MEMORIA MÉTRICA

Miscelánea del poeta y traductor José Miguel Domínguez Leal

lunes, 29 de marzo de 2010

EL CRISTO DE LAS TRINCHERAS


Hace unos años visité el monasterio de Batalha (Portugal), y allí me encontré con el llamado "Cristo de las trincheras". Debajo de él hay una monumento al soldado desconocido con una guardia permanente. Allí me interesé por conocer su historia: En la Primera Guerra Mundial, en la que participó Portugal al lado de los aliados, una división portuguesa se hallaba en el frente de Flandes. Diezmados por los alemanes y entre terribles sufrimientos, los soldados portugueses recuperaron en el pueblo de Neuve Chapelle la imagen mutilada de un Crucificado que había sobrevivido a los bombardeos, y la plantaron en sus trincheras. En 1958 el Estado francés cedió a Portugal esta imagen que luce ahora en dicho monasterio en una cruz y tal como quedó afectada por la metralla.
Me conmovió profundamente el simbolismo de esta historia, y escribí un poema en vísperas de una Semana Santa. El silencio de Dios no es signo de desdén o de inexistencia Suya, y creo que el suceso del Cristo de las Trincheras simboliza que la presencia de Cristo entre los hombres adopta, tal que en casos como éste,  una fuerza que a la palabra le es negada.



CRISTO DE LAS TRINCHERAS


Del desolado paisaje de las trincheras de Flandes,

hecho añosa fotografía, una imagen de Cristo

surge; clavado en la tierra por sus muñones, los brazos

abiertos, sin el madero que los sostenga; la mano

derecha perdida, la izquierda se abre desde su clavo.

Se ve de perfil su cabeza, sin caer sobre el pecho

de balas acribillado, que su lanzada constelan,

y un pútrido cierzo petrificó su melena sufrida.

¿Viéndote así quién podría ya acusarte de fraude?

Con tus nuevas heridas y mutilaciones te haces

presente, y lloras por los Lázaros desintegrados

que la soberbia humana redujo a lluvia de sangre,

y a los mudos de espanto y vergüenza les abres tus brazos.

10 comentarios:

El alegre "opinador" dijo...

Qué hermosa historia y hermoso Cristo. Imagen sufriente donde las haya.
Un abrazo.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muchas gracias, Opinador, por tu comentario. Un fuerte abrazo.

Javier Quiñones Pozuelo dijo...

Emotivo y sentido poema, José Miguel. me ha gustado mucho.
Un abrazo, Javier.

José María JURADO dijo...

Muchas gracias. Es muy conmovedor.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muchas gracias, Javier, aprecio mucho tu comentario.

Muchas gracias a ti, José María, y bienvenido a este blog.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muchas gracias, Javier, aprecio mucho tu comentario.

Muchas gracias a ti, José María, y bienvenido a este blog.

Aurora Pimentel Igea dijo...

JM, entrada para pensar, muchas gracias. Vaya imagen (la foto y la poesía, también imagen ;-)
Un fuerte abrazo y que dencanseís.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muchas gracias a ti, Aurora, que siempre estás ahí. Felices vacaciones madrileñas.

Natalia Pastor dijo...

Un poema poreciso,Jose Miguel,lleno de fuerza y sensibilidad.
Me ha encantado.
Un beso.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muchas gracias, Natalia, y bienvenida a este blog.