MEMORIA MÉTRICA

Miscelánea del poeta y traductor José Miguel Domínguez Leal

lunes, 21 de diciembre de 2009

LA MÚSICA DEL NUEVO ROC


Soy amante del viejo ROCK, y, por eso, no me gusta nada el nuevo ROC. La única solución que ha encontrado la Casa de Discos para sacarnos de la cola de los 40 principales es convertirnos en rockeros de tercera. No me gusta que me quiten el control de mi instrumento. ¿Por qué tiene que haber otro, que no sabe tocar el mío, que me diga cómo tengo que tocarlo? ¿Me obligarán a tocar otros instrumentos? ¿Por qué tengo que rellenar cada vez más papeles para hacer mi música? Se le quieren dar al director de la banda poderes extraordinarios para sancionarme, si le parece, y, llegado el caso, a contratar a quien le venga en gana.  He estudiado muchos años, y no fue fácil entrar en la banda. Esto me parece engañar al público joven, que lo que necesita es escuchar mejor música, no la facilona que programan desde la Casa de Discos. No es de extrañar que ese público nos abuchee y nos tire cosas: presienten, en su aburrimiento, que esta gira es un camelo y que se les podría dar más. Recuerdo que cuando me metí en esto de la música, fue por amor a ésta y que esperaba obtener satisfacción y reconocimiento al transmitir el dominio del instrumento que había logrado tras largos años de estudio. Pensar en ello me parece ahora una burla, ahora que vivo temeroso de si envían a algún ejecutivo de la Casa de Discos para verificar que mis partituras se ajustan a lo que ellos consideran la música adecuada. Mientras, sólo prosperan los que no saben más que tocar de oídas, y sustituyen el arte por la hueca palabrería.
Si no os suena ni la letra ni la música, amigos, ahí va el manifiesto de unos que tocan mucho mejor que yo:

Los/as profesores/as de enseñanza secundaria abajo firmantes queremos expresar nuestra indignación y total rechazo al Documento de Propuestas para la nueva Organización de los Institutos de Educación Secundaria, Reglamento de Organización de los Centros, propuesto por la Consejería de Educación y presentado el 15 de noviembre en Málaga.

Nos llama la atención que hayan utilizado para el “debate” un borrador rechazado por la mayoría del profesorado. Aún nos llama más la atención la selección de participantes para el “debate”: cargos políticos de la consejería y sus delegaciones provinciales, inspectores, directores, gran número de orientadores y liberados sindicales, otros sectores de la comunidad educativa, y, para completar aforo, un exiguo número de profesores/as. Interesante y abierto debate, cuyas conclusiones podemos imaginar. Parece que se busca contentar a determinados sectores antes que responder a criterios profesionales y pedagógicos.
La organización de los Departamentos que se propone en ese borrador supone un abandono sangrante de los criterios científicos y académicos en los que se ha venido sustentando nuestra profesión desde hace muchas décadas. El agrupamiento de materias diferentes en un mismo Departamento no parece tener ningún fundamento pedagógico y supone una pérdida de nivel en la enseñanza, con el único objeto de suprimir la especialización del profesorado. Creemos que la existencia en los institutos de Departamentos de cada asignatura es enriquecedora para el alumnado y no un problema, como quiere hacer creer la Consejería. De hecho son muchas las vocaciones científicas e investigadoras, literarias, artísticas y humanísticas, que se han despertado en nuestros institutos a la sombra de esta división clásica e histórica de los saberes como para querer borrarlas de un plumazo.
Nos sorprende asimismo la denominación del Departamento “Cultural, Artístico y Deportivo” (parecida a la de algunas de las peñas recreativas culturales artísticas y deportivas repartidas por nuestra geografía andaluza) y la creación de un Departamento de “Formación e Innovación Educativa” en claro seguimiento y, a la vez en competencia, con las atribuciones de los CEPs.
Queremos enseñar y, en la medida de lo posible, contribuir a la educación de nuestros chicos y chicas pensando en su mejor futuro y en el mejor también de nuestra Comunidad Autónoma. Somos profesores y profesoras licenciados/as en nuestras especialidades y no burócratas, ni enciclopedias andantes, ni divulgadores superficiales de un pseudo saber. Por eso pedimos la retirada de esta propuesta que consideramos un paso más en el deterioro de nuestro sistema de enseñanza pública.

P.S.: Este manifiesto, firmado por 174 profesores de institutos de Cádiz capital (entre los que tengo el honor de contarme), fue publicado en el Diario de Cádiz el 22 de diciembre de 2009.


2 comentarios:

Paco Gómez Escribano dijo...

Esto va cada vez peor, José Miguel. Están siempre inventando, cuando los profesores que llevamos tanto tiempo en esto lo tenemos claro, sabemos cómo hacer. De Perogrullo eso del dep. cultural y otros despropósitos. Una vez me enfadé mucho con un Orientador que me llamó "monitor". Le dije que yo no era monitor de nada, que era Profesor. Pero claro, estamos en manos de progres que llevan experimentando con la Educación varios años, que dejan las reformas en manos de pedagogos, y así nos luce el pelo. Y cuando creemos que esto ya no puede ir peor, nos equivocamos, nos vienen con otro invento traído por los pelos. Qué pena y qué vergüenza. Y nosotros tragando, ni una protesta, ni una huelga (y no me valen las huelgas de un día que sólo sirven para perder pasta). Así nos luce el pelo.
Buena entrada. Un abrazo.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Lo has expresado con mucha claridad, Paco. Espero que haya movilizaciones en Andalucía pues hay otros manifiestos como el que reproduzco (y al que he dado mi firma), y una oleada de indignación en el colectivo. Aunque es cierto que es sumiso, y tengo compañeros que ven la cosa como inevitable. Somos los conejillos de indias y los paganos (pues se hace caer la responsabilidad del desastre educativo en nuestras espaldas, de parte de la misma gente que lo ha provocado)del Sistema. Ese desprecio suicida del saber y esa desconfianza hacia nosotros (como señala lo que dices del orientador)ha acabado creando en los alumnos de las clases populares los vicios de los antiguos señoritos: la ignorancia arrogante y la mala educación. Lo peor es que no se ve luz al final del túnel. Muchas gracias, Paco, hasta la próxima.