MEMORIA MÉTRICA

Miscelánea del poeta y traductor José Miguel Domínguez Leal

viernes, 6 de agosto de 2010

VÍCTIMAS


Lugar del asesinato de Joseba Pagazaurtundúa, fotografiado por Willy Uribe para su blog Allí donde ETA asesinó.


Llegó la ambulancia, estridente e inútil,


para los cuerpos que sobre el asfalto


formaban regueros de sangre imprevista.


Muchos miraban, pasando de largo;


“Cosas de la política, nada


de nuevo, ¿cuándo piensan dejarlo?”,


y, en fin, vagamente se lamentaban


de aquello que dejarán en silencio.


La sangre no empaparía la tierra;


pronto olvidada o justificada


sería: que muertos entierren a muertos.


Y es que dos veces quieren que mueran;


primero, a manos de la serpiente


de ETA, y, luego, en el patio trasero


de una historia de componendas.


Cambia el paisaje urbano de calles


rebautizadas; la gente os olvida.


Pero esta sangre nos interpela


si hombres libres queremos llamarnos,


y nuestra será también vuestra muerte


si nos negamos a recordaros.

2 comentarios:

Aurora Pimentel dijo...

Me ha gustado, y lo de la doble muerte que supone el olvido ¡qué cierto! Un abrazo, JM

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muchas gracias, Aurora, por tu comentario. Leí hace poco que en este país no se encontraba cantor para las víctimas, y eso me animó a escribir este humilde poema.
Un abrazo.