MEMORIA MÉTRICA

Miscelánea del escritor José Miguel Domínguez Leal

sábado, 2 de diciembre de 2017

CRÓNICA DE LAS GIORNATE DI STUDIO SU TEOFILO FOLENGO CELEBRADAS EN LA SCUOLA NORMALE SUPERIORE DE PISA





El pasado 23 y 24 de noviembre tuve el honor de asistir y participar en las Giornate di studio su Teofilo Folengo a cinquecento anni dalle prime Macaronee celebradas en la Sala Stemmi de la Scuola Normale Superiore de Pisa, y organizadas por el prof. Luca D'Onghia.




Representó para mí la excepcional ocasión de conocer en persona a la plana mayor de los folenguistas que desde los años setenta han encarnado ese tipo tan especial de filólogo que para estudiar la caleidoscópica figura de Folengo necesita una sólida base, como señaló el añorado Giorgio Bernardi Perini en 1977, de filología clásica, románica, italiana y de dialectología, y el conocimiento de cuya obra me ayudó a poner los cimientos de mi tesis sobre la poesía macarrónica en España. Así, pudo oírse las ponencias sucesivas de veteranos folenguistas o folengólogos como Massimo Zaggia, Luca Curti, Lucia Lazzerini, Antonio Daniele y del decano de todos ellos, Mario Chiesa.








Se contó, además, con la presencia de jóvenes especialistas en lexicología, tradición cómica y cosmología renacentista como Federico Baricci, Vincenzo Allegrini, Giuseppe Crimi y Giordano Rodda. De la Universidad de Rennes 2 asistió la doctora Carole Primot, autora de una tesis de próxima publicación sobre la traducción francesa del Baldus de la Vigaso Cocaio en 1605.








Por otra parte, los asistentes fuimos deslumbrados por los conocimientos de Roberto Stringa, bibliófilo y miembro de la Associazione Internazionale per gli Studi Folenghiani "Merlin Cocai" sobre las editiones principes del Orlandino y del Liber Macaronices o redacción Paganini de las macarroneas folenguianas (1517), cuyo quinto centenario se celebraba en este congreso.



A mí me tocó intervenir el viernes 24 a las 15:45 con una ponencia titulada L'influenza folenghiana nella poesia maccheronica spagnola, que fue calurosamente acogida. Acto seguido, se organizaron dos turnos de mesas redondas. En mi turno defendí la necesidad del estudio y edición de las macarroneas europeas postfolenguianas como medio imprescindible para valorar la recepción europea de Teófilo Folengo, y la propia historia de la lengua vernácula, dada los numerosos casos de retrodataciones y de hápax que yo podía habido atestiguar en el estudio lexical de la macarronea española. Señalé, así, mi pertenencia al grupo de investigadores que, bajo la dirección del prof. José María Maestre Maestre, catedrático de la Universidad de Cádiz, se integra en el grupo de investigación europeo Europa Renascens, cuyo tema de estudio es el latín renacentista y postrenacentista, en el seno del cual se podía encontrar el lugar natural para estas investigaciones. En su intervención Otello Fabris, presidente de la Associazione Internazionale per gli Studi Folenghiani "Amici di Merlin Cocai" promovió la idea de la celebración de un congreso en el Vaticano sobre el Teófilo monje, y autor de obras religiosas, y me presentó como coordinador de dicha Asociación con el mundo académico. Finalmente, Mario Chiesa animó al prof. Zaggia a culminar su meritorio y adelantado trabajo de edición crítica de las redd. Paganini y Toscolanense con una edición comentada. El prof. Zaggia señaló la dificultad del objetivo, y la necesidad, en su opinión, de que el comentario de cada libro fuera encargado a un especialista.







El congreso se cerró, pues, con la esperanza de que continúe la expansión de la filología folenguiana, que tendría como uno de sus hitos, tal como señaló el prof. Zaggia, la edición -necesariamente monumental- interlineal de las cuatro redacciones de las macarroneas folenguianas, y de que haya jóvenes investigadores que tomen el relevo de las viejas generaciones. En cuanto a mí, este encuentro marca un verdadero post quem en mi humilde trabajo de especialista en poesía macarrónica, que espero que siga dando más frutos en el futuro, como la publicación de mi tesis revisada y aumentada, y de mi traducción en proceso del Baldus de la Vigaso Cocaio.


domingo, 19 de noviembre de 2017

CAMINO DE PISA




Los próximos 23 y 24 de noviembre se celebrarán en la Scuola Normale Superiore de Pisa las Giornate di studio su Teofilo Folengo a cinquecento  anni dalle prime Macaronee. Participaré como miembro de un grupo de investigación de la Universidad de Cádiz dirigido por el catedrático D. José María Maestre con una conferencia en italiano titulada L'influenza folenghiana nella poesia maccheronica spagnola, y posteriormente en una tabla redonda en la que presentaré, junto a Otello Fabris, presidente de la Associazione Internazionale di Studi Folenghiani "Merlin Cocai", de la que me honro formar parte, una asociación de investigación internacional sobre la macarronea europea y extraeuropea en colaboración con la Universidad de Cádiz. 
Me siento también emocionado por la posibilidad de conocer en persona a otros insignes folenguistas conferenciantes, cuya obra leí con avidez a mediados de los años 90 para intentar entender mejor el abigarrado mundo que se encontraba tras Folengo y sus macarroneas a la hora de redactar mi tesis; especialistas, pues, como Mario Chiesa, estudioso y editor de Folengo, Massimo Zaggia, excepcional editor de las Macaronee minori que tanto influyeron en mi manera de editar los poemas macarrónicos españoles, Lucia Lazzerini e Ivano Paccagnella, estudiosos, respectivamente, de los sermones híbridos tardomedievales y de los poetas macarrónicos prefolenguianos, así como de su influencia en Merlín Cocayo, y al pisano Luca Curti, genial discernidor de que la verdadera diferencia entre Folengo y sus predecesores se encuentra en el deliberado juego de personas literarias macarrónicas creado por el autor mantuano.
Sentimientos enfrentados se enlazan en mi pecho ante esta perspectiva, pues en aquella época de incertidumbre para mí de mediados de los 90, tiempos de inseguridad laboral y de desamor, me aferraba a mi trabajo en la tesis como si estuviera haciéndolo sobre mi testamento, pensando que tras concluir esa magna obra podría morir en paz. Pero la vida ha seguido, y en unos días, si todo va bien, conoceré a estas personas cuyos libros y escritos leí con ensimismamiento en un tiempo cada vez más lejano, y en el que me cuesta trabajo ya reconocerme, dentro de esa fantasía de la unidad del yo.


Imagen: Shinji Ogawa

domingo, 12 de noviembre de 2017

FRAGMENTOS DE MI TRADUCCIÓN DE "BALDO" DE TEÓFILO FOLENGO: Pelea de Berta y Lena (VI, 255-349)




Berta, esposa de Baldo, expulsada de su casa, monta en cólera y decide ir a casa de Zambello, su cuñado y corresponsable de su ruina, para zurrale la badana. En su lugar encuentra a su cuñada, Lena, con la que inicia una terrible disputa. Léase aquí


domingo, 29 de octubre de 2017

NADADOR OTOÑAL





En este prolongado verano que estamos viviendo, me sigue siendo posible ir de mañana temprano (aunque ya sólo el fin de semana) a nadar a la playa. La pequeña playa de la Caleta se llena pronto de gente, así que llego sobre las 9 y media de la mañana (a estas alturas de octubre voy una hora más tarde, pues aunque la temperatura del agua sea la misma, la temperatura ambiente sí ha descendido), y nado una hora, crawl y espalda. Los días que sopla levante el agua está más fría, pero más cristalina; en la misma orilla se agolpan, miedosos, bancos de peces semitransparentes, que me abren paso como a un Moises semidesnudo. Mientras nado con mis gafas especiales observo el fondo marino, sobre el que se desplazan fugazmente mojarras y otros pescados de roca, al tiempo que me sobresalta levemente alguna negra sombra que se desliza a velocidad sorprendente. Esa soledad, que el agua en mis oídos abomba, queda marcada por el rítmico recuento de las brazadas, que deja verdaderamente en blanco mi mente. Mis pectorales se ensanchan, mis dorsales se despliegan como alas en cautiverio bajo la piel, y se endurece la parte superior de mis brazos, mientras mis piernas van a un poco a su aire. Imagino que para los peces nadar debe ser una sensación única, unísona, transmitida a través de su columna vertebral.
La playa, antigua embocadura angosta de un canal navegable colmado con el paso de los siglos, escupe de cuando en cuando, al rebufo de sus mareas, un rosario de piedras y algas, otros tantas señales de misterios inanes para la vana percepción de los veraneantes, y parece acumular fuerzas para un infinito repliegue.
Extraño en este mundo de ecos apagados, estas salsas lacunas lucrecianas, que me obliga a sacar la cabeza para respirar el aire, necesario peaje, que me permite prolongar la contemplación y comunión con esta realidad, mientras ruego al padre Oceáno que me permita salir con bien de sus aguas.



Imagen: Duncan Grant

domingo, 22 de octubre de 2017

VOLAPÜK PEDAGÓGICO





En 01879 el sacerdote alemán Johann Martin Schleyer creó una lengua artificial, a la que llamó volapük, como lenguaje de comunicación internacional. Tras un gran éxito inicial, entró en declive cuando su fundador la declaró objeto de su propiedad, ante las demandas de sus seguidores de introducir reformas en su gramática para facilitar su aprendizaje.
Procediendo de igual manera que las sectas, según señala Mercedes Ruiz Paz en su libro La secta pedagógica (02003), la pedagogía hizo creer a los maestros que poseía la verdad absoluta sobre la educación (antes "enseñanza"). Su implantación se realizó imponiendo un nuevo lenguaje para iniciados que incorporaba inevitablemente la ideología oculta -en este caso, la socialdemócrata- que alimentaba todo el proceso. Fue el PSOE quien elevó una ideología a rango de dogma convirtiéndola en ley educativa a comienzos de los años 90 del pasado siglo, la LOGSE.
Tal ley decretaba el establecimiento de la escuela comprensiva en la llamada E.S.O., un modelo que ya había fracasado en Inglaterra, que se pretendía "moderno, progresista, y antielitista", es decir, teñido de ideología, y que quería a todos los alumnos agrupados por la misma edad en las mismas aulas recibiendo todos la misma enseñanza hasta los 16 años. Pero, según señalaba Ruiz Paz: "Como las diferencias en el ser humano son naturales, para poder llegar a todos, la enseñanza terminó rasándose a la baja y limitándose a dar, también en secundaria, unos conocimientos básicos al alcance de todos los alumnos [de ahí la exigencia administrativa de precisar los "conocimientos mínimos" que permitieran el aprobado]. La comprensividad convertía a la secundaria en una extensión de la primaria" (o.c. p. 96).
Ante esta realidad humana diversa, que choca con el monolistimo perceptivo de lo fenoménico propio de la ideología, la jerga educativa creó el concepto de "atención a la diversidad del alumnado" -el masculino genérico se había convertido ya en un rasgo de lenguaje sexista para la ignorancia lingüística interesada de quien quiere imponer su ideología a los demás-, por el que el mismo sufrido profesor que enseña a 30 alumnos debía ofrecer al mismo tiempo "atención educativa" a alumnos que no pueden seguir el plan de estudios normal por falta de capacidad (aunque ya se encargan de clasificarlos en forma de diagnóstico: hiperactividad, déficit de atención -el lenguaje, en estos casos, construye la realidad-) o por discapacidades, a veces severas, auditivas o visuales. Tras los duros e ineficaces viejos tiempos de la LOGSE los desastrosos resultados han llevado a que se alivie en cierta medida la situación creando programas específicos para estos alumnos con "déficits cognitivos" en aulas especiales, aunque no se toman medidas en todos los casos con los alumnos con discapacidades sensoriales, que precisarían contar, al menos, con un profesor de apoyo en las aulas ante la entelequia de ofrecer una "atención a la diversidad" adecuada que no quede en un mero alarde de buenas intenciones.
Este concepto ha tenido una última vuelta de tuerca ideológica con la creación de la llamada "atención a la diversidad afectivo-sexual del alumnado". Sería difícil no concebir tal "atención" de una manera que no fuera una intromisión intolerable en la intimidad y privacidad de los alumnos, si no se la entiende como una estrategia para el adoctrinamiento en la ideología de género, tanto más preocupante, si no se pretende enseñar la distinción entre "sexo" y "género" establecida por el feminismo clásico (véase a este respecto la tesis doctoral de Melani Penna Tosso, Formación del profesorado en la atención a la diversidad afectivo-sexual, 02012, el más amplio y documentado estudio accesible en la Red), y ya reconocida por la Junta de Andalucía en sus propios documentos (Fernando Barragán Medero, "Programa de Educación Afectivo-Sexual. Educación Secundaria" I. Sexualidad, educación sexual y género" Consejería de Educación y Ciencia e Instituto Andaluz de la Mujer), y lo que se pretenda, digo, sea la extensión de doctrinas como la llamada "teoría queer" que: 


Crítica del sexo como característica biológicamente determinada frente a las teorías feministas, que en la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres, establecen la distinción entre el sexo, como una dotación biológica y el género, como un constructo social que nos es asignado en función del sexo que tenemos cada persona, la “teoría queer” plantea que el sexo no sería una característica biológicamente determinada (Trujillo, 2008). El sexo, para los postulados de la “teoría queer”, sería una consecuencia del género que tenemos. Es decir, culturalmente se nos asigna un género que va a marcar nuestro sexo, lo va a configurar y perfilar. Así el género, la cultura, determina el desarrollo del sexo de cada individuo, o, como afirma Delphy (1985) que: “la práctica social, y solo esta, trasforma en categoría de pensamiento un hecho físico en si mismo desprovisto de sentido” (Delphy, 1985: 118). Así, tal y como afirma Butler (2001): “El <> no es ni una categoría biológica ni una categoría social (así pues es distinta del <>), sino una categoría lingüística que existe, por decirlo así, en la división entre lo social y lo biológico” (Butler, 71: 2001). cambiarlo Esta reflexión de Butler (2001), muy cercana a las teorías psicoanalíticas de Jacques Lacán (1995), viene a expresar la idea del sexo como construcción lingüística, y sitúa el lenguaje en un lugar determinante a la hora de configurar la realidad. De igual manera Butler (2001) se acerca a la visión del sexo como un constructo “biopolítico” que plantea Foucault (1976) y que posteriormente va a recuperar Preciado (2005), es decir, estos autores entienden que los sexos masculinos y femeninos son un constructo social y político que se legitima mediante argumentos que apelan a la biología, a lo que es natural frente a lo que no resulta natural, deslegitimando lo que no es natural y legitimando lo que si resulta natural. Desde esta lógica una persona transexual iría contra la naturaleza de su sexo, al intentar y las personas que nacen hombres o mujeres serían más hombres y mujeres que las personas transexuales, cuyo sexo es un producto artificial y no algo natural. Esta perspectiva del sexo como un producto “biopolítico” (Foucault, 1976; Preciado, 2005) ha generado disputas dentro del propio movimiento LGBT y ha marcado el distanciamiento de este movimiento con respecto a la teoría queer. (Melani Penna Tosso, o.c., p. 211)

Así pues, desde la teoría queer, se considera que la sexualidad es una construcción, social, política y lingüística que no debe basarse, por lo tanto, en argumentos supuestamente biológicos que no dejan de ser argumentos “biopolíticos” (Foucault, 1976; Preciado, 2005). (ib. p. 212)

Crítica a la rigidez de las identidades: La “teoría queer” plantea que la identidad es un constructo en permanente redefinición y que la identidad sexual no tiene que ser un rasgo físico de las personas a lo largo de toda su vida, sino una construcción social abierta a permanentes reconstrucciones y redefiniciones (Córdoba García, 2005; Pérez Navarro, 2005), que debe ser permanentemente asumida e inmediatamente puesta en cuestionamiento (Gallop, 1982). De esta manera, desde la teoría queer se rechaza la presión social y política que actúa en cada persona y limitando la diversidad afectivo-sexual (Butler, 1993, 2001 y 2009). Podríamos afirmar, siguiendo este razonamiento, que hoy las identidades son heterogéneas, cambiables y de límites fluidos. Son antes un proceso que algo que nos viene dado desde el nacimiento (Viñuales, 2002). Butler (1993) establece el concepto de “performidad” para describir una identidad sexual y un sexualidad que cambia permanentemente, que se trasforma en función del contexto en el que se desarrolla (Córdoba García, 2005; Preciado, 2005).[...] . De cara a la presente investigación consideramos pertinente tomar en consideración las ideas y los planteamientos de la “teoría queer” anteriormente expuestos, al dar una visión más abierta de la sexualidad y de la diversidad afectivo-sexual. Por ello a partir de ahora, en el presente documento, emplearemos la denominación de “movimiento LGBTQ”, por ser esta la denominación más extendida e nivel mundial en los últimos años. (Ib. p. 214-215)



Estimo que, igual que debe rechazarse la enseñanza confesional de la religión en la escuela pública en nombre de la neutralidad ideológica de ésta, debe también criticarse en nombre del rigor científico que también deberia caracterizarla, la preconización de teorías que niegan entidad ontológica a ciencias como la biología y la convierten en un instrumento al servicio de un puro nominalismo ideológico.
Cierto es que se habla de la necesidad de tal "atención a la diversidad afectivo-sexual" como modo de combatir la homofobia, pero es verdad también que la Junta cuenta ya con sus propios protocolos contra el acoso escolar, y por la defensa de la identidad de género, por lo que la aplicación de tal "atención" sería -me temo- empleada para la divulgación de ideologías ajenas al rigor científico y moldeadoras de conciencias a través del control del lenguaje, su censura y manipulación.



Imagen: Jerome Abramovitch

domingo, 15 de octubre de 2017

FRANCOFONÍA Y BACHIBAC





Trabajo como profesor de francés en un instituto que es el único en la provincia de Cádiz que ofrece el programa internacional Bachibac, es decir, la posibilidad para los alumnos de bachillerato de obtener, tras una prueba -presuntamente- externa, el título francés del Baccalauréat, que les permite acceder, en igualdad de condiciones con un alumno francés, a estudios universitarios en Francia (digo presuntamente pues la Junta de Andalucía, contra lo que afirma el Ministerio de Educación en sus disposiciones ["Los alumnos serán evaluados por un tribunal compuesto por examinadores españoles y franceses, estos últimos solo en caso de que lo solicite la Administración francesa, externos al centro", cf.: art. 3. 4 de  la Resolución de 11 de septiembre de 2017, de la Secretaría de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades, por la que se dictan instrucciones relativas al programa de doble titulación Bachiller-Baccalauréat correspondientes al curso 2017- 2018], utiliza una precisión del punto siguiente, que no anula la del punto anterior ["Los tribunales evaluadores de la prueba del Baccalauréat estarán compuestos por parte española, al menos, por tres examinadores: un presidente y dos vocales. Los vocales tendrán que haber impartido docencia en el programa Bachibac, pero en ningún caso podrán evaluar a sus propios alumnos"], para establecer, por arte de birlibirloque, en sus propias instrucciones que los examinadores podrán ser del mismo instituto que los examinandos, con la sola condición de que no sean profesores del mismo curso de 2º de Bachillerato. Tal añagaza, que sólo busca el ahorro de algunas dietas de desplazamiento, arruina el susodicho carácter externo de las pruebas, se presta a toda clase de suspicacias, e impide a los alumnos andaluces acceder al título del Baccalauréat en las mismas condiciones que sus homólogos franceses. Ya he expuesto esta situación a autoridades educativas francesas en una carta, y pienso que no se debería obligar a los profesores a participar en este juego de la administración autonómica, para que no nos convirtamos en juez y parte, pues en los centros de secundaria es casi imposible que los candidatos no hayan sido nuestros alumnos al menos una vez, incluso en el curso de 1º de Bachillerato, o que formemos parte de sus equipos educativos, o que sepamos de ellos a través de los informes que se presentan en las reuniones de departamento, disponiendo así de una información con la que un examinador externo, en buena ley, no debería contar). Se ha dado incluso el caso de que se pone como examinadores a profesores de los mismos centros que no han impartido Bachibac o que si lo han hecho, no preparan el programa del año en cuestión, por lo que lo desconocen, y no se les puede obligar a ser evaluadores cuando carecen de la formación previa necesaria en ese programa que es bianual y muy específico.

Una gran sorpresa contenida en la Resolución arriba citada del 22 de septiembre ha sido el cambio de tema del programa, con validez para dos cursos, aunque el último tema se mantuvo durante cuatro (uno querría pensar que fue porque la administración se mostró excepcionalmente sensible a la dificultad que supone preparar una programa para dos cursos para lo que sólo nos dan a los docentes el enunciado de un tema, por lo demás impreciso y enigmático en ocasiones, y el título de dos obras literarias que leer, junto a otras 4 y un corpus de textos para los dos años del Bachibac que cada profesor deberá establecer según arbitrio, y, porque, por ende, se nos quiso dar a los profesores la oportunidad de sacar más provecho y perfeccionar el material que con tanto esfuerzo preparamos -pues la formación, al menos en la Junta, es inexistente, o insuficiente). Yo, por ejemplo, estaba totalmente convencido de que se iba a prorrogar el tema anterior, Voyages et voyageurs, otra promoción (por cierto, ofrezco a mis sufridos compañeros el contenido del blog que elaboré el curso pasado para mis alumnos de 2º de LLF Bachibac, esperando que les sea de utilidad, en lo tocante a los alumnos que se examinarán este curso por segunda y última vez de dicho tema), pues algo extremadamente negativo en los tiempos del Ministerio es que se anuncie el nuevo tema cuando ya el curso ha comenzado, y no se cuenta con margen de maniobra para realizar un trabajo previo de investigación y documentación (aunque quizás éstas sean dos palabras muy duras para los lumbreras de la Casa).
El nuevo tema se llama Francophonie: à la rencontre des cultures du monde, y las dos obras obligatorias del programa son L'enfant de sable de Tahar Ben Jelloun, y Un barrage contre le Pacifique de Marguerite Duras. Como era de esperar, uno no encuentra ningún documento orientativo, por muchas vueltas que le dé a Internet. Las palabras "encuentro" y "culturas del mundo" pueden indicarnos que el enunciado es producto del buenismo multiculturalista. Pero esto es ignorar que la Francofonía es problemática, tanto desde el punto de vista geo-político (así, Argelia se negó a formar parte de la Organización Internacional de la Francofonía, y ha suscitado intensas polémicas la petición de ingreso de Israel) como del lingüístico-cultural (la dimensión cultural de la francofonía fue defendida por Léopold Sédar Senghor, mas en las últimas décadas se han producido críticas como las contenidas en el manifiesto Pour une littérature-monde en français de 2007 (firmado entre otros por Ben Jelloun) hacia el término "literatura francófona" como "una variante exótica simplemente tolerada" de la "literatura francesa", y hacia la "francofonía" como "última encarnación del colonialismo".
Llevo dándole vueltas al tema todo el puente (pues si tengo que esperar a que la Junta me ofrezca alguna orientación, me puede volver a salir pelo en la cabeza), y, viendo que en la mayoría de páginas web sobre la francofonía literaria se ofrece una organización geográfica, he pensado en la siguiente organización de los cursos, que sea útil, y dé lugar a reflexiones por parte de los compañeros que leáis esto, que me sean también aprovechables.
Para el primer curso, ya había comenzado a trabajar sobre Boule de Suif de Maupassant, lo que me permite ilustrar la corriente del realismo y el naturalismo. He pensado trabajar con textos de Suite française (donde también se narra el éxodo de la guerra) de una autora francófona como Iréne Némirovsky, y alguno de Blaise Cendrars, con lo que podría dar cuenta de la francofonía europea en el primer trimestre. En el segundo trimestre será L'enfant de sable lo que me permitiría tratar sobre la lit. franc. del Magreb, y del Oriente Próximo. Probablemente, prolongue este estudio en el tercer trimestre con algún autor como Assia Djebar o Amin Maalouf (Al final opté por La disparition de la langue française de Assia Djebar, que me parece extremadamente útil por su reflexión sobre el poliglotismo, y su raigambre histórica en la evolución de Argelia. Los compañeros que lo deseen pueden seguir mi trabajo en mi blog específico).
En 2º de LLF, vería, espero, en el primer trimestre a Marguerite Duras, concentrándome sobre la lit. franc. en Asia, en el segundo la lit. franc. del África subsahariana con alguna obra de autores como Ahmadou Kourouma o Alain Mabanckou, sin olvidar el estudio de Sengor y Césaire, y para el último viajaríamos a las Antillas con Patrick Chamoiseau o Raphäel Confiant, tratando el concepto del creolismo.
Creo, finalmente, que deben elegirse novelas en las que la lengua tenga algún lugar como objeto de reflexión, y de reflejo de la diversidad cultural.




Imagen: Sabine Weiss. Retrato de una joven Françoise Sagan en su casa.

viernes, 15 de septiembre de 2017

viernes, 1 de septiembre de 2017

¡FELIZ AÑO NUEVO!





Cada vez me resulta más fastidioso e hipócrita celebrar el fin de año en diciembre, pues para gente como yo el verdadero año nuevo comienza hoy. Mientras estaba en la playa donde voy a nadar temprano, y escuchaba a algunos bañistas anunciar el fin de sus vacaciones, pensaba en que en unos días tendré nuevos alumnos, nuevo horario que va a condicionar mi vida diaria aunque intentaré que no lo haga de modo determinante, nuevos compañeros de trabajo, gente con la que conviviré un año entero, y con la que las relaciones serán buenas, o mejorables, la presión de lo políticamente correcto hasta en el lenguaje que debo usar, y contra la que me rebelo, a pesar de las alteraciones del sueño, y de la cuesta de septiembre. Muchas horas de convivencia en una comunidad, que me permite estar alerta en medio de una pequeña sociedad, y estar en contacto con los jóvenes, aunque también siendo consciente del creciente abismo que me separa del divino tesoro. Así que lo celebré ayer con cava.



Imagen: fotograma de Private property de Leslie Stevens (01960)

viernes, 18 de agosto de 2017

LA ENFERMEDAD MORTAL




En su obra La enfermedad mortal o Tratado de la desesperación, Sören Kierkeegard considera a ésta como el pecado definitivo, cuya otra cara sería la fe, al separar al yo de su fundamento que es Dios, provocando su perdición, y analiza dialécticamente sus varias formas. Ésta adopta, por ejemplo, la forma de escándalo bajo el tipo de la desesperación del perdón de los pecados, es decir, la creencia de que no existe perdón para éstos, lo cual implicaría, para la escatología cristiana, la imposibilidad de acceder al Cielo, y para la especifícamente católica, la imposibilidad del sacramento de la confesión.
En este tema incide la película Afterdeath (02015), que me ha obsesionado -más que gustado- hasta el punto de verla varias veces. En ella un grupo de jóvenes, fallecidos en el derrumbe de una discoteca, se reencuentran en un escenario logradamente onírico: una casa a orillas de una playa a la que arriban como después de un naufragio, en cuya arena encuentran la inscripción Even the good are damned "Incluso los buenos están condenados". Tabula rasa, es por otra parte, el lema que encuentran junto a la puerta de la casa, batida regularmente por la luz de un faro que los atormenta. Las habitaciones de la casa están formadas a partir de los recuerdos de los distintos jóvenes difuntos. En ella topan con una demónica presencia en forma de humo azulado, que se enerva ante la manifestación o confesión de sus pecados, y que les acabará revelando que se encuentran en la antesala del infierno, una especie de purgatorio fallido y sin esperanza, pues ninguno puede redimir sus pecados, que son, como dice uno de los personajes, "un cáncer, un seguro de eternidad (en el infierno)", lo que lleva -última revelación aterradora- a que el Cielo esté vacío. Mientras que el espacio alrededor de la casa va desapareciendo y comprimiéndose, la desesperación les lleva a pensar que si uno de ellos, pecador, consigue entrar en el Cielo, desaparecerá el Más Allá, "y la gente podrá vivir sus vidas en paz".
La película en su aspecto visual, resulta interesante por la parquedad de los elementos empleados, el faro, que oníricamente siempre está, como en el sueño de Homero, a la misma distancia por mucho que los difuntos intenten acercarse a él, la playa, y la casa que hace pensar en el famoso cuadro de Wyeth:






Por otra parte, el faro me recuerda el de la novela de Jules Verne "El faro del fin del mundo", inspirada en el auténtico situado en el extremo sur del continente sudamericano, y que puede haber inspirado la imaginación de los directores.



Así, el faro o la forma de la que es variante, la torre, puede aparecer como antisímbolo de esperanza, en obras como ésta de Arturo Nathan:





Este sucinto decorado confluye para crear una atmósfera claustrofóbicamente doméstica, en la que los personajes ilustran una idea negativa de la religión en su aspecto salvífico. La justificación por la fe y no por las obras, característica del Protestantismo, no me parece ajena a la base argumental de esta película inglesa. Una vez perdida la fe, sólo cabe concebir los aspectos negativos del presunto Más Allá, pues como afirma san Pablo en su epístola a los Romanos 3, 23 -cita que abre la película-: "Porque todos pecaron, y se hallan privados de la gloria de Dios". Así pues, incluso los buenos se condenarán, pues no pueden librarse de la huella indeleble del pecado, inherente al ser humano.


martes, 1 de agosto de 2017

MONSTRUOS MÉDICOS





Esta tarde fui a mi médico. Es un hombre ingenioso y culto al que le gusta intercambiar impresiones, aunque sea brevemente. Hablando del tema de la rabia, pasó mi amigo galeno a afirmar que las historias esotéricas de brujas, y monstruos tienen un origen científico. Así, la historia de los ajos como repelente de los vampiros tiene su origen en el hecho de que la picadura de los murciélagos -transmisora, por otra parte, de la rabia- hace que sus víctimas sufran un choc anafiláctico si consumen ajo, al tiempo que adquieren una capacidad inmunitaria extraordinaria, que hará, por ejemplo, que no padezcan nunca más de enfermedades como la gripe.
Por otro lado, enfermedades deformantes del rostro, y provocadoras de un aumento exagerado de la vellosidad (como la lepra y algunos tipos de lupus) provocaba que en épocas pretéritas sus pacientes fueran obligados a vivir retirados, en parajes inhóspitos o incluso cementerios. Imagínate -me dijo- esos parajes londinenses, cubiertos de bruma, y esos cementerios, moteados de fuegos fatuos producto de la descomposición cadavérica, donde, de pronto, detrás de una lápida surge un rostro hirsuto y deforme, ¡el hombre lobo! Me enardeció por un momento su habilidad narrativa, y su imaginación visual, que parecía sumergirme en una película de la Hammer. Lamenté hoy, más que otras veces, salir de su consulta, y sin sorprenderme de que haya tantos médicos escritores.


Imagen: Luis García.

martes, 25 de julio de 2017

SISTEMA, NORMA Y HABLA EN EL LENGUAJE DE LA POLÍTICA






Con el designio de superar la insuficiente dicotomía entre langue y parole establecida por Ferdinand de Saussure, fundador de la lingüística moderna, el insigne lingüista Eugenio Coseriu ideó una distinción tripartita entre sistema, norma y habla:

Sobre la base del mismo hablar concreto, única realidad investigable del lenguaje, han de elaborarse, según nosotros, los conceptos de norma y sistema, mediante una visión retrospectiva que tenga en cuenta las relaciones entre los actos lingüísticos concretos y sus modelos. [...] Es decir que el hablante utiliza, para la expresión de sus intuiciones inéditas, modelos, formas ideales que encuentra en lo que llamamos "lengua anterior" (sistema precedente de actos lingüísticos). O sea que el individuo crea su expresión en una lengua, habla una lengua, realiza concretamente en su hablar moldes, estructuras de la lengua de su comunidad. En un primer grado de formalización, esas estructuras son simplemente normales y tradicionales de la comunidad, constituyen lo que llamamos norma; pero, en un plano de abstracción más alto, se desprenden de ellas mismas una serie de elementos esenciales e indispensables, de oposiciones funcionales: lo que llamamos sistema. [...] Vale decir que el sistema y la norma no son realidades autónomas y opuestas al hablar [...] sino formas que se comprueban en el mismo hablar, abstracciones que se elaboran sobre la base de la actividad lingüística concreta, en relación con los modelos que ella utiliza. (E. COSERIU, Teoría del lenguaje y lingüística general. Cinco estudios, 3ª ed., 1973, pp. 94-95)

El sistema es, pues, una abstracción consistente en una red de oposiciones funcionales (de acuerdo con el principio de la lingüística estructural que concibe la lengua como un sistema de oposiciones relevantes), que se ve mediatizada por una abstracción de segundo grado llamado norma que limita las posibilidades expresivas del sistema. De tal suerte, como afirma Coseriu, "el individuo conoce o no conoce la norma y tiene mayor o menor conocimiento del sistema. Al no conocer la norma, se guía por el sistema, pudiendo estar o no de acuerdo con la norma (creación analógica)" (o.c. p.99) Por ejemplo, el uso de "rompido" o "andé" frente a los normales "roto" y "anduve". Por otra parte, el hablante puede saltarse deliberadamente la norma, y aprovecharse de las posibilidades que le ofrece el sistema, como ha sido el caso de los grandes escritores, creadores y renovadores en el idioma.

En la actualidad puede observarse con preocupación cómo el lenguaje de la política intenta, a través de la escuela y los medios de comunicación, convertirse en una nueva norma, que sustituya a la norma colectiva actual. Este antinatural esfuerzo provoca violencias al sistema, el lugar donde se encuentran la norma y el habla. Así, la machaconamente impuesta distinción en plural entre masculino y femenino, "compañeros y compañeras", "alumnos y alumnas", se opone a la oposición privativa del sistema que tiene al masculino plural como término no marcado, es decir, como el término de la oposición (masculino/femenino) que puede representar a ambos en el plural, según el principio de economía lingüística (tal violencia sistémica ha dado lugar a la chapucera solución de la utilización de nombres colectivos como "alumnado" o "profesorado"). Todo ello para evitar un llamado "lenguaje sexista", como si el lenguaje fuera un ser vivo -y por ende, racional-, que pudiera asumir tal postura ideológica, la de la socialdemocracia y la perspectiva de género, y no un sistema de relaciones opositivas destinadas a facilitar la comunicación humana (Así, el año pasado, formando parte de una comisión para la redacción de un llamado Plan Estratégico de Desarrollo de las Lenguas en Andalucía [P.E.D.L.A.] mi sorpresa fue mayúscula, cuando uno de los representantes de la Junta se ofreció en nuestra última reunión de trabajo en Torre Triana para eliminar todos los "rasgos sexistas" del borrador resultante).
La característica más perniciosa, por tanto, de esta nueva norma es, esencialmente, su carácter ideológico, que impone, asimismo, limitaciones severas en el uso del léxico tradicional para evitar presuntas discriminaciones y actitudes fóbicas frente a colectividades diversas. Se trata, en resumidas cuentas, del afán de control del pensamiento a través del control del lenguaje. El hablante, pues, debe resistirse a esta nueva norma colectiva, ser consciente de la libertad que está ínsita en la misma naturaleza de la lengua, y enfrentarse, como aspirante a dejar de ser súbdito de esta monarquía partitocrática, al sometimiento mental preventivo a esta policía del pensamiento.



Imagen: Réné Magritte

viernes, 21 de julio de 2017

LA MUERTE DE LOS ORDINALES





Los ordinales en español están en franca vía de extinción. Es cierto que, por su derivación latina, resultan de aprendizaje más dificultoso. Otras lenguas romances, como el francés, han desarrollado un sistema de ordinales más sencillo a través del sufijo -ième. Pero la cuestión se torna diferente, desde el momento en que parece que se ha renunciado a enseñarlos y a utilizarlos en medio escolar y culto (así se puede encontrar escritores, no por ello menos pomposos, que renuncian a su uso). Los números ordinales, como dice la RAE "expresan orden o sucesión en relación con los números naturales e indican el lugar que ocupa, dentro de una serie ordenada, el elemento al que se refieren. Por lo tanto, no cuantifican al sustantivo, como los cardinales, sino que lo identifican y lo individualizan dentro de un conjunto ordenado de elementos de la misma clase". No puede ser lo mismo, pues, hablar de 'treinta y dos edición' 'o 'la edición número treinta y dos' (que no evocan en absoluto un orden), en vez de 'trigésimo segunda edición'. Aparte de eso, los ordinales, a diferencia de los cardinales, expresan variaciones de género y número, y no deben confundirse tampoco con los números fraccionarios. No extrañaría, por otra parte, que la RAE en su política de facilonería guay y contrasentido gramatical, acabara declarando sustituible el ordinal por el cardinal, igual que acaba de hacer con el imperativo por el infinitivo en el caso del verbo 'ir'.
Uno piensa, entonces, en el Anti-Adán de Cioran, en el hombre que va desaprendiendo palabras, al contrario del prístino Adán dando nombre a cosas y animales en el Edén, o en la neolengua de Orwell, fruto de un empobrecimiento deliberado. Tal vez en el mundo de nuestros días, marcado por la cantidad (también viene a la mente el título "El reino de la cantidad" de Réné Guénon), la noción de orden, preeminencia, individualización y variedad que marca el ordinal cede inconscientemente ante el peso bruto de la cantidad indiferenciante, y falsamente democrática.



Imagen: Pierre Pelegrini.

viernes, 14 de julio de 2017

SEVILLA ARDOROSA




En esta representación a la vez sintética y tópica, el pintor André Lhote nos ofrecía, a principios del siglo pasado, una imagen africanizada de la ciudad de Sevilla: La recreación geometrizante, cubista de los espacios de la villa conlleva un abigarramiento que asimila el lugar hispalense a una meándrica ciudad norteafricana, de volúmenes blanqueados, sombras adustas y palmeras de fortuna.
¡Sevilla, madre de los calores ahora tan mentados, entropía de la luz cegadora que desdibuja tus volutas barrocas, y los rincones de la memoria en que te enredas!


Imagen: André Lhote

viernes, 7 de julio de 2017

FRAGMENTOS DE MI TRADUCCIÓN DE "BALDO" DE TEÓFILO FOLENGO: LA CAPTURA DE BALDO (V, 154-370)





Desafiando el peligro de una posible emboscada, Baldo se presenta en el palacio de Mantua, donde es atacado por una muchedumbre encabezada por Tognazzo. Desarmado y herido de lejos, resiste heroicamente hasta que, derribado a traición y agotado de sus heridas, es apresado. Véase mi traducción aquí.



Imagen: grabado de la redacción Toscolanense del Baldus, que representa a Baldo persiguiendo a palos a Tognazzo.


viernes, 30 de junio de 2017

EN TRÁNSITO





Hoy termina otro curso. Como el hombre de la parada de bus, se es consciente de que las vacaciones son un breve momento de espera en el recorrido de este bus circular. Como es breve la pausa, no lleva nada, sólo el cigarrillo con el que se alivia de sus ligeras heridas en la mano, y esos viejos papeles de fumar para los cortes del afeitado, las certezas de las miserias encontradas, de los enemigos mezquinos, seres estériles que pretenden anularle y vampirizar su energía. La vejez prometida le observa recelosa en un segundo plano, mientras tapa el sol naciente de ese verano con la mano, buscando iluso alguna certeza en el pasado que ya no transporta el autobús, ajeno al fotógrafo entrometido que pretende convertirle en alegoría.


Imagen: Fred Herzog

sábado, 17 de junio de 2017

¿ESPAÑOL LATINO O ESPAÑOL CASTELLANO?




En Youtube puede encontrarse vídeos con la advertencia "español latino", por hispanoamericano, o "español castellano", para indicar que se trata del español peninsular. Ambas denominaciones me parecen detestables, por imprecisas y por racistas.

Hace unos días quería poner a mis alumnos uno de esos vídeos y algunos dijeron que no lo querían ver en "español latino". Aquello me sulfuró, y les dije que ese acento que desprecian y que les resulta irrisorio, será el del español que se enseñará en el futuro en el mundo (De hecho, México, con sus 50 millones de habitantes, se afirma como modelo de tal español). Luego pensé que podría haberles dicho que es también el acento de muchos héroes que han luchado y luchan cotidianamente contra la tiranía y el crimen organizado (como ahora en Cuba, Venezuela, y otros países hermanos), y viven situaciones en las que mucha gente de aquí se cagaría literalmente de miedo. Pero aquello era ya a toro pasado, como el esprit d'escalier francés.

Por un lado, puede afirmarse que la denominación "español latino" proviene de la rechazable para mí (aunque la recoja la RAE) "Latinoamérica", término racista con la que los norteamericanos se quieren diferenciar de todos los hispanoamericanos e iberoamericanos, y que le hace pensar a uno en cuatro tipejos "fumaos" cantando "reguetón". Es, por otra parte, un término que goza de gran predicamento en la España actual, donde lo hispano resulta un anatema frente a la tiranía del sometimiento políticamente correcto a la oligarquía política nacional-estatalista periférica.

Es ese sometimiento el que está en el origen, por otro lado, del monstruoso término "español castellano". El castellano, como le digo a mis alumnos, es la lengua que se hablaba en la vieja Castilla, y el español es la lengua que se habla en todas partes. A nadie se le ocurre, por ejemplo, llamar hoy en día toscano al italiano porque hubiera nacido en esa región. En España, empero, es esa tiranía la que obliga en todas partes a hablar de "castellano", a no usar los topónimos "La Coruña", "Lérida", "Vizcaya", "País Vasco" o "Vascongadas", y a que los alumnos aprendan "lengua castellana", como si lo hicieran con los textos del Arcipreste de Hita.


Imagen: Francisco Mata.

domingo, 11 de junio de 2017

CON OTELLO FABRIS EN CÁDIZ




 Otello Fabris bajo una estatua del escritor gaditano Columela




Del miércoles 7 al sábado 10 de junio se ha encontrado en Cádiz, Otello Fabris, presidente de la Associazione Internazionale per gli Studi Folenghiani para promover la creación de un grupo de investigación sobre la poesía macarrónica europea y extraeuropea. De la parte española participará el Departamento de Filología Clásica de la Universidad de Cádiz, dirigido por el prof. D. José María Maestre Maestre, y la dirección científica de dicho grupo corresponderá al doctor D. José Miguel Domínguez Leal, quien esto escribe, antiguo discípulo de éste y socio senior de la Associazione Amici di Merlin Cocai, autor, asimismo, de la tesis doctoral inédita La poesía macarrónica en España, y de numerosas publicaciones sobre ésta y la influencia de Teófilo Folengo en España.
Durante su estancia en Cádiz, el sr. Fabris fue amablemente agasajado por el prof. Maestre, (en cuya compañía puede vérsele en las fotos siguientes), quien le reveló algunos de los secretos de la trimilenaria ciudad con su inagotable erudición.

































El conocimiento gastronómico de la ciudad tampoco fue descuidado, y tuvo su broche de oro con una cena en El Faro, el restaurante más reputado de la ciudad. Se intercambiaron obras publicadas por la Associazione Amici di Merlin Cocai y el Departamento de Filología Clásica de la Universidad de Cádiz, y se reafirmaron ambas partes en la voluntad de realizar coediciones de obras sobre la literatura macarrónica.











































Fue, por mi parte y la de mi mujer, Lola, un placer y un honor acoger en Cádiz a un amigo tan amable y querido como Otello, al que acompañamos a algunos rincones emblemáticos de la ciudad desde el punto de vista gastronómico y cultural, como el Café Royalty, la taberna La Sorpresa, el típico desayuno con churros en la Plaza de las Flores, el yacimiento arqueológico Gadir, y de salazones, así como una visita al teatro romano de Cádiz y diversas iglesias. Fue especialmente emotivo para Otello, poder pasar bajo las murallas que cruzó su admirado Pietro Querini en 1431.