MEMORIA MÉTRICA

Miscelánea del poeta y traductor José Miguel Domínguez Leal

viernes, 2 de diciembre de 2016

IMPUESTOS




El problema de que haya gobierno en España es que empiezan a subir los impuestos. Los medios a su servicio exaltan las ventajas para la salud de las tasas sobre el alcohol, el tabaco y las bebidas azucaradas, pero callarán cuando próximamente graven el gasóleo. Y todo para mantener el gasto político, que no público, es decir, las redes clientelares de los partidos que nos parasitan con legiones de diputados y concejales de obediencia debida al jefe que los pone en las listas, cargos a dedo, y empresas y organismos públicos. Sólo con el gasto que supone las duplicidades de administraciones públicas se cubriría el déficit de lo que se llama la hucha de las pensiones. Pero tocar a la clase política y a sus acólitos, jamás. Es la esencia de la partidocracia que nos engaña y nos desangra, sin que les importe un pito la gente. Todo es consecuencia de la ausencia del principio de representación, el diputado no representa a los votantes, ni se siente vinculado a ellos, sino al lidercillo de cada partido que lo pone allí, y al que obedece por mandato imperativo -cosa por otra parte prohibida por la constitución de 01978-. El diputado, pues, no representa a los electores de su distrito, sino a los intereses particulares de un clase política sólo atenta a sus intereses personales, y a la conservación del poder, mientras vende al pueblo que estamos en una democracia. Falsa democracia, sino partidocracia sin separación de poderes, ni principio de representación, y, por lo tanto, abocada a la corrupción como factor determinante de gobierno.


Fotografía: Bill Brandt, vía Art Blart blog.

viernes, 25 de noviembre de 2016

LLUVIA




Hay quien considera que la lluvia crea un estado de ánimo particular en quien la contempla y la oye, como si facilitara la agudeza de la percepción y la clarividencia. Ciertamente, puede acuciar la alarma en quien vive bajo un techo susceptible de goteras, como ocurrió en casa de mi padre, antes de mudarnos, o, sin ir más lejos, ser metáfora de destrucción como en el cuadro de Max Ernst, "Europa después de la lluvia".
Tal vez mi percepción de la lluvia se asemeje a esta imagen desde los tiempos de mi niñez cuando observaba la preocupación en mi casa ante los chaparrones: la lluvia como agente disolvente universal, la lluvia azote de las soberbias y las alegrías que nacen al sol, y como purgante sinuoso de la obra civilizadora.
La lluvia promete misterios quizás obsequiosos, un encogerse del corazón que quedará sin frutos, y un parto fallido de las nubes cargadas de nuestra memoria.


Imagen: Martin Munkácsi, via Weimar art blog.




viernes, 18 de noviembre de 2016

TRIPALIUM





Sabido es que el español trabajo y el francés travail derivan del latino tripalium, conocido instrumento de tortura. Esta cruda etimología, y peculiar vida de las palabras ilustra la concepción judeo-cristiana de la maldición genésica de la expulsión del paraíso. Ganar su pan con el sudor de la frente es una maldición y una tortura, sólo salvada posteriormente por la ética protestante del trabajo y la acumulación de riquezas como signo de gracia divina explicada por Max Weber.
De tal suerte, los primeros visitantes del Nuevo Mundo, que creían sinceramente que aquellas nuevas tierras estaban cercanas al Jardín del Edén, se admiraban en afirmar que esos terruños eran tan feraces que sus habitantes estaban eximidos del fastidio de trabajar. Así, esa imagen del paraíso de brazos caídos ha sobrevivido en el imaginario colectivo en la pedestre figura de las vacaciones anuales, y su indefinido anhelo.
En las antiguas sociedades estamentales el trabajo manual era considerado propio de las clases inferiores, y nobles y clero debían abstenerse de él como degradante. En la actualidad, puede verse ese desprecio al trabajo ajeno en otras realidades más difusas pero no menos injustas. El viejo señoritismo se ha visto extendido, por ejemplo, gracias a la ideología socialdemócrata de los derechos sin deberes, a la enseñanza. Puede encontrarse, pues, muchos alumnos y familias que desprecian y rechazan -con mayor o menor sutilidad- la figura del profesor y lo que ésta pueda transmitirles. Hecho particularmente grave dado que la supervivencia de una sociedad se basa en la transmisión a las nuevas generaciones del conocimiento y las tradiciones de aquélla. La administración político-educativa ha contribuido en gran medida a esto, relativizando esta transmisión y exponiendo al profesor como don Tancredo de las críticas al Estado exactivo en su incompetencia y pereza, para que éstas no suban hacia la clase política que realmente las merece.
La última manifestación de este desgraciado fenómeno es la corriente de opinión creada en torno a los deberes. Se rechazan éstos en nombre de la conciliación de la vida familiar. Se pasa por alto, empero, que muchos niños tienen llenas sus tardes de actividades extraescolares a las que les apuntan sus padres, y que éstos asumen en numerosos casos como un obligación más, en su debilidad moral, el hacer ellos las tareas de sus hijos, algo inaudito, por ejemplo, para mi generación.
Se trata, en fin, de un paso más en el rechazo social de la escuela, y en la exigencia suicida, de parte de una sociedad desnortada y sin valores, del aprobado sin esfuerzo alentado por la clase política partitocrática, cuyo ideal de ciudadano es el ignorante paniaguado y subvencionado.



Imagen: Cagnaccio di San Pietro, vía Weimar art blog.

viernes, 11 de noviembre de 2016

LECCIONES DE EE.UU.




Este cuadro de 02008 de la pintora británica Dawn Mellor titulado "Hillary" parece premonitorio del destino de la candidata del partido demócrata, así como un reflejo de su espejo de Dorian Gray particular. Frente a otras obras de la artista donde retrata a celebridades, cuyos retratos deforma a posteriori con añadidos grafiteros, en este caso la deformidad del retrato es directa. Los ojos saltones de la político resaltan en su cara hinchada y terrosa de maquillaje, y su desconcierto ante el agua que le sube al cuello resulta acentuado por el gesto de su mano en la nuca.
El triunfo de la candidata del établissement político-económico y de la intelligentsia progresista se daba obligatoriamente por descontado desde la práctica unanimidad del conglomerado mediático frente al zafio aventurero y oportunista Trump. Su fracaso clamoroso ha sido, en cambio, el de lo políticamente correcto como vehículo intelectual de unas élites pseudoizquierdistas cristalizadas en una clase política que, aliada como la derecha con la oligarquía económico-financiera, se ha alejado de la sociedad civil que afirma representar, identificándose por compensación con la defensa de unos valores, los de la socialdemocracia relativista, que no han calado sin duda en el pueblo llano norteamericano. No ha habido, pues, un voto femenino, ni hispano, ni negro, ni musulmán, como complacería al comunitarismo preciado por esas élites que querrían así administar la disolución de un sentimiento nacional en este identitarismo de minorías que aseguraría su poder in aeternum. Y todo eso frente al proclamado machista, racista, e incluso fascista Trump.
Así, en España todos los medios se rasgan las vestiduras con el monstruo Trump. Sus tertulianos, los del credo ut intelligas, dudan del futuro de la democracia norteamericana, mientras rehúsan ver la falta de democracia que existe en nuestro país, una monarquía de partidos en la que no hay separación de poderes ni representación política, secuestrada al modo fascista por los partidos de una oligarquía que nada en la ciénaga de la corrupción incontrolable.



Imagen vía Weimar art blog


viernes, 4 de noviembre de 2016

NUNCA VI "ACORAZADO POTEMKIN"





Hay, ciertamente, consideradas obras maestras que nunca he visto, leído, o escuchado. Circula la idea de que hay obras que deben descubrirse en la juventud para que ejerzan en uno una influencia indeleble y adecuada, como si la madurez o la vejez, incluso, no fueran períodos en los que incluso se podría apreciar en su más justa medida el valor de estas creaciones del espíritu. Se suele hablar, también, de las obras que sólo merecen ser leídas en la juventud. Todo esto me parece entrar dentro la creencia más general de que la obra artística puede cambiar radicalmente la vida de una persona, y que hay momentos precisos para subirse a tales trenes.
Sin duda la experiencia estética es un elemento fundamental en la formación de nuestra personalidad, pero dudo de que se le pueda considerar el esencial y determinante, y pienso que es, en gran medida, nuestro bagaje vital el que determina nuestra percepción de la obra artística, incluso en épocas diversas de nuestra vida. Así, cuando se revisita una novela o un poemario, uno choca con un enjambre de recuerdos y sentimientos surgidos de y durante la lectura de dicha obra, y a veces el desengaño de la relectura proviene, en gran medida, de la toma de conciencia de lo irrepetible de cada experiencia.







Ilustración: Alexander Rodchenko, vía Weimar art blog

viernes, 28 de octubre de 2016

REVÁLIDAS




No veo del todo claro lo de las reválidas. Aquí en España fue Franco quien eliminó las reválidas con la ley de educación de 1970 del ínclito Villar Palasí, el que decía "más gimnasia y menos latín", gimnasia tipo OJE, claro. Luego llegó el PSOE con la rebaja, y el PP con sus templagaitas. En Francia existe el examen final de Bachillerato, el Baccalauréat, y no se cuestiona, y en Alemania creo que existen también pruebas de este tipo. Tengo, pues, mis dudas con respecto al rechazo frontal a las pruebas externas que, bien entendidas, deberían ser un medio de control de la calidad del sistema educativo.

El afirmar que los niños se juegan su futuro a una carta con este tipo de pruebas, supone pensar que se les abandona a su suerte, pues se presupone así que los profesores son incapaces de prepararles para tales pruebas, y yo me niego a aceptar eso. La reválida de cuarto puede resultar exagerada, pero no peor que el espectáculo de las sesiones de evaluación de 4º de ESO en las que se acaba votando si un alumno promociona o no (como si la cualificación fuera una cuestión de democracia); esta realidad, así como el rechazo sentimental de las pruebas externas, encajan con el espíritu de las leyes educativas de gobiernos que pretendían prometer a los padres que su hijo entraría en el sistema con 3 años y saldría de él con el título de secundaria bajo el brazo. Esto ha incidido en la degradación de la valoración social de nuestra profesión y se manifiesta en la actitud cotidiana de muchos padres y alumnos que actúan como si se estuviera obligado a aprobarles casi porque sí.



Ilustración: Carlo Farneti vía Feuilleton blog

viernes, 21 de octubre de 2016

EL TREN






El tren demora su paso por los entresijos de la fatiga,

mientras leo el poema ferroviario del joven

Cendrars; una vieja pareja se sienta cercana a nosotros.

A "Renfe" el anciano en francés intenta darle sentido,

y empezamos a hablar en su lengua. Es octogenario,

y dice que vive cerca de Génova ha muchos años.

Cambiamos al italiano y hablamos de tan bella tierra.

Observa mi libro y dice que es un autor olvidado.

Anciano, quiere seguir viajando con su señora,

mientras puedan hacerlo, aunque este viaje,

regalo de una hija, será el último largo.

Recuerdo entonces un verso de Elliott que dice algo como

que los viejos deben volverse exploradores.

El viejo se ríe y vuelve a mirar de nuevo su plano.




Ilustración: Ivo Pannaggi.


domingo, 2 de octubre de 2016

CONFERENCIA DE DON ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO EN SANLÚCAR DE BARRAMEDA




El pasado lunes 26 de septiembre de 02016, D. Antonio García-Trevijano Forte impartió una conferencia titulada "El inevitable fraude electoral" en el salón de actos de la Fundación Casa Medina Sidonia, sito en el Palacio Ducal de Medina Sidonia. El acto fue presentado por D. José Luis Escañuela, Presidente del Ateneo Republicano de Andalucía y organizador del evento, flanqueado por Dña. Liliane Dahlmann, Presidenta de la Fundación Casa Medina Sidonia. Me cupo el honor de ser invitado a la mesa presidencial como representante del Movimiento de Ciudadanos hacia la República Constitucional (M.C.R.C.) en Cádiz, y el de cerrar el acto animando a los presentes a interesarse por el movimiento y con un agradecimiento al organizador y a la Presidenta de la Fundación que tan amablemente cedió su salón de actos para la disertación de D. Antonio, que ante una sala abarrotada expuso los principios del MCRC que él fundó y preside, incidiendo en la inexistencia de una democracia formal en España, caracterizada por la división de poderes y la representación política basada en el sistema electoral mayoritario, secuestrada por el sistema proporcional de listas de partido del régimen neofranquista y partitocrático salido de la llamada Transición, basado en la corrupción, la relegación del sentimiento nacional en favor del estatalismo, y el reparto de prebendas que ha llevado a España al desastre actual. Fue un honor y un orgullo ver la energía desplegada por D. Antonio, ya casi nonagenario, en su disertación y en sus respuestas a sus asistentes, y la fuerza de sus principios basados en que el convencimiento en la verdad nos redime y justifica a pesar de la dificultad de conseguir su triunfo.