MEMORIA MÉTRICA

Miscelánea del poeta y traductor José Miguel Domínguez Leal

martes, 25 de abril de 2017

SEMBLANZA DEL (CASI) PERFECTO SOCIALDEMÓCRATA




El socialdemócrata de nuestros días encuentra radical cualquier afirmación de certeza política que se presente como tal, y, no como sujeta a relativización; prefiere, pues, las opiniones que caigan en el dominio de lo soft y light, de acuerdo con la sentimentalización con la que sustituye el pensamiento crítico, que se manifiesta en el predominio de la consigna emotiva sobre el criterio. Esa será, por ejemplo, la opinión que le merecerá la idea de la falta de libertad política colectiva, que le obligaría a sacudir su conciencia voluntariamente adormecida, y apartarse de las causas que prefiere defender, y que le permiten justificarse a sí mismo como "progresista" sin cuestionar el statu quo político, el de la partidocracia corrupta y protototalitaria, y al mismo tiempo colocarse bajo el paraguas del Estado, que quizás llegue incluso a subvencionar sus iniciativas políticamente correctas en el terreno medioambiental y ciudadano. En este aspecto, sería preciso hacer una distinción entre las personas verdaderamente altruistas, y el socialdemócrata. Aquéllas colaborarán, por ejemplo, con sociedades protectoras de animales, ONGs humanitarias, y voluntariados de ayuda a necesitados, es decir, estarán dispuestas a sacrificar tiempo y dinero por los demás.
Por otra parte, su proverbial afabilidad, la tolerancia que le caracteriza (la tolerancia entendida como virtud de las oligarquías, la de los que se consideran superiores a los demás, frente al respeto, virtud de los demócratas, que consideran a los demás sus iguales -es sintomático, pues, que estas gentes hablen constantemente de tolerancia, no de respeto-) sucumben a veces inesperadamente a súbitas explosiones de ira ante cualquier "retrógrado", al que lleven ya demasiado tiempo tolerando en su benevolente hipocresía.



Imagen: Otto Dix

viernes, 21 de abril de 2017

LEVANTERAS





El levante lleva soplando fuerte toda esta semana. El aire se rarifica, se enrosca, se enfría, como si presagiara peligros. Las sufridas ramas de los árboles urbanos aparecen orladas de aventureras bolsas de plástico, y algunos cadáveres de palomas vibran en las palmeras. Un balcón derrumbado llena aún de sus viejos cristales la calle, mientras se avanza por las desoladas avenidas como quien marcha al combate, quizás con el corazón encogido, y cierta excitación insulsa.


Imagen: Chaïm Soutine

martes, 18 de abril de 2017

MISTERIOS DE LA TRANSICIÓN: LOS EXTRATERRESTRES MONÁRQUICOS DE PONS PRADES




Escritor, historiador de los republicanos españoles en la Guerra civil y la Segunda Guerra Mundial, guionista de cine y periodista, Eduardo Pons Prades (01920-02007), nace en Barcelona de padres valencianos emigrados de filiación anarcosindicalista. Participó en la guerra civil, y luego en el maquis francés durante la guerra mundial. Regresó definitivamente a España gracias a la amnistia de 01962, donde cofundó la editorial Alfaguara y fue redactor del Diario de Barcelona.
En 01982 publica un libro titulado El mensaje de otros mundos, donde afirma haber sido contactado por unos extraterrestres en las montañas de la Cataluña norte el 31 de agosto de 01981, quienes le invitaron a subir a su nave, para darle un mensaje, consistente, por un lado, en la "revelación" de que una de las dos superpotencias de la época tenía "en proyecto la instalación de bases militares espaciales para amenazar y chantajear a todas las comunidades terrestres, en general, y a la otra superpotencia, en particular" (p. 38), y, por otro lado, en la advertencia de que estos extraterrestres congelarían a los habitantes de dicha superpotencia hasta que cejara en su empeño (parece que el farol reaganiano de la "guerra de las galaxias" no sólo engañó a la URSS, para incitarla a una inasumible escalada armamentística que contribuyó al final de la Guerra Fría, sino también a los extraterrestres de la "Armoniosa Confraternidad Universal").




El motivo de traer aquí a colación este libro justamente olvidado, fruto quizás de un narcisismo paranoico hambriento de reconocimiento (el autor se definía como "experto en perder batallas") es un pasaje de la conversación entre el autor y sus anfitriones extraterráqueos (pp. 94-95), en el que ellos hacen la alabanza de "la pareja real" española. El autor, sorprendido en su "republicanismo intransigente", se siente, empero, obligado a precisar que éste es producto de su "antimonarquismo consecuente", que no admite la imposición de dirigentes, "una vez por designios providenciales y otras por caprichos caudillales". Pons afirma así, implícitamente, la naturaleza del rey borbónico como heredero de Franco, pero realiza  inmediatamente una finta dialéctica, atacando al Conde de Barcelona como "peor enemigo" de la monarquía antes y después de su "restauración", al pretender éste una "restauración a largo plazo", "que no le hizo ningún favor al pueblo español, y un muy flaco servicio a la Monarquía instaurada en 1975".
Esta confusión entre "restauración" (la que hubiera protagonizado Juan de Borbón como legítimo representante de la línea dinástica) e "instauración" monárquica (la que encarnó Juan Carlos I como heredero electo del Dictador) es sintomática de la actitud de uno de tantos "intransigentes republicanos" en la Transición, que (en este caso gracias a la intervención de un deus ex machina intergaláctico) realizaron la pirueta ideológica y moral de aceptar el fraude dinástico establecido por Franco contra los derechos del legítimo heredero de la Corona, quien prohibió a su hijo aceptar ser el sucesor de un dictador.
Lamentablemente, los proyectos de Paz Universal revelados a Pons Prades cayeron en el olvido, al tiempo que ellos, los socialdemócratas del PSOE, llegaron al poder para descargar al pueblo del incordio de meterse en política (como en el Franquismo), e incitarlo a seguir el ritmo hedonista del ready made cultural y educativo, mientras cubrían la deriva corrupta del Jefe del Estado.

viernes, 14 de abril de 2017

GIORGIO BERNARDI PERINI. In memoriam




El pasado 18 de febrero falleció de manera imprevista el insigne latinista Giorgio Bernardi Perini en Mantua a los 87 años de edad. Profesor emérito de la Universidad de Padua y expresidente de la Accademia Nazionale Virgiliana de Mantua, fue, asimismo, uno de los más grandes especialistas en Teófilo Folengo, el Vergilius macaronicus. Su pasión folenguiana le llevó a traducir la Zanitonella, a escribir numerosos estudios, y a fundar la asociación Amici di Merlin Cocai, en la que promovió la reedición facsímil de las obras macarrónicas folenguianas, así como la creación de la revista Quaderni Folenghiani, que dirigió durante mucho tiempo.
Mi relación epistolar con él comenzó en torno a 02002, aunque ya llevaba tiempo leyendo sus escritos para la elaboración de mi tesis sobre la poesía macarrónica en España. Me habían galvanizado sus palabras sobre la naturaleza del filólogo folenguista, escritas para el congreso folenguiano de 01977: 'folenghista' sta per una figura tutta speciale, che deve riunire competenze diverse e talora antitetiche: di filologo classico, umanistico, e moderno, e che possa cementare questo coacervo di requisiti con una sicura dose di dialettologia settentrionale, specialmente mantovana. Se a tale identikit corrisponda oggi come oggi una figura realmente esistente, francamente non saprei dire, lo que me permitió valorar más justamente ante mí mismo el alcance del trabajo que estaba yo realizando. Nunca podré agradecerle al maestro su amabilidad al permitirme publicar en los Quaderni Folenghiani en varias ocasiones, y al enviarme sus libros y artículos recientes, todo lo cual ha sido un verdadero refuerzo moral para el humilde filólogo folenguista que soy.
Lamento profundamente no haberlo conocido en persona; sólo pude hablar con él una vez por teléfono, a través del de otro querido amigo desaparecido, Silvano Bassi, en Verona, hace un par de años en la ocasión de la presentación de mi edición de la obra histórica de Torello Saraina, amablemente organizada por éste y por Otello Fabris, presidente de la asociación Amici di Merlin Cocai. Me sorprendió la fortaleza de su voz, y su ánimo, a pesar de encontrarse en una situación familiar delicada, por la enfermedad de su mujer.



Paz y gloria al maestro.

viernes, 7 de abril de 2017

martes, 4 de abril de 2017

10º ENCUENTRO DEL MCRC EN CÁDIZ




El próximo jueves 6 de abril en el exterior de la estación de tren del Puerto de Santa María como punto de encuentro a las 18:40 se convoca a los miembros y simpatizantes del MCRC en Cádiz para tratar sobre las próximas acciones del movimiento en la provincia. Os esperamos.

viernes, 31 de marzo de 2017

EL MAREMOTO QUE VENDRÁ





En el documental La ola de Fernando Arroyo, se plantea la certeza de un futuro maremoto en el golfo de Cádiz dentro del periodo de los próximos mil años, con una probabilidad para cada uno de esos años mayor de la de que nos toque la lotería. Todo lo cual lleva a plantearse la necesidad de una adecuada prevención y concienciación ciudadana, que lleve, por ejemplo, a tener claro que después de un terremoto costero vendrá necesariamente una serie de olas gigantes, por lo que será necesario buscar refugio en puntos elevados, y olvidarse de la trampa mortal de los coches.
Como la gente, empero, tiende a vivir como si fuera inmortal, y, al mismo tiempo no es capaz de ver más allá de su no reconocida breve existencia, el temor se une en ella a la mezquina satisfacción de pensar que el mundo que ellos han conocido con ellos morirá.
Y pienso que esta es una de las razones por las que las personas que sí son capaces altruistamente de pensar a largo plazo encontrarán siempre resistencias en el común para adoptar medidas como las señaladas para la prevención de maremotos o de cualquier otra cosa que tenga que ver con el futuro lejano.


Imagen: Pejac

martes, 28 de marzo de 2017

EL EMBUDO PARTIDOCRÁTICO





Ya estableció Aristóteles que la oligarquía sustituye a la dictadura como forma de gobierno. Es de esta oligarquía entendida como grupo de intereses de donde nace la corrupción, que en España se ha convertido en factor necesario de gobierno. Desde la jefatura del Estado hasta las alcaldías, pasando por los variopintos parlamentos, y diputaciones, allí donde rigen los partidos del régimen se ha establecido un régimen clientelar que exige la sumisión al jefe del partido y su camarilla, a cambio de una porcioncita del pastel del Estado que se roba a los ciudadanos, perdón, súbditos, vía exacción fiscal, y de las mordidas que se puedan buenamente trasegar. Así, la misma Carta otorgada de 01978 que padecemos excluye que nadie pueda participar en la vida política si no pertenece a un partido del régimen, por lo que tal actividad se convierte en un embudo por el que solo pasan unos pocos, cuya mediocridad e inmoralidad será garantía de éxito en su carrera política.
Tal inmoralidad se contagia de arriba abajo a la sociedad civil, creando estamentos intermedios de grupos de privilegiados, menos prebendados cuanto más numerosos, que tienen la función de servir de defensa del statu quo, y de ejemplo de cara a la sociedad civil de cuál es el modo -inmoralmente- correcto de medrar en España.
Un ejemplo de esto puede ser la Universidad española, ninguna de las cuales figura en la clasificación de las 100 mejores del mundo; una situación sorprendente para la antaño octava potencia industrial del mundo. Menos sorprendente, sin embargo, si se piensa en su funcionamiento interno, que parece calcado en diversos aspectos del de los partidos del Estado. Así, el proceso de elección de los docentes es escandalosamente endogámico, con tribunales mayoritariamente formados por miembros de cada institución, por lo que el candidato "de la casa", en tanto que cuente con el favor de sus padrinos, obtendrá "su" plaza, independientemente de sus méritos. La mediocridad y el servilismo pueden ser, en ocasiones, factores determinantes tanto en un cursus académico como político. Si a esto se une la escasa docencia (danse incluso escándalos como los de los catedráticos que envían a sus becarios a dar clase por ellos, tragando éstos con tal abuso por su ambición de hacer carrera), los permisos ad libitum, las subvenciones sin auditoría, la indefensión total del alumno ante la posibilidad de calificaciones arbitrarias, y la no necesidad de justificar una labor investigadora para cobrar elevados sueldos, puede entenderse que, en ocasiones, la universidad sea el lugar donde el joven aprende -lejos ya del control férreo que se puede ejercer sobre el profesor de Enseñanza Media- la necesidad de la picaresca, de la sumisión ante la arbitrariedad, y de la mediocridad voluntaria si se quiere hacer una carrera, primero, en los "templos del saber", y, luego, si se tercia, en la política partidocrática.



Imagen: Hiromu Kira, The thinker, circa 01930

viernes, 24 de marzo de 2017

BULO DEL VIAJE






Si puedes sobrevivir al misterio de las muchas calles,

saluda al de casa adentro con la mayor alegría,

pues por su dinamismo se esparcirán las semillas

de las que nazca el nuevo viaje a viejas esquinas.





Imagen: René Magritte

viernes, 17 de marzo de 2017

REITERACIONES




La conciencia de la repetición de gestos y tareas parece aumentar el propio cansancio y desánimo. Las cuentas, los cálculos, las pequeñas satisfacciones se aúnan a una creciente y saludable indiferencia, en la esperanza de sobrevivir a este destino de Sísifo perecedero. Sin embargo, no sé siquiera, de tan cansado, si es angustia lo que se siente de sospechar lo que uno se está perdiendo entretanto.



Imagen: Jean Cocteau retratado por Philippe Halsman.

martes, 14 de marzo de 2017

ELECCIONES MUNICIPALES EN CÁDIZ, MÓNADA ELECTORAL REPUBLICANA






Las elecciones municipales en una República Constitucional deben celebrarse según el modelo de elecciones separadas para diputados y presidente de la República que caracterizarían las elecciones generales ajustadas al sistema electoral mayoritario. Así pues, los vecinos de cada localidad elegirían por separado al alcalde y al cuerpo de concejales.
La elección directa del alcalde evitaría los cambalaches políticos que configuran el sistema de listas cerradas y bloqueadas del régimen proporcional partidocrático, pues, dado que los electores no eligen realmente un representante, los partidos del Estado hacen con los votos lo que quieren, negociando entre ellos el reparto de cargos y prebendas.
Por su parte, para que la elección de concejales no se viera sometida al programa de listas típico del sistema electoral proporcional, sería tal vez necesario organizar en cada localidad subdistritos electorales uninominales que se ajustaran al número de concejales elegibles asignado a determinado porcentaje de población, previamente establecido por una ley electoral. Así, de cada uno de esos subdistritos saldría elegido un único concejal, a doble vuelta si fuera necesario.
Tal sistema fomentaría la participación ciudadana en la vida municipal a través, por ejemplo, de las Asociaciones de Vecinos, en cuyos locales harían sus presentaciones y mítines los candidatos, y donde los concejales electos podrían recibir las peticiones y propuestas de los electores de sus distritos.
Se trataría, en suma, de una democracia formal, única vía posible, salvo que se crea en la demagogia de los partidos oligárquicos actuales, para el avance en una democracia social.



viernes, 10 de marzo de 2017

PREMIOS LITERARIOS





Por consejo del editor de mi primer libro, me presenté a un certamen literario, que contaba con un premio en metálico y la publicación del original por una prestigiosa editorial. En las bases se anunciaba que el plazo de presentación terminaba el 30 de diciembre, y que el fallo del jurado se haría público sobre marzo del año en curso. A fines de febrero se hace público que el jurado ha elegido 5 finalistas, cuyas fotos aparecen en la página web de la editorial, pues se tratan todos de autores ya reconocidos. En dicha web, además, se resalta el hecho de que se han presentado más de ochocientos originales de cerca de 40 países. En ese momento comencé a hacer unos cálculos: suponiendo que cada finalista haya sido propuesto por un miembro del jurado, sobre cuya composición y número la opacidad es absoluta, resulta que en 50 días cada miembro del jurado debería haber leído 169 originales, lo que equivale a leer una media de 3,38 obras diarias de 100 páginas mínimo cada una según las bases, lo que vienen a redundar en 338 páginas diarias, lo cual resultaría muy arduo, a pesar de que la dedicación fuera absoluta. Tal fatiga podría justificar el hecho de que el jurado se va a dar casi el mismo tiempo para decidir entre esas cinco obras, que entre las ochocientas y pico anteriores.
Uno podría reflexionar, asimismo, sobre el hecho de que entre casi un millar de obras no haya un solo autor o autora novel mejicano, colombiano, chileno, o incluso español cuya calidad mereciera compararse a la de dichos finalistas con obra ya consagrada. Ya es mala suerte, o índice de decadencia cultural.
Alguien, empero, quizás poco escrupuloso, podría tal vez preguntarse si lo que se estaba buscando era una operación de imagen para conseguir ventas, anunciando previamente al fallo final a unos finalistas ya conocidos en el medio literario, cuya identidad era en todo momento evidente para el -eso sí- ignoto jurado, ya que no se podía usar pseudónimo.
Como a todos nos han enseñado, en fin, que hay que evitar los malos pensamientos, y que no hay que tener mal perder, concluyo que no merece la pena presentarse a premios literarios que exigen que se mantenga la propia obra inédita de modo indefinido, mientras que los ganadores son autores ya publicados. Es una manera poco digna de construir la historia de la literatura.




Imagen: Selcuk Demirel

martes, 7 de marzo de 2017

CÁDIZ COMO MÓNADA ELECTORAL REPUBLICANA






En su obra "Teoría Pura de la República" D. Antonio García-Trevijano estudia el sujeto de la representación política; rechaza que sea el individuo, como creyó la Revolución Francesa, o la clase social, como pensó el comunismo, y tomando de Leibniz el concepto de mónada entendida como unidad irreductible, crea la noción de mónada electoral:



 “En una comunidad nacional homogénea de gran extensión territorial, con abundantes vías de comunicación y de información, se pueden percibir peculiares diferencias de personalidad colectiva, que aún perduran en regiones definidas por su cultura lingüística, jurídica o folclórica, y en municipios rurales alejados de las grandes urbes. Esas peculiaridades, que deben reflejarse en las elecciones municipales, carecen de entidad suficiente para considerarse ajenas a un cuerpo electoral de ámbito nacional. En las elecciones presidenciales, el conjunto de ciudadanos con derecho a voto constituye una homogénea y única mónada electoral.
     Para que en las elecciones legislativas exista la misma o similar homogeneidad social, los distritos electorales han de contar con la población mínima que reproduzca la estructura social de la comunidad nacional. Ese problema no se plantea en las ciudades de más de cien mil habitantes. Pero, por las razones apuntadas en la anterior introducción al tema electoral, la necesaria igualdad demográfica de las circunscripciones electorales exige que la unidad representativa de la pluralidad social, sea el censo electoral correspondiente a cien mil personas vecinales o comarcales. Cada distrito electoral constituye así la unidad irreductible de la representación política en mónadas sociológicas res-publicanas, incluso en las Monarquías. La desusada palabra mónada responde a la actual novedad del concepto político que expresa.” Via.

España quedaría, pues, constituida en 350 mónadas electorales de unos cien mil habitantes, microcosmos representativo del macrocosmos sociológico nacional. Dichas mónadas constituirían distritos electorales uninominales a doble vuelta según el sistema electoral mayoritario, y no el proporcional de listas cerradas y bloqueadas de la partidocracia, que elimina así el principio de representación política, y por tanto, uno de los pilares de la democracia formal junto a la separación de poderes.
Cádiz capital formaría de por sí una mónada republicana, porque representa la totalidad de la cosa pública (res publica) que es la materia de la República. De la mónada republicana gaditana saldría elegido un solo diputado que se integraría en la cámara de representantes legislativa, sujeto, empero, a una posible revocación si no cumpliera el mandato otorgado por los electores.


Cuán lejos queda esto, en fin, del sistema neofascista de integración de las masas en el Estado, que caracteriza al sistema electoral proporcional, en el que los votantes no hacen más que refrendar lo que ya han elegido los jefes de cada partido (no olvidemos que en España nadie puede presentarse a los comicios si no forma parte de un partido), y en el que los diputados se sienten naturalmente desvinculados de los intereses de su distrito, y no tienen siquiera que conocerlo, pues sólo están para obedecer las consignas de aquél o aquéllos a quienes deben el sustento.


viernes, 3 de marzo de 2017

CIUDAD Y SUEÑO




Como en un falso horizonte se alza el alto puente que cruza el ferrocarril como en un cuadro de Giorgio de Chirico. En su base, un terreno en obras problematiza el paseo de dos figuras a punto de dar la vuelta a la vieja calle de provincias, madre de sus buhardillas. En primer plano, un hombre que lleva un paquete con forma de cuadro o espejo parece apresurarse hacia la nada angustiosa de René Magritte. A veces la realidad crea motivos que el pintor envidiaría.


Imagen: André Kertész

viernes, 24 de febrero de 2017

HUYENDO DEL CARNAVAL





Escucho de compañeros de trabajo que se van de Cádiz estos cuatro días de carnaval, algunos a la sierra, y otros fuera de la provincia, en busca de tranquilidad. No puedo disimular mi envidia, ante el espectáculo de cochambre urbana, y de graciosos profesionales y amateurs que me espera. Es cierto que se puede encontrar ingenio y chispa en chirigotas callejeras, pero no compensa lo de la fiesta obligatoria y oficializada por Junta y Ayuntamiento, con su falsa permisividad.
Y cuando pasen los carnavales de lo políticamente correcto, de los temas sacadas de los programas del corazón, y del silencio mayoritario ante los políticos locales y autonómicos si son de "izquierdas", vendrá la tediosa Semana Santa para obligarme a simpatizar con los iconoclastas.



Imagen: André Benamour

martes, 21 de febrero de 2017

LA IDEOLOGÍA SOCIALDEMÓCRATA





Tras la derrota de las potencias del Eje por el ejército norteamericano, la superpotencia no se preocupó de dotar a las naciones europeas de un sistema político similar al suyo, es decir, una democracia formal de corte presidencialista, con separación de poderes y principio de representación política con elecciones separadas para el poder legislativo y el ejecutivo, sino que sacó de los escombros a los políticos derrotados en su día por el nazifascismo como de Gasperi, Schumann y Adenauer, los llamados Padres fundadores de la Unión Europea en impropia analogía con los Padres fundadores de la Constitución norteamericana, para que recuperaran el sistema proporcional de listas que dio el poder al nazismo en 01933, concebido por aquél como medio de integrar a las masas en el Estado, eliminando el principio de representación democrática propio del sistema mayoritario de distrito uninominal a doble vuelta, que fue el posteriormente recuperado por el general de Gaulle al instaurar la Quinta República.
La caída del Muro de Berlín precipitó la decadenca de los partidos comunistas en Europa y su conversión en socialdemócratas, caracterizados a partir de entonces por su renuncia al marxismo, su aceptación aliviada del statu quo capitalista, y la compensadora defensa de iniciativas de igualdad social, y derechos de minorías, todo ello adobado de un pensamiento relativista, necesario para machihembrar tamañas contradicciones. Es así que hoy día no hay político que hable de la necesidad de libertad sino de una siempre creciente igualdad. El concepto de libertad política colectiva, es decir, la libertad de los ciudadanos de poder elegir un auténtico representante político y no limitarse a refrendar a los adeptos que el jefe de cada partido ha puesto en una lista electoral abierta o cerrada, les es, pues, extraño, y la falsa igualdad que propugnan no es más que un medio de asegurarse una clientela de subvencionados de todo orden.



Imagen: Anastasia Rudenko

viernes, 17 de febrero de 2017

ARTE MODERNITARIO





En este autorretrato del artista israelí Amnon David Ar (n. 01973) podrían señalarse las características del arte modernitario denunciadas por Antonio García-Trevijano Forte en su obra Ateísmo estético, Arte del siglo XX. De la modernidad al modernismo (02007). Rasgos fundamentales de este arte modernitario son la relegación de la imaginación e intuición creadora canalizada a través del dominio de las diversas técnicas artísticas, en favor de una deshumanización del arte, en la que la conceptualización previa determina el objeto artístico final, sin dejar hueco a la intuición creadora en el proceso, por lo que el arte acaba asimilándose a la artesanía, y derivando en arte decorativo apto para su masificación, consagrando la tiranía de la apreciación de lo bonito sobre lo bello, e incluso lo sublime. Tal conceptualización, a menudo abstractalizante y alejada de la naturaleza, acaba incluso prescindiendo de la aspiración a la maestría técnica. Así, el artista se presenta desnudo, él mismo como objeto de provocación como sustitutivo de su falta de intuición creadora, pintando en vez de en un lienzo directamente sobre una ventana (con lo que señala el carácter primordialmente decorativo de su práxis), líneas y masas de color que recuerdan las de Piet Mondrian, uno de los más insignes representantes del neoplasticismo abstracto, cuyos diseños ilustran en la actualidad multitud de estampados y cojines.
Finalmente, el fracaso de este arte para transmitir las emociones y la vislumbre privilegiada de la realidad propia del artista de genio que sabe hacerlo a través del dominio de la técnica artística, lleva al público a prostenarse ante la necesidad de "entender" lo que no suele ser en la mayoría de las ocasiones una huera extravagancia sinsentido e inestética, pero que hace el festín de los hierofantes de la crítica del arte, de artistas desaprensivos y de todo el negocio de galerías y subastas.


Imagen: Amnon David Ar

martes, 14 de febrero de 2017

LOS FUNCIONARIOS Y EL MOVIMIENTO DE CIUDADANOS HACIA LA REPÚBLICA CONSTITUCIONAL




En la Primera Asamblea del MCRC celebrada en Madrid el 10 de diciembre de 02016, un asistente se levantó inopinadamente para preguntar qué miembros de la mesa y de la asamblea recibían dinero del Estado. Al estupor siguió la indignación generalizada cuando este persona no quiso aclarar por qué hacía tal pregunta intempestiva. 
La impertinencia y la malicia de tal cuestión me parece basada en una obtusa confusión entre gobierno y Estado, por la que se entienda que el cuerpo de funcionarios está al servicio del gobierno de turno, irremediablemente corrupto en una partidocracia. Nada más lejos, sin embargo, de la realidad. La eliminación del sistema de cesantías se puso en marcha para evitar precisamente esta dependencia. Así, un funcionario de carrera cumplirá plenamente su deber si se niega a firmar las dietas irregulares que le presente el típico cargo político nombrado a dedo en el sistema clientelar inoculado en la Administración.
El funcionario de carrera es un servidor público, y, como persona dotada de conciencia, sabe que se debe a la sociedad civil de la que surge la construcción artificial que es el Estado, y más debe ser así cuando ésta está al servicio de una oligarquía política únicamente atenta a sus propios intereses, que pretende confundir con los del Estado.    



Imagen: Ernst Tooker

viernes, 10 de febrero de 2017

LA MUERTE COMO AMIGA





"Señora de mis días", llamó Abel Martín a la Muerte en su agonía, que quiso sonreírle, pero no sabía. Esta machadiana personificación de la muerte se inserta en una tradición realmente antigua. La muerte es una amiga, pues libra al sabio de los sinsabores y desengaños de la vida material, y le abre las puertas de la verdadera Vida.
La desesperación del perdón de los pecados, la enfermedad mortal para Kierkegaard, abrió la puerta a la angustia, y a la posterior indiferencia amnésica respecto a la muerte que caracteriza a nuestras sociedades del Bienestar.
Por otra parte, la no existencia de la muerte mientras estamos vivos, sofístico consuelo epicúreo, y el melancólico carpe diem que resuena desde las tumbas romanas se asumen de modo hedonista y superficial en nuestro mundo. Así, el pretender vivir cada día como si fuera el último resultaría muy cansado y estresante, aparte de absurdo.
La vida es, en fin, corta y larga al mismo tiempo, marcada por ritmos naturales implacables. No se debería tener miedo a la muerte más allá del instintivo, si hacia el final de nuestra vida nos sentimos orgullosos de nuestro trabajo, y del legado que dejamos tras de nosotros, aliviándonos de la fatiga del sí mismo.







Imagen: Alfred Rethel, Der Tod als Freund

miércoles, 8 de febrero de 2017

SÓCRATES Y LAS LEYES





En el Critón platónico Sócrates rechaza la petición de su discípulo homónimo de huir de su condena a muerte en Atenas. Invocando a las Leyes, convertidas en Ideas y personificadas, éstas señalan su inseparable unión a la polis, teniendo pues a Sócrates como "hijo y esclavo" de ellas (ékgonos kai dúlos). Huir, en consecuencia, de la ciudad sería un intento de destruir la propia patria.
Esta confusión máxima entre Estado, Nación y Derecho le sirve a Sócrates para justificar su servidumbre voluntaria ante las leyes, que en su boca le amenazan también con el castigo de sus Hermanas del Hades, si las incumple.
El Derecho no nace, empero, de ninguna inspiración divina, sino como instrumento para resolver conflictos concretos; es más no hay noción de justicia, si no existen primero las leyes. Su sacralización está en la base del perverso concepto de "obediencia debida", encarnado en la figura del Eichmann condenado en La banalidad del mal de Arendt. Es lícito, pues, para el ciudadano rebelarse de manera pacífica contra las leyes y sentencias injustas, tanto más cuanto no procedan ni un poder legislativo ni de un poder judicial independiente, sino sometidos al poder ejecutivo totalizador neofascista de los partidos estatalistas como en la partidocracia española actual. 



Imagen: Jean-Louis Courtinat, 01974

viernes, 3 de febrero de 2017

AMORES DESIGUALES





El profeta Mahoma se enamoró de su última esposa, Fátima, cuando ésta era una niña de 6 años, pero su padre no permitió el casamiento hasta que ésta tuvo 9 años. De ahí probablemente la permisividad del uso social islámico a los matrimonios entre viejos y niñas. Nuestra cultura, en cambio, considera esto una práctica aberrante, y casi contra natura. La defensa de los derechos de la infancia, y la alarma y repugnancia social que suscita la pederastia ha aumentado, si cabe, este rechazo.
No obstante, en otras épocas no tan lejanas los valores han sido fluctuantes. Así, resulta hoy embarazoso y extravagante pensar en la pasión de Dante por los presuntos 9 años de Beatriz, en el matrimonio de Machado con su Leonor de 14 años, o en la fuga de André Gide a Londres con un chico de 16 años. A un nivel puramente literario, es imposible no pensar en La muerte en Venecia de Thomas Mann, donde se narra la pasión homosexual del escritor cincuentón Aschenbach por la belleza mórbida de los 14 años de Tadzio. Todas estas prácticas y sentimientos serían severamente condenados o ridiculizados sin paliativos en nuestra actualidad.
Este rechazo se manifiesta de manera magistral en el famoso cuadro de Vasili Pukirev, "El matrimonio desigual", donde los brazos cruzados del joven de la derecha, autorretrato en realidad, expresan la rebelión de la sangre joven contra la aviesa, rijosa, y desconfiada mirada del viejo novio, y la indignidad de los familiares, frente a la actitud hierática de la jovencísima novia, la única figura investida de dignidad en el conjunto.




Imagen: Vasili Pukirev, 01862

miércoles, 1 de febrero de 2017

¿ES LA SEGUNDA REPÚBLICA UN MODELO POLÍTICO A SEGUIR?





La Segunda República Española fue grosso modo una república parlamentaria, cuyo sistema electoral era uno proporcional de listas parcialmente abiertas (un sistema paradójicamente menos cerrado que el actual español, el de nuestro régimen partidocrático neofranquista). No existía, pues, una democracia formal caracterizada por la separación de poderes y la representación política basada en el sistema electoral mayoritario de distrito uninominal a doble vuelta (precisamente aquél al que puso fin la República de Weimar, abriendo la puerta a la utilización por parte del nazifascismo del sistema proporcional para sus propósito de utilizar las votaciones como medio de integración de las masas en el Estado).
No tenía, pues, que ver con una República Constitucional presidencialista, en la que el Jefe del Estado tendría poderes realmente ejecutivos, y existirían mecanismos para resolver los conflictos que se crearan con el poder legistativo de la Cámara de Diputados, elegidos ambos poderes en elecciones separadas. Por su parte, el llamado poder judicial -poder presque nul según Montesquieu-, mantendría su independencia al ser elegidos sus miembros por los concernidos en su desempeño (los funcionarios de justicia).
En la Segunda República española el Presidente era elegido por las Cámaras, y carecía realmente de independencia de los partidos, y de poderes ejecutivos propios. Tal debilidad del sistema se manifestó en la incapacidad del gobierno, sometido a los intereses de los partidos y otras organizaciones, para controlar a las fuerzas reaccionarias, a las revolucionarias y a las separatistas, desembocando en el desastre que todos conocemos.
Puede, decirse, en fin que los actuales nostálgicos de dicha República con sus banderitas tricolores -a parte de ser, en el fondo, no más que unos monárquicos de facto por su acomodación a la actual Monarquía de partidos- ignoran que la historia no puede repetirse, ni siquiera bajo la forma de caricatura, y que la única manera de recuperar esta forma de gobierno es la instauración de una República Constitucional como la explicada arriba, tras un verdadero proceso constituyente, que no sea el producto de un tejemaneje secreto entre los jerarcas del franquismo y los nuevos mandarines de la falsa oposición, como la Carta Otorgada de 01978.


Imagen: Robert Capa

viernes, 27 de enero de 2017

ÚLTIMAS HORAS DE MAÏAKOVSKI





La vista se cansa

bajo la pluma el papel se desgarra garabateado

la pantalla del ordenador ni seduce ni incita

los gestos, antaño preparatorios, sólo alimentan

sospechas, ahora, de sinsentido, payaso del tedio:

el arte ya no espesa el vacío,

ni las envidias propias y ajenas bruñen espejos.

Es la pistola metáfora aguada, coda irreversible,

fiel y brutal corrector de la desolación programada.





Poema publicado por primera vez en la revista "Voladas" nº 6, a la que rindo homenaje.

Imagen: retrato de Vladimir Maïakovski por Aleksandr Rodchenko, 01924


miércoles, 25 de enero de 2017

¿ES ESPAÑA UN PAÍS MONÁRQUICO?






Se da por sentado que España es un país monárquico por tradición, como Inglaterra. No obstante, habría que plantear varios peros a tal afirmación. Como forma de gobierno propia del Antiguo Régimen, en España lo ha sido en paralelo a otras naciones continentales europeas. Tras la convulsión, empero, de la Revolución Francesa, la monarquía en nuestro país se ha mantenido por el apoyo del ejército, primero, del extranjero de los Cien Mil Hijos de San Luis de la Santa Alianza para mantener su pacto de restauración de las monarquías del Antiguo Régimen, y luego con el sostén de los distintos pronunciamientos militares decimonónicos que acabaron desembocando en la Restauración borbónica en la persona de Alfonso XII en 01874 tras el breve paréntesis de la I República. Hasta ese momento, la política española estuvo marcada por ese llamado "baile de generales". Ya en el siglo XX, Alfonso XIII se apoyó en la dictadura de Primo de Rivera, hasta las famosas elecciones municipales de 01931, que le llevaron a huir precipitada y deshonrosamente (dejó atrás a su familia) a Cartagena, camino de Roma.
El vencedor de la Guerra Civil, el general Franco, católico tradicionalista y autoritario más que fascista, para legitimar more suo su régimen dictatorial, decidió nombrar como sucesor al nieto de Alfonso XIII, don Juan Carlos de Borbón, para lo cual había conseguido previamente que su padre, don Juan, lo enviara a España para recibir la educación que el dictador consideraba adecuada. Una vez que quedaron claras las intenciones de Franco, don Juan exigió a su hijo que no aceptara ser el sucesor de un dictador. El delfín de Franco, empero, prefirió traicionar a su padre y jurar los Principios del Movimiento. Experto en traiciones, decidió también traicionar a su padre adoptivo y su Instauración (en la que significativamente el monarca es también Capitán general de los Ejércitos), favoreciendo un régimen basado en el acuerdo entre las fuerzas vivas del régimen franquista y la oposición, a su vez traidora al designio de ruptura democrática de la Junta Democrática dirigida por Antonio García-Trevijano. Había nacido, pues, la Monarquía de partidos, basada en una Carta Otorgada, que no Constitución nacida de un proceso constituyente, y en el llamado Estado de las Autonomías, como instrumento de corrupción, clientelismo y desnacionalización promultiestatalista de la sociedad civil.
El balance no ha podido ser, en fin, más desolador: la monarquía no ha hecho nada más que favorecer el auge separatista, y ser cómplice de la corrupción de los partidos estatales, esperando que los gobiernos sucesivos de los dos partidos mayoritarios hicieran la vista gorda con la propia. Así, el rey Juan Carlos I, al que la historia no juzgará tan favorablemente a medida que siga derrumbándose el pacto de silencio creado en torno a él por el régimen y sus medios, asustado como su abuelo y cargado de escándalos sexuales y económicos, abdicó repentinamente tras unas elecciones europeas en las que vio tambalearse la exclusividad en la alternancia en el poder de las dos patas del régimen, geminación del antiguo partido único. Pudimos asistir luego a la como vergonzante y apresurada toma de posesión de su sucesor, a la que el llamado absurdamente ahora "rey emérito" (como si pudiera haber dos) no se dignó siquiera asistir. Todo lo cual, sin duda, no contribuye a demostrar que exista una tradición monárquica en España, donde la mayoría del pueblo pasó de ser franquista a juancarlista sin solución de continuidad, y donde la monarquía de partidos sólo tiene razón de existir mientras continúe este régimen partidocrático, en el que no existe ni democracia representativa ni separación de poderes.





Imagen: representación de "Escorial" de Michel de Ghelderode en el Teatro Helénico

viernes, 20 de enero de 2017

INVIERNOS





Viene el invierno encogiendo los corazones;

los bajo ceros se multiplican hasta aburrirnos.

Al sur no llegan las nieves norteñas, nostalgia imposible.

El frío mata más que el calor, empero al infierno

lo pintan cual puro fuego, la destrucción imparable,

el paradójico azote eterno de los precitos,

ajeno al frío preservador hasta de la muerte

que en su mueca eterniza. Guerras ganó el invierno

a despecho de los generales y dictadores.

La soledad no podría tener mejor aliado

en atormentar nuestra alma, pegada al cristal empañado

del yo privado del consuelo de las cenizas.



Imagen: Agnes Tait


viernes, 13 de enero de 2017

LIBERTAD DE PENSAMIENTO




Entre 01938 y 01965 Arthur Kaufmann compuso su tríptico Die geistige Emigration, "la emigración intelectual", en el que retrata a un grupo de representantes del mundo de la artes y las ciencias de lengua alemana, huidos a Estados Unidos desde el dominio del III Reich nacionalsocialista.
Estas personas perdieron su libertad de expresión en sus países de origen, pero no la de pensamiento. En la Europa de nuestros días, y centrándonos en España, existe un modo de totalitarismo difuso que ataca directamente a la libertad de pensamiento. Es lo que ha venido a llamarse consenso, que, como modus agendi de la oligarquía política, ha acabado permeando a la sociedad civil. El consenso es en sí antidemocrático y antiintelectual, pues exige el sometimiento a una postura apriorística, en nombre del acuerdo y la concordia, eufemismos de una servidumbre voluntaria que es característica de las sociedades civiles sometidas a los regímenes partidocráticos como el español.
Llegar a un consenso, pues, es la ambición máxima de cualquier reunión o encuentro, sea en la administración o en la sociedad en general. El disenso, por otra parte, sufre además el acoso combinado de lo políticamente correcto, el comunitarismo, la ideología de género y el buenismo, rasgos de la ideología nihilista socialdemócrata, que se caracterizan por su afán de modificar y controlar el lenguaje como vía directa de control del pensamiento.
Así pues, la persona que no quiera limitarse a repetir los eslóganes que le han enseñado en la escuela o en los medios de comunicación, se encontrará con recursos asumidos de autocensura mental, que le llevará a evitar lo que pueda considerarse conflictivo, capaz de herir susceptibilidades, o lo que se afirme con cierta rotundidad y seguridad.
Estamos, en fin, en una época en que adquiere plena validez la afirmación de Thomas Mann de que el que desafía las ideas hechas de una sociedad es un héroe.

viernes, 6 de enero de 2017

DOLENCIAS INCOMPRENDIDAS





En uno de sus numerosos autorretratos, el artista alemán Walter Gramatté (1897-1929), se presenta como la viva imagen de la desolación. Bajo su gorra de combatiente de la I Guerra Mundial, sus pupilas taladran al espectador comunicándole una avasalladora tristeza, desde un rostro demacrado cuyos ojos resaltan bajo unas cejas enarcadas de dolor, y dentro de los trazos rojos magistrales que los enmarcan, y bajan por sus mejillas como surcos ardientes de un llanto inextinguido.
Las dolencias psíquicas a veces no encuentran tan fácil compasión (en su sentido etimológico, compatior, "sufro con"), y comprensión. En España el 30% de las consultas médicas tienen que ver con problemas psíquicos; sin embargo, los médicos suelen agotar todas las pruebas orgánicas hasta derivar al paciente a un psiquiatra. Socialmente, por otra parte, este tipo de enfermedades sufre aún de incomprensión. El enfermo de depresión o ansiedad resulta en ocasiones extravagante para su propia familia o pareja. No se cree que lo que se padece sea algo realmente grave, sino una rareza inquietante que no debe excusarle de soportar todas las presiones que haga falta en su entorno laboral o familiar. Son "agobios que le dan", "manías", "comeduras de coco". Así, por ejemplo, el paciente de ansiedad, cuyo umbral de resistencia a las situaciones estresantes es inferior al del individuo considerado normal (la normalidad que criticaba Erich Fromm), y que debe, por tanto, recibir medicación, no será tan preguntado por su salud como si, pongamos por caso, padeciera de gota. Consecuentemente, muchos pacientes tenderán a considerar su enfermedad como una debilidad vergonzante, digna de ser ocultada como una venérea.
Ciertamente, en algunos sectores laborales estas dolencias están contempladas como enfermedad profesional, y, por lo tanto, susceptibles de baja. No obstante, todo este entorno esperará que el enfermo reincorporado al trabajo vuelva como si nada, como si fuera una máquina reparada y reluciente, y no una persona al que este tipo de males no dejen huellas, pues muchos no dejan de ser crónicos, y sólo se pueden mitigar.