MEMORIA MÉTRICA

Miscelánea del poeta y traductor José Miguel Domínguez Leal

viernes, 19 de marzo de 2010

CUMPLEAÑOS


No suelo hablar mucho de mi vida personal en el blog -creo-, salvo lo que trasciende de mis poemas. Hoy, no obstante, he pensado hacer una excepción. He visto al entrar en el blog que había hoy 4 visitas y un total de 1.444, por lo que me he decidido, cual supersticioso pitagórico, a contar que mañana cumplo 44 años. Es una cifra cualquiera, lo sé. Pero el hecho es que la gente se pasa la vida poniendo límites y puntos de referencia (recuerdo el hermoso poema de Celaya donde hablaba de los 35 años de su vida...) Creo que en estos últimos 10 años de la mía, de los 34 a los 44, me han pasado muchas más cosas que en los 10 anteriores de entristecida juventud, aunque es cierto que, en paralelo, se va perdiendo la capacidad de asombro respecto a lo que le va sucediendo a uno. Por otro lado, se mira atrás y se asumen con cierta elegancia, e incluso nostalgia, los fracasos y frustraciones sufridos. Y se remueve, también, cual hidra en pozo ciego, la angustia de la futura repetición de las rutinas cotidianas que te escoltan con amable indiferencia al previsible e humano final. Una vida de hombre, en suma. Y en busca de Dios.
Una de las cosas de las que me siento más satisfecho de estos últimos años es de haber vuelto a escribir. Tras un largo silencio interior de 6 años, volví a este trato desabrido con las Musas en 2007 durante la convalecencia de una enfermedad profesional. Y haber creado este blog también me alegra bastante, pues ha alterado profundamente mis esquemas. Me animan ahora a hacerme un perfil en Facebook, pero, bueno, todo se andará.
Como hombre se tiene miedo a perder el tiempo, a estar coqueteando con el vacío, que te engullirá sin piedad más allá de las vanas ilusiones de perdurabilidad. ¿Qué hacer? Ser consciente ante todo, creo. Y no convertirse en la justificación de la máscara de uno mismo. Atreverse a echar un vistazo terminal a lo que nos rodea, y creo que para eso la poesía ayuda, aunque todos estemos un poco ciegos. ¡Quedan tantos anhelos, tantas intuiciones, tanta nostalgia de un sí mismo postergado, y aún íntimamente posible!
Un fuerte abrazo, amigos y amigas que leéis esto, mañana brindaré por vosotros.

P.S.: La foto es del reciente cumpleaños de mi sobrino ahijado que celebraba su primer lustro ¡Se ven con un poco de nostalgia estas tartas infantiles!

12 comentarios:

José Miguel Ridao dijo...

Triple felicitación. Una por tu Santo de hoy; otra por adelantado por tu cumpleaños de mañana; y la tercera por esta entrada, bella y sincera.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muchísimas gracias, tocayo. Te reitero de nuevo la felicitación que te dejé en tu blog. Un fuerte abrazo.

Paco Gómez Escribano dijo...

Felicidades, José Miguel. Bonita entrada en las que nos plasmas unas cuantas reflexiones vitales muy interesantes. Un abrazo.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muchas gracias, Paco, y que cuelgue muchas entradas más, parafraseando los buenos deseos de estas ocasiones. Un abrazo.

Sandra Ramos dijo...

Felicem diem natalem tibi precor, amice! Viuas et uigeas et floreas!
Felicidades.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Gratias quam plurimas ago tibi, Sandra! Antiquitus diceres me iam floruisse. Hodie vita longiore fruamur! Bene uale.

El alegre "opinador" dijo...

Muchas felicidades, José Miguel.
Cuarenta y cuatro es una buena edad, aunque a mí ese año no me fue demasiado bien. En un mes y pico llegaré a cuarenta y seis.
De todas formas, no cambiaría mi edad por los dieciocho o los veinte ni por casualidad. ¡Estamos muy bien como estamos! ¿Verdad?
Un fuerte abrazo.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muchas gracias, opinador. Ya te contaré el año que viene si Dios quiere cómo me irá. Yo tampoco me cambiaría por esa edad. Ahora se es plenamente consciente de muchas cosas, y de que ha habido que pagar un precio por ello. Un fuerte abrazo.

Javier Quiñones Pozuelo dijo...

Felicidades por tu bitácora, que es estupenda. Y también, cómo no, por esos 44, que vistos así, tan iguales, no son casi nada, aunque ya empiecen a ser...
Me gustó la reflexión sobre el paso del tiempo y el escribir. Sobre todo, el tono.
Un abrazo, Javier.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muchas gracias a ti, Javier, por tus comentarios. Sé bienvenido a este tu blog. Un abrazo.

ferabt dijo...

Felicidades Josemiguel. Hacía días que no consultaba el blog.Me sorprendes cada día más con tu erudición y, sobre todo, con tu prodigiosa memoria. Cuando hiciste la glosa de cada libro de Castaneda no podía creer que tuvieras tan presente el contenido de cada cuál. Salvo los primeros cuatro, el resto se desvanecen en mi desmemoria. un abrazo

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muchas gracias, Fernando. Sabes que leímos con pasión aquellos libros de Castaneda. Hasta pronto. Un abrazo.