MEMORIA MÉTRICA

Miscelánea del poeta y traductor José Miguel Domínguez Leal

viernes, 23 de octubre de 2009

NOCHES DE CÁDIZ





Entre mediados de los años 80 y comienzos de los 90 la noche gaditana tenía unos itinerarios muy precisos, que recorríamos con rutina de via crucis. Recuerdo algunos locales como el "Andova", de mis primeras salidas con los amigos, y que albergaba a los más "modernos" de entonces, otros de  vida más longeva como el "Cómic", el "Jopo de topo", y otros que han cambiado recurrentemente de nombre y ambiente en Cádiz centro. Entre las luces de neón, la música y las miradas cargadas había cierto sentimiento de soledad y futilidad que no llegaba a ahogar del todo, por muy bien que terminara la noche. El primer poema me sobrevino en el "Búnker", local de estrecheces heroicas, y el segundo en un bar situado un poco más allá en la sempiterna calle Manuel Rancés, donde andamos a refugiarnos de la policía. Uno, que ya ha dejado de frecuentar la noche, sólo lamenta haber perdido de vista a la inmensa mayoría de los noctámbulos de entonces, a los que me sentía unido por cierta solidaridad misteriosa, y que no han sobrevivido, en la memoria del día, a la caducidad de la tramoya que albergaba nuestra presencia.

PUM PUB 


En el pub panza arriba

la dirección de las botellas

ilumina el paisaje,

y las copas invierten su pasado.

Atónitos, los guapos

espían su dorada soledad.


 
CARGA POLICIAL EN MANUEL RANCÉS


Gaditana que cantas “fanfarrones”

mientras cargan de noche en una calle

de bares y de luces maquillada,

tu dulce voz me abstrajo del tumulto:

Perdona el homenaje de quien hace

de la vida palabras.

2 comentarios:

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Conozco ese sentimiento de "futilidad y soledad". Seguro que alguna vez nos cruzamos.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

A pesar de todo, echo de menos ese tiempo de limbo, quizás porque era joven, y me estaba enamorando de aquella chica al otro lado de la barra. Gracias, José Manuel, por estar ahí.