MEMORIA MÉTRICA

Miscelánea del poeta y traductor José Miguel Domínguez Leal

viernes, 19 de agosto de 2011

SITIO (II)



Los niños siguen creciendo y jugando, aprenden sus letras

y cuentas, ¿podrán los muertos contar, si ellos mismos perecen?,

ríen y juegan junto a un adulto de vista extraviada;

sabe como Casandra, mas calla su vaticinio

ante estas víctimas de su futuro, que, a veces, recuerdan,

cual viejos, tiempos mejores que son su presente.


Imagen: "Profesor y discípulo" de David Aronson (Museo Sefardí de Toledo)

2 comentarios:

Aurora Pimentel Igea dijo...

Jm, este poema me parece muy de verano, cuando notas más el paso del tiempo precisamente al ver a los niños, y a los ancianos. Un abrazo.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

es verdad, Aurora, que el verano se presta más a este tipo de revelaciones.
Espero que tu verano esté siendo bueno y provechosos.
Besos.