MEMORIA MÉTRICA

Miscelánea del poeta y traductor José Miguel Domínguez Leal

viernes, 18 de diciembre de 2009

BLOGÓMETRO


Hoy se cumplen dos meses y un día desde que creé este blog. Lo hice sin tener una idea muy clara de lo que pretendía, y, la verdad, es que sigo sin tenerla. Aún no me noto del todo "suelto", mas todo se andará. Me parece este medio un instrumento ideal para la satura en su sentido primitivo de mezcla de géneros y estilos. Si Petronio viviera en esta época creo que muy probablemente sería bloguero. Por otra parte, la fecha de dos meses se me ha quedado en la mente por los comentarios de J. M. Ridao sobre los dos primeros meses de vida de su blog "por estos andurriales". Y hace 46 días que instalé un contador de visitas que procuro que no me obsesione demasiado. No son muchas visitas, pero ya algunas acumulo, teniendo en cuenta que yo era muy conocido en mi casa a la hora de comer (y eso cuando voy). Procuro, por otra parte, ser un hombre metódico, y buscar un espacio cotidiano para el cultivo de este blog -sea siquiera para visitar blogs que me gustan-, lo que no deja de ir en detrimento de otras cosas, como mi tiempo de lectura.
En dicho tiempo, procuro mezclar la lectura de libros en español con la de otros escritos en las lenguas que conozco (no las diré para no resultar pretencioso), intentando no agobiarme demasiado con la pila de éstos que tengo pendiente, aunque, eso sí, si me prestan libros, me apuro en leerlos y los devuelvo sin rémoras. Estoy leyendo ahora una edición bilingue inglés-francés del Christmas Carol de Dickens que compré en París hace un par de años, y me está esperando una edición prestada de "Ortodoxia" y "El hombre eterno" de Chesterton en un solo volumen de Porrúa. Mi amigo tiene el libro lleno de anotaciones personales lo que le da aún más valor. Leí hace muchos años "Ortodoxia" en inglés, y pido a Dios que este reencuentro sea tan fructífero como en aquella primera ocasión. He llegado a una edad en la que me parece que las mayores sorpresas, 'temor y temblor' me la darán los libros. Así, el sopor nocturno me sorprende leyendo poesía. No pensaba concluir esta entrada con un poema pero ahí va:




LIBROS

Los libros que quedarán aquí cuando muera, los libros

que ya no veré volverse amarillos en mi librería,

se dispersarán, propiedad transmitida al túnel del tiempo

que no me toca. Sombra borrada de sus solapas

seré, envidioso de esa materia perecedera,

sapiente y silente imagen de lo que vivir esperamos,

cuyo destino, empero, creemos distinto del nuestro.

Difícil es, pues, pensar en otra vida sin libros.

Fuera del tiempo, la sabiduría fluirá de otro modo,

libre de tapas y de Babeles que historian al Hombre.




9 comentarios:

Antonio Serrano Cueto dijo...

Pues yo sí te veo suelto. El comienzo de tu poema me recuerda el célebre "Y me iré y se quedarán los pájaros cantando..." de JRJ. Y este verso, "Difícil es, pues, pensar en otra vida sin libros", sobresale. Un abrazo.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muchas gracias, Antonio. Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Esto va prosperando, tocayo, pero que no coja demasiada velocidad a ver si vas a dejar de tener tiempo para leer tantas cosas. No sabes la envidia que me das.

Coincido con Antonio en el elogio del comienzo de tu poema.

Un abrazo.

Máster en Nubes dijo...

Pues sí, ¿cómo será el conocimiento en el otro barrio? Me ha gustado tu poema. Respecto a los libros que dejemos -veo que tu librería está ordenada o lo parece, qué envidia- no tengo mucha seguridad de su destino. ¿Has visto el libro electrónico ya, lo has manejado? Ridao me contó que él iba a tener uno estas Navidades quizá. Chesterton me encanta, Ortodoxia es estupendo y tiene un texto sobre San Francisco estupendo. A Christmas Carol entre mis favoritos, esos 3 espectros, y ese Alec Guiness en la película, el musical, que hicieron...

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muchas gracias, tocayo, aunque tardo mucho en leer un libro. Aurora, he puesto una foto de mi librería de hace unos años, ahora está más atestada y desordenada, pero me parece algo inevitable para los que nos gusta leer. Sobre el libro electrónico escribe frecuentemente F. Romeo en el ABCD. No sé muy bien qué pensar. Creo que me resistiré, como en su día me resistí inútilmente a Internet. El libro no es sólo el soporte, también lo es su materia, las hojas, las ilustraciones, el ver cómo va envejeciendo, cómo se le van adhiriendo emociones y recuerdos, e incluso los paratextos que son las anotaciones del lector... debería ser un último reducto frente a la tecnología que depende de baterías, sabes, llevarte el libro al campo, o a un parque y no estar pendiente de si has recargado... el libro. No sé,me resultaría extraño. Además cada vez que se cambia de soporte en la historia de la cultura (pasó con el papiro, el rollo de pérgamino y el códice)se pierden obras. Chesterton y C. S. Lewis son de mis favoritos y me ayudaron mucho en mi conversión. Un feliz y frío fin de semana a todos.

Paco Gómez Escribano dijo...

El poema estupendo. Por lo demás, feliz cumpleaños y bienvenido a esto del mundo de los blogs. Un abrazo.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muchas gracias, Paco, aprecio mucho tus comentarios, y me encanta recibirlos. Un fuerte abrazo (hace frío) desde Cádiz.

L.N.J. dijo...

Si no fuera por ellos, sería una vida aburrida; al menos para mí.

Bonita dedicatoria.

Saludos.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muchas gracias, Lou, y bienvenida.