MEMORIA MÉTRICA

Miscelánea del poeta y traductor José Miguel Domínguez Leal

viernes, 9 de diciembre de 2011

SEÑALES DE VIDA


Noviembre suele ser para mí un mes difícil y complicado, marcado por problemas de salud y las exigencias laborales de mi, a veces, desabrida profesión. Este comienzo de diciembre sólo ha dado una pequeña tregua, pero eso ya supone mucho. Por otra parte, las próximas vacaciones conllevan una vaga promesa de perennidad, desmentida luego por las presiones de los encuentros familiares, y el atareamiento de la compra de regalos, para desembocar en la vacuidad estúpida de la celebración del fin de año.

No obstante, la Navidad es también promesa y exaltación de la nueva vida, que nace indefensa, y pequeña, mas guardando en sí todo el misterio del macrocosmos. Mi hermano menor va a ser padre próximamente, y me envia regularmente las ecografías del niño. Una vida que crece, un proceso que no puede ser "interrumpido" (de acuerdo con esa perversión del lenguaje que justifica todos los desmanes), irreversible en su esperanza. El nacido, "blanca muerte de los dos", que decía A. García Calvo en uno de sus inolvidables versos radiados; un punto cardinal que nos recuerda lo que somos, y que la esencia de nuestra vida debería ser el sacrificio.

Avanzo con lentitud y paralela desgana en la lectura de Les faux-monnayeurs de Gide. El juego con la metaliteratura, y los variados puntos de vista narrativos, que no dejan de estar muy logrados en Gide, no pueden evitarme el pensar en "el no sé qué" que le falta a la novela.

Decía Platón que filosofar es prepararse para morir; tal vez escribir menos sea prepararse para dejar de hacerlo.

5 comentarios:

Grandolina dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muchas gracias, Grandolina, por tu comentario, que he suprimido como me sugerías, después de colgarlo, pues el lector del blog no me permitía llegar hasta el final.
Ciertamente, llevo unos meses, desde la vuelta al trabajo, que no acabo de sentirme centrado, a veces con un gran desánimo; ayuda mucho, no obstante, encontrar a personas como tú que intentan superar las dificultades con buen ánimo, y que están incluso dispuestas a compartirlo con los demás.
Un beso.

Grandolina dijo...

José Miguel,
la vida no se detiene a pesar de darnos zarpazos y tenemos que continuar e intentar vivirla. Sé que he estado un tanto ausente, pero siempre puedes contar con mi ayuda.

Tienes un blog fantástico, con mucha calidad, quizás le falte un poquito de promoción, te sugiero que lo incluyas en los directorios que hay, tipo 20 minutos y bitácoras, al final de mi blog encuentras las direcciones.

Animo, enseguida vaciones y Navidad. Y una nueva vida que seguro te llenará de alegría.

Te dejo un video que seguro que te va a gustar. Lo tengo colgado en una página que hice en facebook.

El vídio: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=ImDLYChb_Tg

Mi página: http://www.facebook.com/alaluzdetumirada.

Perdón por aprovechar tu espacio y promocionarme :)

Estamos en contacto.

Un beso.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Es un placer tenerte por aquí, Grandolina, y muchas gracias de nuevo. Me pasaré por esas direcciones, aunque no es exactamente promoción para el blog lo que busco, pero nunca está mal lo de la divulgación.
Un beso.

Pilar Alberdi dijo...

Es normal estar un poco bajos en otoño. Noviembre siempre es un mes difícil. Para mucha gente, diciembre es aún peor, porque es fecha de recordar ausencias y tiempos que fueron mejores.
Ser escritor es ser quien uno es. Yo lo valoro.
El tiempo: buen antologador.
Un abrazo.