bitácora" aseguraría una instantánea interactividad a través de los llamados "comentarios", pero eso se ha ido reduciendo considerablemente con el tiempo, en la medida que el blog se ha convertido en vehículo de contenidos culturales especializados. Ya escribiendo esto me estaba olvidando de ti, lector, pues sé que existes por el flujo constante y no decayente de visitas, aunque no te manifiestes de ninguna manera. El vínculo anónimo por medio del libro se da por descontado, pero el digital parecía más apto a una comunicación que fuera enriquecedora para ambas partes, y, en cierta época, lo fue para mí, pues conocí a gentes que luego llegué a tratar personalmente.

Ahora, sin duda, acepto esta situación de comunicación anónima, pero no por ello quiero renunciar a dirigirme a ti personalmente, y a interpelarte en tu condición de furtivo visitante de páginas ajenas, de las que esperas enriquecerte, como hago yo también, llenando mi blog de enlaces que visito cada semana. No pretendo siquiera que des ningún signo de vida, solo decirte que para mí escribir cada semana es una manera de hacer una acta de existencia, y de aclarar mis ideas y mi manera de ver la vida a pesar de las anteojeras que  de una manera más o menos cobarde, acepto que me impongan en ocasiones la rutina, el conformismo, o la autocompasión. Escribo sobre literatura, y arte, sobre la vida, y la política, tras el terremoto que supuso en mi devenir el estudio de la obra de Antonio García-Trevijano. Escribo acumulando poemas y relatos que espero publicar algún día (de hecho tengo preparado un libro de relatos, cuya salida a la luz trato de ultimar), y amarrarlos al blog es una esperanza de que algún día partirán a alta mar. Esta rutina que me impongo es también una fuente de conocimiento, inseparable a veces de la amargura. Pero vale ya por hoy.

Vale.


Imagen: Georges Le Brun, The man who passes (01900)


domingo, 1 de abril de 2018

VIOLENCIA Y LIBERTAD POLÍTICA COLECTIVA





"Si el propósito no es la conquista del Estado, como en los tiempos del fascismo y del comunismo, ni su eliminación como en la creencia anarquista, sino la apertura de un periodo de libertad política constituyente en la sociedad civil, no hay lugar para la violencia" (A. García-Trevijano, Teoría Pura de la República, El buey mudo, Madrid, 2010, pp. 626-627)




En el capítulo VII, "Filosofía de la acción constituyente" del libro III de Teoría Pura de la República D. Antonio García-Trevijano establece como principio que "la teoría constituyente de la R[epública] C[onstitucional] es filosofía de la acción" (p. 604), rechazando acto seguido la creencia de que lo teórico se realiza mal en la práctica a causa de la condición humana, pues tal objeción es válida para las teorías utopistas o idealistas, "pero no en las concepciones realistas de la política, que en ningún aspecto se apartan de la condición humana" (ibidem). El pensamiento realista es, pues, la base de la filosofía de la acción constituyente.

Hasta tal punto es así, que "la idea de la República Constitucional, sojuzgada en las Repúblicas y Monarquías de partidos, no se realiza siquiera en teoría sin un esquema realista del tipo de acción y grado de intensidad requeridos" (pp. 611-612). El autor señala el imperativo carácter aristotélico de los revolucionarios de la libertad política colectiva, cuyos fines son reales porque son probables y realizables, frente a la rigidez determinista de los intelectuales partidocráticos, pues "la Teoría Pura rechaza radicalmente la creencia de la filosofía fascista (Gentile) en la brutal idea hegeliana de que el actualismo del poder existente, el del Estado, sea la única racionalidad posible de la realidad. Si todo lo real fuera racional, tan irracional sería oponerse al poder realizado en la dictadura como en el Estado de partidos. La República sólo podría venir entonces de un acto de fuerza bruta, de un golpe de Estado o de una sublevación violenta que, sin libertad política, la impusieran como otra actualidad sin libertad. No sería República Constitucional sino otra vez Constitucionaria" (p. 613).

Precisa D. Antonio que los principios generales que deben guiar la acción son tres: continuidad, homogeneidad, y retroacción. Concretamente, sobre la homogeneidad afirma que "la consigue el principio de que los medios han de tener la naturaleza pacífica de los fines, y ser adecuados a la inteligencia de la finalidad que pretenden" (p. 617). Así pues, "la nueva teoría de la verdad=libertad, y la propia condición democrática de la República Constitucional, son incompatibles con cualquier tipo de acción que se proponga la conquista del poder político, sin someterse previamente a la conquista de la hegemonía política en la sociedad civil o, mejor dicho, en los ámbitos culturales de una sociedad plural y moderna" (p. 627), añadiendose que "por ser pública, continua y gradual, la acción republicana se separa abisalmente de las acciones secretas, repentinas, discontinuas y técnicas, típicas de los golpes de Estado" (ib.).

En conclusión, puede afirmarse que las acciones violentas son ontológicamente contrarias a la filosofía de la acción constituyente, pues no sólo quiebran el carácter público, continuo, gradual  y pacífico de la acción republicana, sino que, concordando con la doctrina megárica de necesaria racionalidad de lo real combatida por Aristóteles, llevarían al poder a la fuerza del régimen de poder preexistente (ejército, masas en armas guiadas por una facción política) que pareciera más adecuada para encarnar o simbolizar al Estado ya constituido. Nos encontraríamos, pues, ante una República Constitucionaria, no Constituyente. Es sin duda, loable combatir dictaduras y tiranías para derrocarlas, pero esa lucha es distinta a la librada por alcanzar la libertad política colectiva.



Imagen: Berenice Abbott.

domingo, 25 de marzo de 2018

DE MARTIO HORRIBILI





Este mes de marzo está resultando horrible en diversos aspectos. Emma, Félix, Gisele, Hugo son los tontamente eufemísticos y paritarios nombres de las borrascas que se han sucedido sin solución de continuidad para asolar las costas, y el ánimo y los nervios de más de uno. Montesquieu señalaba que el clima determinaba la forma de gobierno más conveniente para un pueblo u otro; de esta teoría política periclitada me quedo con la idea de que el tiempo condiciona tremendamente nuestra cotidianidad. Así, la tempestas latina, en su sentido originario de lapso de tiempo ha pasado a ceñirse exclusivamente a su segunda y tercera acepciones de "tempestad" y "desdicha". Casi un mes entero de viento martilleante y de lluvia racheada me han hundido, primero, en un humor de perros, luego, en un desconcierto mental, y, finalmente, en una gripe que me ha tenido una semana en casa sin salir, después de un catarro mal curado por haber seguido yendo al trabajo para hacer frente al expediente de los exámenes finales de trimestre y las extenuantes sentadas de las evaluaciones.
La inmovilidad en casa para una persona acostumbrada a una rutina de trabajo resulta lacerante, y crea zonas muertas de tiempo indeciso que provocan ramalazos depresivos. A eso no ayuda tampoco el sentimiento de culpa sobrevenido por estar en tal situación y no poder ir al trabajo ni salir a la calle a resolver las contingencias cotidianas; tampoco el estar pendiente del toldo de la terraza que ha estado a punto de salir volando, y que tuve que desmontar enfermo bajo la lluvia y Eolo enconado.
Cuatro fines de semana ya bajo el viento y la lluvia parecen, en fin, para la comprobada pequeña escala de mi paciencia, una plaga bíblica a la que no se ve fin, sin que se vea claramente que la Semana Santa traiga una tregua.


Imagen: Gustavo Doré

sábado, 10 de marzo de 2018

LA MUERTE DE ADÁN





Piero della Francesca, "La muerte de Adán" (detalle)






El viejo imposible ya no respira, ya no se mueve.

Los jóvenes semidesnudos que lo rodean se agitan;

las hembras lloran sin saber muy bien el motivo,

los hombres miran absortos el cuerpo escarificado,

las pieles que cubren el gigantesco pecho menguado,

y elevan la vista a las cañas que tejen la mísera choza,

mientras una angustia indecible trabaja sus mentes,

igual que el viento que azota sus cuerpos en el labrantío.

Sienten pavor de pensar que nunca más sus oídos

oigan esa voz primordial que llenó de palabras

y nombres la pertinaz soledad del mundo reciente.

Vuelven entonces los ojos hacia la madre de todos,

la del doliente misterio, la de los ojos hermosos:

ella sale, y les señala la tierra compacta

que debe guardar el secreto de su gigante dormido.




domingo, 4 de marzo de 2018

ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO...Y YO





El pasado veintiocho de febrero falleció de manera inesperada D. Antonio García-Trevijano, insigne jurista y pensador político, fundador y presidente del MCRC. Un gigante de su energía y determinación parecía imposible que se muriera, pero la vida es así de frágil y precaria, y pende del hilo sutil de la Parca. Prefiero en esta ocasión hablar de D. Antonio a través de mi experiencia, pues me ha acompañado en diversos momentos de mi perecedera existencia. Conocí a D. Antonio a través de esos inolvidables debates del programa La clave cuando era un adolescente, y, aunque no era capaz de medir consecuentemente el alcance de sus palabras, quedé magnetizado por esa figura que habla con tanta autoridad sobre "La vida de las abejas" de Maeterlinck. Comentaba yo años después y rememoraba con un amigo, que había venido a pasar temporadas en invierno en la casa de verano de la familia, aquellos programas en su jardín, sin que él ni yo fuéramos tampoco capaces de sondear la profundidad de su mensaje.

Tiempo después D. Antonio reapareció en mi vida en forma de libro, "El discurso de la República", libro que devoré, sin ser siquiera entonces capaz de sintetizar su pensamiento, y extraerme completamente del Zeitgeist de la partidocracia ambiente, y sus medios de comunicación. Pero, por así decirlo, la semilla de la sospecha estaba ya sembrada en mi (habría que añadir a D. Antonio a la famosa tríada de maestros de ésta), aunque el libro cayera de mis manos.

Finalmente, en torno a 02012 descubrí en internet una entrevista a D. Antonio en la que hablaba de la existencia de una radio suya en abierto, Radio Libertad Constituyente. La sintonicé, y su discurso me galvanizó, y atrapó de inmediato: todas las piezas encajaban por fin, y ya no pude alejarme mucho de su voz rotunda. Vinieron de seguido más lecturas, y la búsqueda en Cádiz de oyentes y lectores de García-Trevijano. Conseguimos aglutinar un pequeño grupo que empezó a reunirse con cierta asiduidad, y consideramos necesario trasladar esta iniciativa de formar grupos provinciales y estables a D. Antonio. Entré en contacto con su secretaria, y, aprovechando un viaje con mi mujer a Madrid en invierno de 02016, fui invitado con ella a asistir como público a la grabación de una de sus emisiones de radio en su casa de Somosaguas. Para un modesto amante del arte entrar en aquella mansión fue un verdadero choque: ver aquel Donatello colgado en el vestíbulo era más de lo que podía imaginar (luego me dijeron que es su única obra que se encuentra en colección privada), pues aquella vivienda era en sí un museo: las distintas estancias estaban amuebladas y decoradas con piezas de mobiliario, cuadros y esculturas que venían desde la antigua Grecia, hasta, por ejemplo, Dalí; muebles del siglo XVII (este tipo de coleccionismo revela la finura de un verdadero coleccionista de arte), cuadros de la escuela flamenca, del Barroco, del s. XIX -aquel cuadro parece un Fortuny, me acerco, ¡y es un Fortuny!-, aparte de una doble biblioteca en una planta subterránea. Un espacio creado por un especialista en arte para su propio disfrute; algo, sin duda, extraordinario, pero que, con todo, palidecía ante la presencia de D. Antonio, que se encontraba sentado en la mesa de grabación frente a la cristalera, gracias a la que comentaba los colores del día y los sentimientos que le inspiraba -quise yo también ver ese paisaje que había tantas veces oír descrito, y lo fotografié como se puede ver arriba-. Me dio casi vergüenza ofrecerle mi edición en tapa dura de El origen y engrandecimiento de la ciudad de Verona de Torello Saraina que le traía como obsequio, y, comentamos algo sobre la ciudad, que D. Antonio había visitado. Con un gesto anunció que continuaba la grabación del programa, que escuché con otros invitados sentados en aquel saloncito con vistas al exterior. Era un día de mucho ajetreo, pues había un equipo rodando el documental Maverick sobre la vida de D. Antonio, y preparaban una entrevista con él; por todo lo cual no pude hablar mucho; algunas palabras sobre arte, aunque pude, en cambio, observar su energía infatigable y su concentración absoluta en lo que hacía. Un rato se tumbó en la chaise longue que se ve en la fotografía de abajo, y se adormiló. Pude ver como sólo entonces relajaba la tensión de su barbilla bajo el cobertor que le tendió encima su secretaria. Asimismo, tuve oportunidad de conocer a otros repúblicos por aquellas salas y jardines, y me despedí de D. Antonio cuando iniciaba la grabación de una entrevista con Paco Bono para el citado documental.

Volvimos a Madrid en diciembre con Fulgencio del Hierro para asistir a la Primera Asamblea de Repúblicos, que fue la apoteósis de D. Antonio. Se acusa a D. Antonio de soberbia, aunque, en su caso, me parece que se trataba más de rechazo a la falsa modestia de aminorar la expresión de la propia valía. Una anécdota al respecto: señaló en la asamblea por lapsus memoriae que Étienne de la Boétie era amigo de Descartes, y, yo, cuando subí al estrado para que me firmara un ejemplar que había comprado de "El discurso de la República" que yo había donado a la biblioteca de mi instituto en su día, le recordé que era Montaigne y no Descartes el amigo; me lo agradeció infinitamente, reflejándolo en la dedicatoria que me hizo. Nada más impropio, pues, de un soberbio pagado de sí mismo.

Lamento, en fin, inmensamente, que se haya vuelto invisible, pues no puedo decir que haya muerto, dado que el virus de la libertad que inoculó en mi y en otros mucho más dignos que yo no tiene, afortunadamente, cura, y sólo nos cabe vivir en simbiosis con él, como el protagonista de La montaña mágica, obra que él tanto admiraba.





sábado, 24 de febrero de 2018

CONTINUACIÓN DEL FINAL





Hoy llega a su fin la chusca fiesta oficial perfectamente perimetrada y de exaltación obligatoria. Lejos aquel Carnaval donde cabía la insinuación de la muerte, la melancolía de gestos difusos, la inversión de valores, y la burla perversa de lo divino; ahora incluso se ve acuciado par la presión ideológica de observación policíaca del presunto machismo rampante.
He vivido más alejado del bullicio si cabe que en otras ocasiones, yo también asediado por otras angustias difusas, que me han llevado a sospechar de mis fuerzas para hacer frente a tantas ruedas de Ixión que engranan mi vida. No angustia la idea de la muerte, que puede suscitar, en cambio el alivio de un límite seguro, sino la certeza de la repetición de acciones y situaciones contra una energía propia que será siempre más menguante y desencantada.





Imagen: Cesare Sofianopulo.

domingo, 18 de febrero de 2018

ARTE DEGENERADO





"Arte degenerado" (Entartete Kunst) fue el título de una exposición celebrada por el régimen nacionalsocialista en Münich en 01937, en la que se exponían de forma caótica y con carteles irrisorios obras de arte moderno incautadas a colecciones de arte y museos alemanes. Las tres primeras salas estaban organizadas temáticamente, siendo la primera dedicadas a obras presentadas como denigratorias hacia la religión, la segunda a obras de artistas judíos, y la tercera a piezas consideradas insultantes hacia la mujer, los soldados, y los campesinos alemanes.

Recientemente, la Manchester Art Gallery retiró de su exposición permanente el cuadro "Hylas and the nymphs" del pintor prerrafaelista J.W. Waterhouse, en un acto que el museo consideraba un "desafío hacia la fantasía victoriana del cuerpo de la mujer como una forma decorativa pasiva o una femme fatale". La conservadora del museo, Clare Gannaway, declaró que las recientes campañas antiacoso como #metoo habían influido en la decisión de la galería. En lugar del cuadro se colocó un cartel, en el que se justificaba su retirada como un modo de "animar conversaciones sobre nuestra manera de mostrar e interpretar las obras de arte", al tiempo que el personal del museo invitaba a los visitantes a colocar post-it en el hueco dejado. En todo caso, fueron incluso retiradas las postales de este cuadro a la venta en la tienda del museo, y la conservadora declaró que el cuadro "probablemente" volvería a ser colgado, pero "hopefully contextualised quite differently. It is not just about that one painting, it is the whole context of the gallery.” Tras una agria polémica y una recogida de firmas, el Ayuntamiento de Manchester, de quien depende el museo, ha obligado a éste a restituir el cuadro a su lugar.

La manera de actuar de la conservadora ha sido muy esclarecedora del modo de conducirse del neototalitarismo que anida bajo la ideología socialdemócrata: de manera similar a como los nazis interpretaban el arte de acuerdo con su ideología, permitiéndose el dar carta de  naturaleza a unas obras y a otras no, exhibiendo estas últimas para ridiculizarlas, y luego venderlas en el extranjero o quemarlas, la conservadora retira el cuadro de Waterhouse e incluso sus postales, bajo el imperativo de su propia ideología, que niega, como la de los nazis, un valor estético per se a la creación estética, y, promete devolverla a exposición, en todo caso -y esto es en sí una posición autoritaria- dentro de un contexto bastante diferente, es decir, en una sala destinada a mostrar -y denunciar- obras de "arte degenerado" en cuanto "cosificador" del cuerpo femenino, e incitador a la violencia sexual (todo lo cual podría resultar evitable, por ejemplo, cubriendo las figuras femeninas con adminículos como el burka, -hay extremos, no tan extremos, que se tocan- en paralelo con los velos que acabaron cubriendo los frescos de la Capilla Sixtina).

Es de notar, en fin, que el falso manto de democracia con que se quiere cubrir esta enésima utilización y censura del arte explica el expediente de proponer a los visitantes dejar su opinión en el vacío acusador del cuadro, usando así la estadística, arma dilecta de la socialdemocracia, para dar el paso de retirar obras de arte similares, y lesivas para tal visión del mundo. Afortunadamente, los cultos visitantes y conocedores del museo han dado la batalla por el arte, ¿pasaría algo así en nuestro país, vanguardia de todas estas manipulaciones estúpidas?




Imagen: J.W. Waterhouse, "Hylas and the nymphs" (01896). En su blog el artista e ilustrador John Coulthart muestra otras obras ilustradoras del mito, bastante más animadas que la hierática composición de Waterhouse.



domingo, 11 de febrero de 2018

DE VUELTA DE BLAGNAC



El frío y la nieve ha enmarcado mi tercera visita a esta pequeña y próspera ciudad aledaña a Toulouse como profesor acompañante de un grupo de alumnos en intercambio lingüístico. Sustituía a una compañera enferma, y en Blagnac me reencontré con la prof. Marina Membrado, siempre extremadamente competente en su organización del intercambio en la parte francesa, y su amable directora, Mme Étienne. La ciudad de ladrillos bajos conserva aún cierto número de adornos de Navidad, como a la espera de un Día de la Marmota, que allí no sería demasiado apercibido. La gente es discreta, y amable, como si no quisierancausar excesivas molestias al tiempo que pasa, y a los gatos que puntúan las calles en sus deshabitadas tardes. Las bibliotecas, auditorios, parques y lagos hablan de la prosperidad de una ciudad de 25.000 habitantes dependiente del cercano complejo de Airbus. Así, son aviadores los que dan allí nombre a los colegios, y aviones y su historia los que son objetos de museos, como en un sueño del futurismo marinettista. Todo intenta conservarse, pues, para el futuro, el espejo borroso del presente, del que no podemos barruntar nada sino a través de las flechas precarias que lanzamos hacia su abismático horizonte.















domingo, 28 de enero de 2018

MIGRACIÓN Y PARTIDOCRACIA




La O.N.U. propone que España acoja 12 millones de inmigrantes hasta 02050 a razón de 240.000 al año, para mantener su actual fuerza de trabajo, y mantener el actual sistema de pensiones, dada el progresivo descenso de la natalidad. Estos datos parecen difíciles de casar con el hecho de que aproximadamente 1.700.000 jóvenes españoles se han visto forzados a emigrar, superando, al parecer, las tasas de emigración de época franquista. Esta idea de la importación multitudinaria de inmigrantes ha sido inmediatamente aceptada por la U.E. de Merkel, y ha sido, curiosamente, acompañada de la demanda de viejos líderes partidocráticos, como el nefando Felipe González, de pseudofilántropos y especuladores internacionales como George Soros (el mismo que se jacta de tener listas de eurodiputados favorables a sus tesis), y transnacionales como Airbus, de la retirada del salario mínimo interprofesional.

El panorama, pues, que diseñan las partidocracias europeas para sus menguantes cuerpos de ovejunos votantes es aterrador: las reformas laborales han empobrecido y precarizado el empleo hasta límites desconocidos, de modo que tener un trabajo no es garantía de salir de la pobreza, los jóvenes más preparados se ven así forzados a emigrar, y los que se quedan tienen que despedirse en gran medida de crear un hogar y tener hijos, condenados a vagar sin descendencia como los simios de la manada expulsados por el macho alfa, o a tenerla exigua.

Los nuevos siervos pseudoprogresistas de los viejos amos del capitalismo globalista no se dan cuenta de que al defender la inmigración sin controles hacen el juego sucio a estas empresas transnacionales que pretenden ahorrarse la instalación de sus fábricas de explotación en Bangladesh, y hacerlo en Torrelodones, donde las infraestructuras previas a la ruina del Estado del Bienestar socialdemócrata son evidentemente mejores, eso sí, ofreciendo los mismos sueldos de miseria. Para ello, deben debilitar aún más los viejos estados-nación europeos, llenos todavía de ciudadanos con cierta conciencia de derechos sociales y laborales, anegándolas de una verdadera inmigración de sustitución, a la que regar con las migajas que queden del Estado providencial, que será entonces más apto para ser ocupados por demagogos populistas defensores de la "igualdad" y "derechos de las minorías", que no ocultan en realidad otro designio que el manejo autoritario del poder por parte de los partidos del régimen, y la explotación económica descarada de los nuevos y viejos ciudadanos por parte de una oligarquía económica-financiera, en un mundo de esclavos de los cada vez más ricos.



Imagen: Lasar Segall.

domingo, 14 de enero de 2018

RUSIA ES CULPABLE





Tal es la frase, "Rusia es culpable", que Serrano Suñer, cuñado de Francisco Franco, y a la sazón ministro de Asuntos Exteriores, pronunciaba en los días en que se reclutaba en España la División Azul para ser enviada al frente ruso. "Vais a defender los destinos de una civilización que no puede morir, y a contribuir a la fundación de la unidad de Europa", añadía arengando a las tropas (lo cual es prueba, por otra parte, de que la obsesión cateta y ruinosa por integrarse en cierta idea Europa no es sólo cosa de nuestra partidocracia, sino también de sus padres).

Hace unos días escuché en el telediario de una de las cadenas privadas del duopolio que el ministerio de Defensa incidía en la existencia de injerencias rusas en la crisis independentista catalana. Intrigado, busqué en la prensa, y encontré la noticia de que el ministerio "se desvinculaba" de las afirmaciones realizadas en un informe de un experto de un "think tank" suyo (qué trabajo les costará traducirlo como ("grupo de estudios, de reflexión, de pensamiento", etc.). En dicho informe se afirma literalmente:

"En cambio los intereses de Rusia no llegan tan lejos [como los de China] o no al menos de forma directa. Cuestión distinta es que el Kremlin esté aprovechando el órdago catalán para desestabilizar, empleando para ello una política destinada a generar confusión desde las redes sociales, en una línea similar a la utilizada para influir en las recientes elecciones de los Estados Unidos. Moscú no tiene interés específico en España [...] Pero aspira a fomentar las desavenencias en Cataluña para de ese modo debilitar a un país miembro de la OTAN" (cf. Josep Baqués, Análisis de tendencias geopolíticas a escala global, ieee.es, Documento de investigación 18/2017, pp. 38-39)

Dentro de un documento que utiliza una amplia bibliografía y despliega un nutrido cuerpo de notas a pie de página, tales afirmaciones no gozan del beneficio de la cita de ninguna fuente directa, sobre todo, en relación con el caso norteamericano. Tal vez le habría resultado incómodo al autor citar las palabras del jefe del consejo de redacción de la CNN (cadena muy beligerante con el actual presidente) ante la propuesta de sus redactores de seguir dando publicidad a la presunta actividad de los hackers rusos en la campaña electoral norteamericana, en la idea de facilitar el impeachement del presidente Trump. Aquél consideró aquellas presuntas informaciones como bullshit ("caca de la vaca"), y cerró el asunto, como informaba recientemente César Vidal, quien señalaba, asimismo, que no ha sido Russia today el medio que ha sido portavoz de los despropósitos de Puigdemont, sino el británico The Guardian y el belga Le Soir, cercanos al pseudofilántropo George Soros. 

Tales afirmaciones gratuitas, luego amplificada a bombo y platillo por los medios de comunicación del régimen, podrían corrresponder aparentemente a la  necesidad de correr en defensa del jefe (en este caso, jefa), dado el escándalo provocado hace poco por la broma que gastaron unos humoristas rusos a la ministra en noviembre pasado después de que ésta declarara en el Consejo de ministros de Exteriores y Defensa de la Unión Europea que, en el caso catalán:"[Las injerencias] vienen de territorio ruso y algunas otras también, por cierto, repicadas de territorio venezolano. Eso es lo que sabemos a día de hoy".

Uno de los cómicos se hizo pasar por un ministro letón, quien decía a nuestra ebúrnea ministra cosas como que Puigdemont es un agente ruso, y que la mitad de los turistas rusos que van a Barcelona son espías. La ministra se lo tragaba todo, repitiendo que sabía que las injerencias provenían de territorio ruso, aunque no podía asegurar la intervención del gobierno (quizás todavía nadie le había explicado a la ministra que los servidores sitos en Rusia pueden ser usados por gentes de otros países). Hay un corte, y se percibe claramente que la ministra devuelve la llamada, asegurando que ya ha hablado con el presidente de gobierno español, y solicitando al falsario un encuentro entre éste y el primer ministro letón en la próxima cumbre de Gotemburgo.

Tal espantoso ridículo, que se intenta ahora mitigar de cualquier manera, habría forzado la dimisión de la ministra en cualquier país decente, y que no fuera una partidocracia corrupta como el nuestro. Tal obsesión por afianzar la "pista rusa", que lleva al actual gobierno a tragar el más ridículo de los anzuelos, corresponde al deseo de diluir su responsabilidad en la crisis independentista catalana, en la que lejos de actuar de una manera mínimamente patriótica y responsable, poniendo el asunto años ha en manos de la justicia, sólo ha hecho lo que sabe hacer: ofrecer más consenso a los golpistas, es decir, más ofertas de reparto del botín que se extrae a los súbditos del régimen.


Imagen: Boris Kustodiev