Un desastre. Han borrado o se han borrado siete años de entradas de otro de mis blogs. Afortunadamente, tengo la inmensa mayoría de éstas en otros lugares de donde puedo recuperarlas. Por un momento he tenido la tentación de dejar morir el blog no publicando más en él, pero ha podido más en mí la tentación de reavivarlo pegándole esas entradas redivivas como píldoras de nostalgia, y por si pueden seguir siendo útiles en su acibarada lucidez.
El hecho de pensar en la muerte cada día, esa que nos muere viviéndonos (canto a media voz exaltado I am the man who dies every day de John Foxx que escucho en mis cascos), cuando me acerco al trabajo y veo a la gente afanarse ciega a mi alrededor, también tiene el efecto de provocarme el sentimiento de algún desastre inminente que pende sobre mí y mi entorno. No sé si entonces tendré solo miedo, o podré gozar de alguna claridad de mente entrenada.
He renunciado hace algún tiempo a participar en concursos literarios, y estoy pensando en republicar en este blog una serie de poemas que tenía reservado para tal entelequia. Ya con 60 años estoy reflexionando mucho sobre la huella que deja uno en esta playa de arena digital, y quizás alguna pueda observarla antes de que suba la marea.
Me reprochan que escuche a analistas de geopolítica en Youtube como Lorenzo Ramírez, Glenn Diesen, Douglas McGregor, Alberto Iturralde, el embajador Zorrilla, John Mearsheimer, Jeffrey Sachs, Tucker Carlson, Larry Johnson, Diego Fusaro, etc. Lo siento mucho, pero me interesa la realidad del mundo en que vivimos, que está totalmente interconectado, y si sólo viera el telediario y otros engendros televisivos con sus tertulianos ignaros de partido o leyera El Mundo-País-O.K. Corral únicamente tendría acceso a la propaganda proUEotanista, proucranianozelenskiana, genosionista ("¿eres de izquierdas?") y la de los géneros espurios ("¿eres de derechas?"), y sería un tragacionista manipulado como tantos otros. A veces un poco de soledad, si viene acompañada de cierta dosis de valor, no viene mal.
Hablando de manipulación, no conviene olvidar que mañana son las votaciones andaluzas, en las que, como siempre, no se elige a un representante político, sino que, refrendando las listas que el jefe de partido ha previamente creado con los más serviles, lo único que hacemos es mantener la corrupción que destruye nuestra sociedad desde arriba. Alguien dirá: "si no votas, no te quejes". Al abstenerme de forma activa, empero, sí que me considero con un auténtico derecho a protestar, pues no me hago cómplice con mi voto de los que me explotan y me desprecian.
.jpg)
