MEMORIA MÉTRICA

Miscelánea del poeta y traductor José Miguel Domínguez Leal

sábado, 27 de abril de 2013

EL ALAMBIQUE, nº6


La revista El Alambique se caracteriza por su variedad y riqueza de contenidos; en su sexto número ofrece, aparte de un ramillete de poemas de variados autores (entre los que destacan, para mi gusto, los de Diego Román Martínez, y Pilar Gómez Bedate), un sentido y bello homenaje a Chicho Sánchez Ferlosio, una sección de aforismos, otra de estudios literarios dedicados a la poeta rumana Ana Blandiana, y una selección de poemas en versión bilingüe (entre los que subrayo los de Vinicius de Moraes y Roberto San Geroteo).
Recuerdo con intensidad los homenajes antólogos dedicados a los poetas Julio Antonio Gómez y Ángel Luis Vigaray (meritísimo editor también) en números anteriores; personajes marginales y orillados del mundo literario que la revista, empero, ha recuperado en su estro fieramente humano, con los testimonios de amigos y conmilitones, que no ahorran luces y sombras sobre estas personas, que se acrecen así en el recuerdo con el testimonio de su irreductible humanidad. Un sentimiento parejo inspira el homenaje dedicado al poeta y cantautor, en el que destacaría las contribuciones de Agustín García Calvo (maestro desdichadamente desaparecido en vísperas de la salida de la revista), Jesús Munárriz, y su sobrino Máximo Pradera; así como el álbum fotográfico, que trasciende la cálida humanidad del artista, confirmada después por mí al ver la película documental de Fernándo Trueba Mientras el cuerpo aguante, en la que Sánchez Ferlosio comparte sus múltiples inquietudes, lecturas y canciones, así como pasajes de su vida bohemia a la par que comprometida; y, finalmente, su antología poética.
Todos estos elementos literarios y gráficos, a los que se unen las reproducciones diseminadas de artistas como Susana Benet, Mariano Castillo y Natalia Izquierdo López, y la cuidada edición de la revista fomentan el deseo de atesorar sus números de afortunada integralidad.

viernes, 19 de abril de 2013

VIAJE A ARLES (V)


He estado de nuevo en Arles con el grupo de alumnos de 3º de ESO que participaban este año en el intercambio escolar con el colegio Van Gogh. Han sido diez días intensos de actividades escolares, visitas, y excursiones, que le dejan a uno un poco magullado, y con cierto, exagerando, estrés postraumático a la vuelta, pero contento. Al haber pasado sólo un año, uno se encuentra, no sin cierta mezcla de alegría y desencanto, con los mismos guías, comerciantes, y camareras, como la bellísima chica que trabaja con fascinante garbo en el restaurante Le Criquet. Es muy difícil no acabar amando esta entrañable ciudad de Arles, y su decadente, por más que humana, belleza, en la que se decantan influencias romanas, italianas, y españolas, ligadas por el agridulce toque de la nostalgia en una intemporalidad reconfortante.










domingo, 14 de abril de 2013

VIAJE AL NO-CENTRO


El verde, marrón y amarillo perduran al paso fugaz
del bus que atraviesa el paisaje del atardecer laborioso.
La vida, y su máscara, el brillo de la materia huidiza
que se alfombra en fractal alredor de un viaje que es tiempo
más que espacio, el recuerdo de mil otras rutas pasadas,
vivo en cuanto se deja verter en el falso presente,
pasan y pasan, heraldos fallidos de lo insondable.