MEMORIA MÉTRICA

Miscelánea del poeta y traductor José Miguel Domínguez Leal

viernes, 4 de junio de 2010

VERANO CERO


 

Where is the summer, the unimaginable / Zero summer? (T. S. Eliot)


Sobre el usillo encharcado, medio dedo de plástico

apunta al nuevo verano. Gira la golondrina

sobre el altar, imprevisto emblema del Tiempo vencido.

Fuera, estelas de condensación puntúan el cielo

de inciertos destinos, humanos y azules, mas no compartidos.

¡Verano que rápido exuda su eternidad soleada,

cuando las sombras se alargan hasta hacerse perennes!

Tras las cortinas, el sol estampados enciende de tarde,

y deja el viento reflejos marinos en las baldosas.

Apuro en silencio el rubor vespertino bajo la luna,

mientras espero el frescor de la noche liberadora.



8 comentarios:

Paco Gómez Escribano dijo...

Muy bonito y muy fresco, José Miguel. Me ha gustado. Un abrazo.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muchas gracias, Paco. Un poco de fresco sí que nos va a hacer falta este verano, tal como se preanuncia. Un abrazo.

Natalia Pastor dijo...

Un poema preciso,Jose Miguel.
Me encanta ese verso de "¡Verano que rápido exuda su eternidad soleada,

cuando las sombras se alargan hasta hacerse perennes!".

saludos.

Bucan dijo...

No soy muy dado a la poesía. Leí tu comentario en el blog de Natalia Pastor, de que el castrismo era un régimen dictatorial, no autoritario, y quería decirte que muy buena puntualización. Se ve que te das cuenta de la importancia de las palabras. De un régimen dictatorial a un régimen autoritario, aunque ninguno sea una democracia formal, hay una distancia bestial.

Oye, esa tesis doctoral sobre la Poesía Macarrónica en España suena muy bien.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muchas gracias, Natalia, por tu comentario, y sé bienvenida a este blog.
Un abrazo.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Amigo Bucan, quería efectivamente hacer una distinción entre "totalitario" y "autoritario", como le leí a P. Moa en su libro "Contra la mentira". Los regímenes totalitarios crean policías del pensamiento (polícias políticas, brigadas de acción rápida, campos de "reeducación") para intentar controlar la conciencia de los ciudadanos, y la totalidad de su vida. Precisamente porque el franquismo no fue un régimen totalitario sino autoritario (sin dejar de ser por ello una dictadura reprobable) fue por lo que la sociedad española pudo transformarse y progresar bajo el conglomerado ideológico franquista en los años 60, y prepararse para recibir sin traumas la democracia durante la Transición.
Un cordial saludo, y bienvenido.

Aurora Pimentel dijo...

Muy bonito, José Miguel, las golondrinas, tan elegantes siempre, que vuelen cerca del altar, el que sea. Un abrazo.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Me alegra mucho que te haya gustado, Aurora. Un abrazo.