MEMORIA MÉTRICA

Miscelánea del poeta y traductor José Miguel Domínguez Leal

martes, 5 de enero de 2010

MATERIA PERENNE


En sus Vacaciones de invierno, José Manuel Benítez Ariza describe morosamente las entrañas del hospital donde convaleció de niño. Atento a sus ruidos, ecos y luces fantasmagóricas lo sentía latir como si fuera un organismo. Ciertamente, la estancia en un hospital te fuerza a tomar conciencia de la materia circundante, de sus texturas, porosidades, así como de su carácter obtuso, indiferente y casi mágico respecto al sufrimiento de la carne. El poema que reproduzco aquí lo compuse mientras velaba a mi compañera, enferma en el mismo hospital de JMB, y paseaba por sus galerías y consultas, donde parecían resonar las frases de Primo Levi de su Il sistema periodico, que leía por entonces, en que describía su luego desengañada creencia juvenil de que la química le abriría la puerta a los arcanos del Universo.


HYLE


Cansina se ve la materia del hospital el domingo:

Las losas mil veces fregadas y la perlita blancuzca

de las paredes contrastan con las metálicas puertas

de Urgencias, inapelables y correderas. Las luces

halógenas de desoladas consultas la fotofobia

fuerzan de algunas plantas dispersas, de la madera

parientes, que blanda y cercana se muestra a la orgánica trama

de la asepsia acosada por entes inmemoriales:

Virus, bacilos, gérmenes, menos creíbles que duendes

frente a las gasas cruentas, goteros y toses resecas,

que a lo humano traducen la frialdad invisible

de la materia perenne.

4 comentarios:

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Gracias por la alusión, José Miguel. El poema, en efecto, está lleno de detalles muy significativos. Cómo se le echan a uno encima esos lugares cuando se ve obligado a permanecer en ellos. Un abrazo.

Felisa Moreno dijo...

En 2009 he pasado muchas horas en los hospitales, en la sala de urgencias, en la puerta de la UCI... Tu poema ha descrito muy bien las sensaciones que trasmiten estos sitios. Enhorabuena.

Feliz 2010, te deseo la mejor suerte.
Un abrazo

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muchas gracias a ti, José Manuel.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muchas gracias, Felisa. Aunque es inevitable, ruego por que, al menos este 2010, tengamos que pisar pocos hospitales. Un fuerte abrazo desde Cádiz.