MEMORIA MÉTRICA

Miscelánea del escritor José Miguel Domínguez Leal

martes, 12 de mayo de 2020

ARTE PARA UN CONFINAMIENTO (X)





I.C. Rapoport



Volver a salir, poco a poco, en horas tasadas. Recorro un poco las calles antes tan frecuentadas, callejeo y me pierdo por recovecos. Guantes y mascarillas me acompañan como cuando sólo bajaba al supermercado o a la farmacia. Veo mucha gente que se conduce como si nada hubiera pasado, como si nada pasara. De pronto, me sobresalto de ver mi propia sombra. Miro las tiendas cerradas y las terrazas donde la gente se sienta intentando, básicamente, olvidar, pasando de la "nueva normalidad" que la oligarquía partidocrática quiere imponerles, dosificada. Regreso a casa, y las piernas me pesan como si hubiera caminado bajo la gravedad de Júpiter.

sábado, 9 de mayo de 2020

ARTE PARA UN CONFINAMIENTO (IX)





Umberto Boccioni



La calle prohibida vista desde los balcones de los aplausos tumultuosos a su hora, surgida primero espontáneamente y luego adoptada como consigna de obligado cumplimiento por el Estado de partidos que todo quiere controlar en su propio beneficio, y que así se olvide las penurias y contagios del mismo personal sanitario al que se quiere aplaudir, multiplicados por la corrupción e incompetencia de la casta partidocrática. Mirar a los vecinos de balcón, sentirse libres y unidos por unos minutos, jaleados por las inquietantes sirenas de los coches de la policía, para luego encerrarnos de nuevo en nuestras casas con nuestras propias miserias y soledad de obediencia debida.

miércoles, 6 de mayo de 2020

ARTE PARA UN CONFINAMIENTO (VIII)





DR   via



El amor sufre también en estos tiempos, parafraseados, del coronavirus: las parejas añejas se miran de reojo en la amplificación pesadillesca de la monotonía que provoca el confinamiento, cuanto más obvio resulta que sería más plausible buscar el santo Grial que la chispa perdida; los ligones nocturnos se contemplan en casa, Narcisos de selfie, absortos y obtusos en su soledad merecida; los jóvenes amantes (palabra proscrita por la nueva mojigatería pseudoprogresista) separados constatan lo difícil de la distancia cercana, a pesar de las pantallas del videodeseo. Y viejas novias aparecen a veces en el sueño que es, como sabían los griegos, hermano de la muerte.

domingo, 3 de mayo de 2020

ARTE PARA UN CONFINAMIENTO (VII)





Edward Burne Jones



¿Hubo Casandras para este terrible desastre? En una sociedad marcada presuntamente por el progreso científico -que no moral como puede verse cada día en las redes- no debería de haber lugar para ellas. Pero a lo largo del tiempo ha habido, hay y habrá personas marcadas por el destino de la desdichada chica troyana, la peor de las tragedias y castigos: conocer la verdad, saber lo que va a pasar, y que nadie te crea, porque lo peor de todo es eso, saber.


jueves, 30 de abril de 2020

ARTE PARA UN CONFINAMIENTO (VI)





Studio Babayeva



Miramos atrás en esta época de incertidumbre, heraldo de una "nueva normalidad", en la neolengua de la Partidocracia, de aún mayor angustia y dolor por lo que ya no volverá. Así, nos emocionan los recuerdos, y los embellecemos, lo que nos hace más viejos de pronto, como decía Vasili Grossman en su libro "Vida y destino" del niño judío que, camino del campo de concentración y la muerte, recordaba en el tren momentos felices del pasado igual que un anciano.

jueves, 16 de abril de 2020

ARTE PARA UN CONFINAMIENTO (V)





James Archer



Solo ante una soledad compartida. Recogimiento y nostalgia de la vida activa. Se reduce la actividad vital, en parte para resistir el bombardeo de optimismo que llega desde la televisión: cientos de muertos anónimos, convertidos en cifras, en cuyo carácter decreciente se insiste mientras se escamotea las lagrimas. Entretanto, los sectarios miserables de ambos lados se lanzan los proyectiles de su servidumbre voluntaria a los políticos que nos parasitan y nos impiden ser libres.


lunes, 13 de abril de 2020

ARTE PARA UN CONFINAMIENTO (IV)





Luca Signorelli


¿Para cuándo la resurrección de nuestros cuerpos maltrechos, reservorios de la nueva Peste? Ninguna forma espiritual, sino una nueva carnalidad nos prometía la fe de nuestros padres, huesos y carne inmunes al mal. Pero ahora sólo nos cabe esperar poder erguirnos con cierta dignidad sobre nuestra derrota.